El buzón de correo electrónico es una herramienta diaria fundamental, un archivo personal y profesional que, sin embargo, se ve constantemente amenazado por un flujo incesante de mensajes inútiles y potencialmente dañinos: el spam. Para los usuarios italianos, y en particular para quienes confían en el histórico servicio de Alice Mail (hoy TIM Mail), gestionar esta marea de correo no deseado es un desafío continuo. Este fenómeno no es solo una molestia, sino una verdadera amenaza para la seguridad digital, que vehicula intentos de phishing y malware. En este contexto, que une la tradición de un servicio de correo arraigado en el territorio y la innovación necesaria para combatir amenazas informáticas en constante evolución, es esencial dominar las herramientas a nuestra disposición. Este artículo ofrece una guía completa para bloquear remitentes, reportar correctamente el spam y adoptar estrategias eficaces para mantener tu buzón de Alice Mail limpio y seguro.
Afrontar el problema del spam requiere un enfoque que combine tradición y modernidad. Por un lado, la cultura mediterránea nos enseña la importancia de proteger nuestro espacio personal, y el buzón de correo electrónico es, a todos los efectos, un espacio privado. Por otro lado, la innovación tecnológica nos proporciona las herramientas para defenderlo activamente. Aprender a usar los filtros, las listas negras y las opciones de reporte no es solo una operación técnica, sino un hábito virtuoso que contribuye a un ecosistema digital más seguro para todos. Veremos cómo las simples acciones de un solo usuario pueden reforzar las defensas colectivas, mejorando la eficacia de los filtros antispam para toda la comunidad de Alice Mail.
Comprender el Spam: El Enemigo Silencioso de tu Correo
El spam, o correo no deseado, es mucho más que una simple molestia. Se trata de comunicaciones masivas no solicitadas que atascan nuestro buzón de correo, reduciendo la productividad y ocultando mensajes importantes. Pero el verdadero peligro se esconde tras la apariencia inocua de una publicidad o de un boletín nunca suscrito. A menudo, estos correos son vehículo de amenazas mucho más graves, como el phishing, una estafa destinada al robo de datos personales y credenciales bancarias, o el malware, software dañino que puede infectar nuestros dispositivos. Según estadísticas recientes, casi la mitad de todo el tráfico de correo global está constituido por spam, un dato que evidencia la magnitud del fenómeno. Italia, en este escenario, no es en absoluto una isla feliz, resultando a menudo entre los países más atacados por campañas de malspam y phishing. La normativa europea, como el RGPD, impone reglas severas sobre el consentimiento para el envío de comunicaciones comerciales, pero los spammers operan casi siempre fuera de la legalidad.
Las Herramientas de Alice Mail contra el Correo No Deseado
TIM Mail, la evolución de Alice Mail, pone a disposición de sus usuarios una serie de herramientas integradas para contener el flujo de correo no deseado. El sistema se basa principalmente en filtros automáticos que analizan los correos entrantes, tratando de identificar las características típicas del spam. Estos filtros evalúan diversos parámetros, como la reputación del remitente, la presencia de enlaces sospechosos o el uso de palabras clave comúnmente asociadas a mensajes fraudulentos. Cuando un correo se clasifica como spam, se mueve automáticamente a una carpeta específica, llamada precisamente “Spam”, donde permanece por un periodo limitado (generalmente 20 días) antes de ser eliminado definitivamente. Este mecanismo, aunque eficaz, no es infalible. Por este motivo, la intervención activa del usuario es crucial para afinar la precisión del sistema y personalizar la protección.
Bloquear a un Remitente en Alice Mail: La Guía Paso a Paso

Cuando se reciben repetidamente correos molestos de la misma dirección, la solución más directa es bloquear al remitente. Esta operación impide que cualquier futura comunicación de esa dirección llegue a tu bandeja de entrada. El procedimiento en Alice Mail es sencillo e intuitivo. Una vez abierto el correo no deseado, basta con localizar y hacer clic en la opción Bloquear, generalmente situada cerca de la dirección del remitente. Tras confirmar la operación, el remitente se añade a una “lista negra” personal, conocida como Filtro Remitentes Bloqueados. Esta lista se puede consultar y modificar en cualquier momento. Para ello, hay que acceder a la Configuración del webmail, seleccionar Preferencias de correo y luego Remitentes bloqueados. Desde aquí es posible visualizar todas las direcciones bloqueadas, eliminar una por error o incluso añadir manualmente nuevas direcciones para bloquear preventivamente.
Reportar el Spam: Un Gesto para Ti y para la Comunidad
Existe una diferencia fundamental entre simplemente eliminar un correo y reportarlo como spam. Mientras que la primera acción mueve el mensaje a la papelera, la segunda es una acción proactiva que contribuye a mejorar la eficacia de los filtros para todos. Cuando un usuario reporta un mensaje, está “enseñando” al sistema de Alice Mail a reconocer ese tipo de correo como no deseado. Para reportar un correo, selecciónalo en la bandeja de entrada sin abrirlo y haz clic en el botón Spam presente en la barra de herramientas superior. El mensaje se moverá inmediatamente a la carpeta Spam. Este gesto, aparentemente pequeño, tiene un gran valor colectivo: cuantos más usuarios reporten un cierto tipo de mensaje, más rápidamente aprenderán los filtros centralizados de TIM a bloquearlo para toda la comunidad, protegiendo también a otros usuarios de la misma amenaza. Es un ejemplo práctico de cómo la colaboración, un valor profundamente arraigado en la cultura mediterránea, puede aplicarse con éxito también en el mundo digital.
Más Allá del Bloqueo: Estrategias Proactivas para un Buzón Limpio
Bloquear y reportar son acciones reactivas, pero la mejor defensa contra el spam es la prevención. Adoptar algunos hábitos prudentes puede reducir drásticamente la cantidad de correo basura recibido. La regla de oro es proteger tu dirección de correo principal. Evita publicarla en sitios web, foros o redes sociales. Cuando te inscribas en servicios online, boletines o promociones, evalúa atentamente la fiabilidad del sitio. Una excelente estrategia es utilizar una dirección de correo secundaria o un alias para los registros no esenciales, preservando tu buzón principal para las comunicaciones importantes. Presta siempre atención antes de hacer clic en enlaces o descargar archivos adjuntos de remitentes desconocidos. A menudo, un análisis atento de la dirección del remitente y del asunto puede revelar un intento de phishing antes incluso de abrir el correo. Este enfoque proactivo es el primer y más importante filtro contra las amenazas digitales.
Cuando el Filtro Falla: Gestionar los Falsos Positivos
Ningún filtro es perfecto, y a veces puede ocurrir que un correo legítimo e importante se clasifique erróneamente como spam. Este fenómeno se conoce como “falso positivo”. Si estás esperando una comunicación importante que no llega, siempre es una buena norma revisar la carpeta Spam. Si encuentras un correo que no debería estar allí, puedes corregir fácilmente su clasificación. Abre la carpeta Spam, selecciona el mensaje en cuestión y haz clic en el botón No Spam (o “No es spam”). Esta acción no solo moverá el correo a la bandeja de entrada, sino que también indicará al sistema que los mensajes provenientes de ese remitente son fiables. Para evitar que vuelva a suceder, es aconsejable añadir la dirección del remitente a tu agenda o a una “lista blanca” (lista de remitentes fiables), si la función está disponible. Revisar periódicamente la carpeta de spam, quizás una vez al día, es un pequeño hábito que puede prevenir la pérdida de comunicaciones cruciales, garantizando que los problemas relacionados con el hecho de que Alice Mail no funciona como se espera se reduzcan al mínimo.
- Bloquear a un remitente específico
Abre el correo no deseado, localiza la opción Bloquear cerca de la dirección del remitente y confirma la operación. Esto impide futuras comunicaciones de esa dirección hacia tu buzón.
- Gestionar la lista de remitentes bloqueados
Accede a la Configuración, elige Preferencias de correo y luego Remitentes bloqueados. Desde aquí puedes visualizar la lista negra, eliminar bloqueos erróneos o añadir manualmente nuevas direcciones para detener.
- Reportar correctamente el Spam
Selecciona el mensaje de la bandeja de entrada sin abrirlo y haz clic en el botón Spam. El correo se mueve y el sistema aprende a reconocer y bloquear amenazas similares para toda la comunidad.
- Recuperar los falsos positivos
Revisa la carpeta Spam en busca de posibles errores. Si encuentras un correo legítimo, selecciónalo y haz clic en No Spam para moverlo a la bandeja de entrada y marcar al remitente como seguro.
- Adoptar estrategias de prevención
Protege tu privacidad evitando publicar tu correo principal online. Usa alias para servicios secundarios y verifica siempre la fiabilidad de los enlaces antes de hacer clic o descargar archivos adjuntos.
En Breve (TL;DR)
Descubre cómo gestionar eficazmente el spam en Alice Mail, aprendiendo a bloquear remitentes no deseados y a reportar correos para una experiencia más limpia.
Aprende a bloquear a los remitentes no deseados y a reportar los mensajes para entrenar los filtros y proteger tu cuenta.
Además, te mostraremos cómo reportar correctamente los correos no deseados, una acción fundamental para potenciar la eficacia de los filtros antispam.
Conclusiones

La gestión del spam en Alice Mail es una actividad que requiere una mezcla de concienciación y acción. Utilizar las herramientas puestas a disposición por TIM, como el bloqueo de remitentes y el reporte de correo no deseado, es el primer paso fundamental para defender tu propio buzón de correo. Estas acciones, simples pero potentes, no solo limpian nuestra bandeja de entrada, sino que contribuyen a hacer el ecosistema de correo más seguro para todos. Sin embargo, la tecnología por sí sola no basta. La verdadera innovación reside en un enfoque proactivo: proteger tu dirección, desconfiar de las comunicaciones sospechosas y verificar periódicamente la carpeta de spam para corregir los errores de los filtros. Adoptando estas prácticas, que fusionan la prudencia de la tradición con la eficiencia de la tecnología moderna, cada usuario puede transformar su buzón de Alice Mail de un objetivo vulnerable a una fortaleza digital bien protegida, asegurando que una herramienta esencial para la vida cotidiana siga siendo fiable y segura.
Preguntas frecuentes

Para bloquear a un remitente en Alice Mail (ahora TIM Mail), abre un correo recibido de esa dirección, haz clic en el menú “Más” (o “Altro”) en la parte superior y selecciona “Bloquear remitente” o “Bloquear dominio”. Alternativamente, puedes ir a Configuración > Correo > Remitentes bloqueados y añadir manualmente la dirección a bloquear. Esta acción impedirá que futuros correos de esa dirección lleguen a tu bandeja de entrada.
Cuando seleccionas un mensaje y haces clic en el botón “Spam”, el correo se mueve inmediatamente a la carpeta específica llamada “Spam”. Esta acción no solo limpia tu bandeja de entrada, sino que también ayuda a los filtros antispam de TIM a reconocer y bloquear mensajes similares en el futuro para todos los usuarios. Los mensajes en la carpeta Spam se eliminan automáticamente después de un cierto periodo, generalmente 20 días.
Sí, es posible desbloquear a un remitente. Para hacerlo, debes acceder a la “Configuración” de tu correo, generalmente a través del icono con forma de engranaje. Desde allí, ve a “Correo” (o “Preferencias de correo”) y luego a “Remitentes bloqueados”. Encontrarás la lista de direcciones que has bloqueado; solo tendrás que seleccionar la que deseas desbloquear y hacer clic en “Eliminar” o en un icono con forma de papelera para quitarlo de la lista.
Seguir recibiendo spam es un problema común porque los spammers cambian constantemente la dirección de correo del remitente. Bloquear una sola dirección podría no ser suficiente si utilizan una nueva para cada envío. Para una defensa más eficaz, es útil reportar constantemente los mensajes como “Spam” para entrenar los filtros generales y, si es necesario, crear reglas (filtros) personalizadas basadas en palabras clave presentes en el asunto o en el cuerpo del mensaje.
La carpeta “Spam” se encuentra en el menú principal de tu buzón de correo, generalmente a la izquierda junto con “Bandeja de entrada”, “Borradores” y “Papelera”. Dentro de esta carpeta puedes revisar los mensajes que el sistema ha filtrado automáticamente. Desde aquí puedes eliminarlos definitivamente o, si encuentras un correo legítimo, puedes seleccionarlo y hacer clic en el botón “No es spam” para moverlo nuevamente a la bandeja de entrada y enseñar al filtro a no bloquearlo en el futuro.




¿Te ha resultado útil este artículo? ¿Hay otro tema que te gustaría que tratara?
¡Escríbelo en los comentarios aquí abajo! Me inspiro directamente en vuestras sugerencias.