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¿Cuántas veces, al ir a finalizar una compra online, has desistido para no tener que buscar la tarjeta de crédito e introducir de nuevo los 16 dígitos de siempre, la fecha de caducidad y el código de seguridad? Esta pequeña fricción es una de las principales causas de abandono de carritos. Sin embargo, hoy una nueva solución promete convertir esta operación en un recuerdo del pasado. Se llama Click to Pay y es el estándar global destinado a transformar los pagos digitales, haciéndolos más sencillos, rápidos y, sobre todo, seguros. Una innovación que combina la comodidad de un solo clic con la garantía de seguridad de las redes internacionales más grandes como Visa y Mastercard.
Esta tecnología no es simplemente un nuevo «botón» que añadir al proceso de pago, sino una auténtica evolución basada en el estándar Secure Remote Commerce (SRC). El objetivo es ambicioso: crear una experiencia de pago universal, reconocible y fiable en cualquier sitio de comercio electrónico y dispositivo. En un mundo cada vez más digital, Click to Pay se presenta como la respuesta a la creciente necesidad de transacciones inmediatas pero protegidas, uniendo innovación y confianza en un único y sencillo gesto.
Click to Pay es un método de pago digital basado en el estándar Secure Remote Commerce (SRC), desarrollado por EMVCo, el organismo que gestiona las especificaciones globales para pagos seguros, incluidas las tarjetas con chip. En pocas palabras, SRC es un marco tecnológico que permite a las principales redes de pago, como Visa, Mastercard y American Express, ofrecer una experiencia de pago unificada y segura. La idea es crear una especie de «terminal de pago virtual» que funcione de la misma manera en cualquier lugar online, al igual que el TPV contactless funciona en las tiendas físicas. Cuando ves el logotipo de Click to Pay —un icono estilizado con una flecha que apunta a la derecha— sabes que puedes pagar sin tener que introducir manualmente los datos de tu tarjeta. Este sistema ha sido diseñado para sustituir las soluciones propietarias anteriores como Visa Checkout y Masterpass, unificándolas bajo un único estándar global.
El funcionamiento de Click to Pay está diseñado para ser intuitivo y rápido. La primera vez que utilizas el servicio en un sitio web asociado, puedes registrar una o más de tus tarjetas de débito, crédito o prepago. Esta operación solo lleva unos instantes: introduces los datos de la tarjeta y los asocias a tu perfil, normalmente vinculado a una dirección de correo electrónico. Una vez completada esta configuración inicial, el proceso para todas las compras futuras se vuelve extremadamente rápido. En el momento del pago, el sistema te reconocerá (a través de cookies en el dispositivo o después de introducir tu correo electrónico) y te mostrará las tarjetas que has guardado. En ese momento, solo tendrás que seleccionar la tarjeta deseada y confirmar la operación, a menudo con una simple verificación de seguridad como un código enviado por SMS. Todo el proceso elimina la necesidad de teclear cada vez los datos de la tarjeta, reduciendo drásticamente los tiempos de pago y el riesgo de errores.
La verdadera fuerza de Click to Pay reside en sus altos estándares de seguridad, garantizados por dos tecnologías fundamentales: la tokenización y las especificaciones EMV. La tokenización es un proceso que sustituye los datos sensibles de tu tarjeta, como el número de 16 dígitos, por un código digital único llamado «token». Este token se utiliza para procesar el pago, pero no contiene la información real de la tarjeta. En consecuencia, incluso en caso de una brecha de datos (data breach) en el sitio del comerciante, tus datos reales permanecen seguros porque nunca se han compartido. Este enfoque es uno de los métodos más eficaces para protegerse de fraudes como el carding. Además, todo el sistema se basa en los estándares de EMVCo, el mismo consorcio que ha hecho seguros los pagos físicos con chip, garantizando la interoperabilidad y protección a nivel global. La seguridad se refuerza aún más con mecanismos de autenticación reforzada del cliente (SCA), en línea con las normativas europeas como la PSD2.
La adopción de Click to Pay aporta beneficios concretos tanto a quienes compran como a quienes venden online. Para los consumidores, las principales ventajas son la rapidez y la comodidad. No tener que introducir manualmente los datos de la tarjeta hace que el proceso de compra sea fluido y sin interrupciones, especialmente desde dispositivos móviles. La seguridad avanzada, gracias a la tokenización, aumenta la confianza y reduce la ansiedad asociada a compartir información sensible online. Para los comerciantes, un proceso de pago más sencillo se traduce directamente en una tasa de conversión más alta, ya que disminuye el número de carritos abandonados. Un estudio realizado por MediaWorld y Mastercard mostró una mejora media del 5 % en la tasa de aprobación de las transacciones. Además, el cumplimiento de los estándares PCI DSS se simplifica, ya que los datos de las tarjetas no son gestionados directamente por el sitio de comercio electrónico, reduciendo los riesgos de fraude y los costes asociados.
El mercado italiano representa un contexto fascinante para la adopción de Click to Pay, caracterizado por un dualismo entre un fuerte impulso a la innovación y un arraigado apego a la tradición. Si por un lado Italia muestra un rápido crecimiento de los pagos digitales, con un histórico adelantamiento al efectivo en 2024, por otro persiste una cierta desconfianza hacia las transacciones online. Según una encuesta de Visa, el temor a los fraudes sigue siendo la principal barrera para el 40 % de los italianos. En este escenario, Click to Pay se presenta como una solución ideal: ofrece esa sencillez que ha determinado el éxito del contactless, unida a un nivel de seguridad perceptible que puede tranquilizar incluso a los consumidores más escépticos. La creciente familiaridad con las compras online seguras, que en 2024 vieron un aumento del 12,3 % en las transacciones con herramientas digitales, crea un terreno fértil para esta tecnología. Click to Pay no choca con la cultura mediterránea, sino que interpreta una necesidad fundamental: la confianza.
A nivel europeo, Click to Pay se alinea perfectamente con el marco normativo existente, en particular con la Directiva sobre Servicios de Pago (PSD2). Esta directiva ya ha introducido requisitos rigurosos como la Autenticación Reforzada de Cliente (SCA), con el objetivo de hacer los pagos electrónicos más seguros en todo el mercado único. Click to Pay integra de forma nativa estos principios, ofreciendo una experiencia de pago no solo fluida, sino también plenamente conforme. Las perspectivas de futuro son prometedoras: se prevé una integración cada vez más estrecha con los monederos digitales y el uso de sistemas de autenticación biométrica, como el reconocimiento facial o de huellas dactilares, para hacer el proceso aún más inmediato. El objetivo a largo plazo, como ha declarado Mastercard, es la tokenización del 100 % de las transacciones de comercio electrónico en Europa para 2030. Click to Pay se postula para convertirse en el estándar de facto para las compras online, tan reconocible y universal como lo es hoy el símbolo del contactless en las tiendas físicas.
Click to Pay representa mucho más que una simple comodidad: es un hito fundamental en la evolución de los pagos digitales. Al estandarizar el proceso de pago online bajo la tutela de gigantes como Visa y Mastercard y basándose en pilares de seguridad como la tokenización y las especificaciones EMV, responde a dos necesidades cruciales del mercado moderno: velocidad y confianza. Para los consumidores, significa decir adiós a la frustración de introducir repetidamente los datos de la tarjeta, con la certeza de que su información está protegida. Para los comerciantes, se traduce en una mejor experiencia de usuario, menos carritos abandonados y una mayor seguridad contra el fraude. En un contexto como el italiano y el europeo, donde la digitalización avanza pero la exigencia de seguridad sigue siendo alta, Click to Pay tiene todos los ases en la manga para convertirse en el nuevo estándar para las compras online, haciendo el futuro de los pagos más sencillo, inteligente y accesible para todos.
Click to Pay es la versión para consumidores del estándar Secure Remote Commerce (SRC), diseñado para hacer los pagos online más sencillos y seguros. Funciona creando un perfil de pago único donde guardas los datos de tus tarjetas (Visa, Mastercard, American Express, etc.). Cuando compras en un sitio web habilitado, solo tienes que introducir tu correo electrónico y un código de verificación (a menudo recibido por SMS) para elegir la tarjeta y pagar, sin tener que teclear cada vez el número completo de la tarjeta y la dirección.
Sí, la seguridad es uno de los pilares de Click to Pay. El sistema se basa en la tecnología de la *tokenización*, que sustituye los datos sensibles de tu tarjeta por un código digital único y no sensible, llamado «token». Esto significa que el número real de tu tarjeta nunca se comparte con el comerciante durante la transacción, reduciendo drásticamente el riesgo de fraude en caso de violaciones de datos. Además, el sistema se adhiere a rigurosos estándares de seguridad como el PCI DSS.
La ventaja principal es la combinación de *rapidez y seguridad*. A diferencia de la introducción manual, no tienes que teclear repetidamente los datos de la tarjeta, lo que reduce la frustración y el riesgo de abandonar el carrito. En comparación con monederos como PayPal, Click to Pay es un estándar respaldado directamente por las redes de tarjetas (Visa, Mastercard, Amex), ofreciendo una experiencia uniforme en todos los sitios que lo adoptan, sin redirecciones a páginas externas. El objetivo es crear una experiencia online similar a la del contactless en las tiendas físicas.
No es necesario descargar una aplicación específica para Click to Pay. Puedes activar el servicio de varias maneras: directamente durante el proceso de pago en un sitio de comercio electrónico que muestre el icono de Click to Pay, a través de la aplicación de tu banco o de tu emisor de tarjeta (como Nexi Pay en Italia) si ofrecen esta función, o registrándote en los portales dedicados de Visa o Mastercard. Una vez creado el perfil, podrás usarlo en todos los sitios web asociados.
Click to Pay se está extendiendo progresivamente por todo el mundo, incluyendo Italia y Europa. En Italia, el crecimiento de los pagos digitales es muy rápido, con una fuerte preferencia por las soluciones sencillas y rápidas como el contactless. Click to Pay encaja perfectamente en esta tendencia. Importantes operadores como Nexi ya admiten la activación del servicio para las tarjetas Visa y Mastercard, lo que indica una creciente adopción en el mercado italiano. La propia Mastercard está promoviendo activamente la adopción en Europa con iniciativas específicas.