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Encontrar un aviso de intento de entrega en el buzón es una experiencia común que puede generar dudas y cierta ansiedad. Este pequeño recibo blanco o de color informa del intento de entrega de un envío, ya sea una carta certificada o un paquete, que no se ha podido realizar por ausencia del destinatario. Ignorar este aviso nunca es la solución, ya que la comunicación se considera legalmente notificada después de un cierto período. Entender los pasos a seguir es fundamental para gestionar la situación con tranquilidad y eficacia, evitando consecuencias desagradables como la pérdida de documentos importantes o el vencimiento de plazos legales.
Este artículo se presenta como una guía completa para orientarse en el mundo de los avisos de intento de entrega. Exploraremos juntos qué hacer nada más recibir el aviso, cómo interpretar la información que contiene, los documentos necesarios para la recogida y los plazos que hay que respetar. También abordaremos los procedimientos de autorización a terceros y las alternativas innovadoras como la recogida digital, uniendo la tradición del servicio postal con la innovación tecnológica que simplifica la vida cotidiana.
El aviso de intento de entrega es un documento informativo que deja el cartero o el mensajero. Este certifica el intento de entrega y proporciona los datos esenciales para recoger el envío. Lo primero que hay que hacer es analizar con atención la información que contiene: la dirección de la oficina de correos o del punto de recogida, los horarios de apertura y, sobre todo, el código del envío. Este último, a menudo un código de barras acompañado de una serie numérica, es crucial para identificar la naturaleza de la comunicación. Las primeras cifras del código pueden, de hecho, sugerir el tipo de remitente, como la Agencia Tributaria, el INSS o una entidad de crédito.
El color del aviso, aunque hoy en día se utiliza predominantemente un recibo blanco, puede ofrecer una primera pista: en el pasado, el verde se asociaba a menudo con notificaciones judiciales o multas, mientras que el blanco se usaba para comunicaciones ordinarias.
Reconocer estos elementos permite hacerse una idea preliminar del contenido y actuar con la debida prioridad. Una vez descifrada la información básica, es posible planificar la recogida, verificando la fecha a partir de la cual el envío está disponible y el plazo máximo para su recuperación.
Una vez analizado el aviso, el siguiente paso es organizar la recogida. Es importante verificar la dirección exacta de la oficina de correos o del almacén del mensajero y sus horarios de apertura para evitar viajes en balde. La rapidez es un factor clave, ya que cada envío tiene un plazo de permanencia en la oficina, superado el cual se devuelve al remitente.
Para recoger el envío, es indispensable presentarse en la ventanilla con los documentos correctos. Será necesario llevar el aviso de intento de entrega original y un documento de identidad válido, como el DNI, el carné de conducir o el pasaporte. El empleado verificará la correspondencia entre el destinatario del envío y la persona que se presenta para la recogida. En algunos casos, también podría solicitarse el NIF. Asegurarse de tener todo lo necesario simplifica y acelera notablemente el procedimiento.
Si no es posible ir en persona a recoger el envío, se puede autorizar a otra persona de confianza. El procedimiento es sencillo pero requiere precisión. Es necesario rellenar una autorización por escrito, que puede redactarse en una hoja en blanco o utilizando el espacio destinado a ello presente en algunos avisos de intento de entrega. La autorización debe contener los datos personales completos tanto del autorizante (el destinatario del envío) como del autorizado. La persona autorizada deberá presentarse en la ventanilla con la autorización firmada, su propio documento de identidad válido y una fotocopia del documento de identidad del autorizante.
Los plazos para la recogida de un envío depositado en la oficina varían según el tipo de envío. Conocer estos plazos es crucial, porque una vez vencidos, la comunicación se considera legalmente notificada a través de la figura del depósito en lista. Las cartas certificadas ordinarias permanecen en la oficina de correos durante 30 días. Para la Raccomandata 1 (carta certificada urgente), los plazos se reducen a 15 días. Los paquetes también tienen plazos de permanencia variables, que suelen ser de unos 10-15 días laborables dependiendo de la empresa de mensajería.
Mención aparte merecen las notificaciones judiciales. Para estas, la ley prevé una permanencia de 6 meses, pero los efectos legales de la notificación se producen a los 10 días de haberse depositado el aviso. Esto significa que, incluso sin recoger físicamente el documento, después de 10 días se te considera legalmente conocedor de su contenido. Por lo tanto, es evidente la importancia de actuar con la máxima celeridad. Si por alguna razón se pierde el resguardo, es posible recuperar el envío consultando nuestra guía sobre qué hacer en caso de pérdida del aviso de intento de entrega.
En una era de creciente digitalización, también evoluciona la recogida de la correspondencia. Poste Italiane y otros operadores ofrecen el servicio de Recogida Digital, una alternativa moderna y cómoda a la recogida física. Este servicio permite visualizar y descargar cartas certificadas y notificaciones judiciales directamente en línea, desde el ordenador o el smartphone, las 24 horas del día. Para utilizarlo, es necesario activar el servicio a través de las propias credenciales digitales, como SPID o la cuenta verificada de Poste, y poseer una Firma Digital Remota, que a menudo se proporciona gratuitamente durante la activación.
La recogida digital tiene el mismo valor legal que la entrega física. Una vez recogido un documento en línea, este ya no estará disponible para su recogida física, garantizando la seguridad y unicidad de la notificación.
Esta opción representa un notable ahorro de tiempo y una solución práctica, especialmente para quienes tienen dificultades para acudir a las oficinas de correos. El propio aviso de intento de entrega indica si el envío está habilitado para la recogida digital, uniendo así tradición e innovación para satisfacer las necesidades de los ciudadanos.
Ignorar un aviso de intento de entrega o no recoger un envío dentro de los plazos establecidos tiene consecuencias legales precisas y potencialmente significativas. Transcurrido el período de permanencia, el envío se devuelve al remitente con la anotación “depósito en lista”. Este mecanismo, conocido como presunción de conocimiento, hace que la comunicación se considere a todos los efectos notificada y conocida por el destinatario. El objetivo es impedir que una persona pueda eludir obligaciones legales simplemente evitando recibir la correspondencia.
Las implicaciones pueden ser serias: se corre el riesgo de perder plazos para pagos, alegaciones contra multas, recursos u otras acciones legales. Por ejemplo, el plazo para impugnar un acuerdo de la comunidad de propietarios o para oponerse a una notificación de apremio de la Agencia Tributaria comienza a contar desde la fecha del depósito en lista, independientemente de la recogida efectiva del sobre. Por este motivo, es fundamental comprender a fondo el funcionamiento del depósito en lista para evitar sanciones y proteger los propios derechos.
La gestión de un aviso de intento de entrega no tiene por qué ser una fuente de estrés. Comprender el significado de los códigos en el aviso de intento de entrega, conocer los documentos necesarios y respetar los plazos son los pasos clave para afrontar la situación con seguridad. La acción más importante es actuar con prontitud, ya que ignorar el aviso conduce al depósito en lista, con efectos legales que se producen independientemente de la recogida física de la comunicación. Ya sea que se elija la tradicional recogida en ventanilla, la práctica autorización a un tercero o la innovadora recogida digital, lo esencial es no posponerlo. Estar informado y ser proactivo transforma un problema potencial en un simple trámite que resolver, garantizando la protección de los propios derechos y deberes en el marco de una tradición postal que se renueva constantemente.
Si no recoges una carta certificada dentro de los plazos de permanencia (normalmente 30 días para las cartas certificadas ordinarias), se produce el “depósito en lista”. La carta se devuelve al remitente, pero para la ley tiene el mismo valor legal que una notificación entregada correctamente. Esto significa que, aunque no conozcas el contenido, el acto produce todos sus efectos legales, impidiéndote la posibilidad de defenderte o responder a tiempo.
Los plazos de permanencia varían según el tipo de comunicación. Para las cartas certificadas ordinarias, tienes 30 días para recogerla. Para las notificaciones judiciales, en cambio, la permanencia es más larga, hasta 6 meses, pero la notificación se considera perfeccionada a los 10 días del depósito. Las cartas certificadas urgentes (Raccomandata 1) tienen un plazo de permanencia de 15 días.
Sí, las primeras cifras del código que aparece en el aviso de intento de entrega pueden dar una indicación sobre el remitente o la naturaleza de la comunicación. Por ejemplo, los códigos que empiezan por 76, 77, 78 o 79 suelen indicar multas o notificaciones judiciales. Códigos como 670 o 689 pueden señalar notificaciones de apremio de la Agencia Tributaria, mientras que otros códigos se atribuyen a comunicaciones del INSS (p. ej., 650), de bancos (p. ej., 612, 615, 649) o de organismos públicos (p. ej., 608, 609).
Para recoger una carta certificada debes presentarte en la oficina de correos indicada en el aviso con el propio aviso de intento de entrega y un documento de identidad en vigor (DNI, pasaporte o carné de conducir). Asegúrate de que el documento no esté caducado para evitar problemas en el momento de la recogida.
Sí, es posible autorizar a otra persona. Para ello, puedes rellenar la sección correspondiente en el aviso de intento de entrega o escribir una autorización en una hoja aparte. La persona autorizada deberá presentarse en la oficina de correos con la autorización firmada, una fotocopia de tu documento de identidad, su propio documento de identidad válido y el aviso de intento de entrega.