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Sacar dinero en efectivo de los cajeros automáticos (ATM) es una operación cotidiana que, a pesar de su sencillez, puede esconder costes inesperados. En un contexto económico donde la tradición y la innovación se encuentran, como el italiano y el mediterráneo, comprender la naturaleza de las comisiones de los cajeros automáticos es el primer paso para gestionar mejor las propias finanzas. Ya sea al sacar dinero en tu propia ciudad o durante un viaje por Europa, estar informado permite evitar gastos innecesarios y optimizar el uso de tus medios de pago.
La evolución del sistema bancario, impulsada por la digitalización y las nuevas normativas europeas, ha cambiado las reglas del juego. Si por un lado Italia muestra un fuerte apego al efectivo, por otro la innovación ofrece soluciones prácticas para reducir los costes. Este artículo se propone como una guía completa para reconocer los diferentes tipos de comisiones, comprender las novedades normativas recientes y adoptar estrategias eficaces para sacar dinero de forma consciente y, a ser posible, gratuita.
Cuando se saca dinero en efectivo de un cajero automático, se pueden aplicar diferentes tipos de comisiones. Estos costes sirven para cubrir los gastos de gestión y mantenimiento de los cajeros y para remunerar el servicio interbancario. Conocer la diferencia entre las comisiones aplicadas por tu propio banco y las relacionadas con la infraestructura utilizada es fundamental para entender el origen de los costes que aparecen en el extracto de cuenta.
La comisión interbancaria, o interchange fee, es un coste que el banco emisor de la tarjeta (tu banco) paga al banco propietario del cajero automático utilizado para la retirada de efectivo. Esto ocurre cuando se saca dinero de una entidad de crédito distinta a la tuya. En Italia, la comisión interbancaria por cada retirada está fijada en 0,49 euros. Aunque este coste se intercambia entre los bancos, a menudo se repercute, total o parcialmente, en el cliente final a través de una comisión fija por las retiradas en cajeros de otras entidades.
Además del coste interbancario, tu propio banco puede aplicar una comisión específica por la operación de retirada de efectivo. El coste por sacar dinero de otro banco en Italia ronda de media entre 1 y 2 euros. Los bancos tradicionales tienden a tener comisiones más altas, con una media de 1,83 euros por transacción, mientras que los bancos online son más competitivos. Muchas entidades de crédito, sobre todo las digitales, ofrecen un número de retiradas gratuitas al mes o eliminan por completo las comisiones para atraer a nuevos clientes.
Sacar dinero en efectivo fuera de las fronteras nacionales requiere una mayor atención, ya que a los costes tradicionales se pueden añadir comisiones relacionadas con el cambio de divisa. Viajar informado es la clave para no convertir una simple operación en un gasto imprevisto, especialmente cuando te mueves por países que no utilizan el euro.
Cuando se saca dinero en una moneda distinta del euro, el cajero automático podría proponer la Conversión Dinámica de Divisa (DCC). Este servicio permite visualizar y pagar el importe directamente en euros, pero a menudo aplica un tipo de cambio muy desfavorable, con recargos que pueden llegar hasta el 13 %. Para evitar costes ocultos, casi siempre es aconsejable rechazar la conversión y optar por proceder con la operación en la moneda local. De esta manera, el tipo de cambio aplicado será el de tu red de pago (p. ej., Visa o Mastercard), que generalmente es más ventajoso.
Dentro de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA), las comisiones por retiradas en euros no pueden ser superiores a las aplicadas por una retirada nacional en otro banco. Sin embargo, fuera de la zona euro, los costes pueden aumentar significativamente. Además de la comisión fija por la retirada internacional, tu propio banco podría aplicar un recargo sobre el tipo de cambio. Por lo tanto, es esencial verificar las condiciones contractuales de tu tarjeta antes de viajar. Para una gestión óptima de los gastos, consulta nuestra guía completa sobre retiradas en el extranjero.
En los últimos años, se ha observado una creciente proliferación de cajeros automáticos no vinculados directamente a una entidad bancaria. Estos cajeros, gestionados por empresas privadas, se encuentran a menudo en lugares de gran afluencia turística como aeropuertos, estaciones y centros comerciales, ofreciendo un servicio cómodo pero que requiere una evaluación atenta de los costes. Su presencia responde a la demanda de efectivo en zonas donde las sucursales bancarias están disminuyendo.
Euronet es uno de los principales operadores de cajeros automáticos independientes a nivel mundial. Aunque su amplia red es un punto fuerte, estos cajeros son a menudo criticados por sus elevadas comisiones. En Italia, una retirada en un cajero Euronet puede costar entre 1,95 y 4,99 euros. A esto se añade el riesgo de la conversión dinámica de divisa (DCC) cuando se saca dinero con una tarjeta extranjera, lo que puede incrementar aún más el coste final. Por tanto, es fundamental leer con atención la información que aparece en la pantalla antes de confirmar la operación. En caso de dudas sobre la seguridad, es útil conocer los procedimientos a seguir si la tarjeta es bloqueada o clonada en el cajero.
A partir de junio de 2025, una directiva europea ha introducido una novedad significativa para aumentar la transparencia sobre las comisiones de retirada. Anteriormente, el coste de la operación en otro banco lo establecía la entidad que había emitido la tarjeta. Ahora, es el banco propietario del cajero automático el que define la comisión y debe comunicarla claramente en la pantalla antes de que el usuario confirme la retirada. Este cambio permite al consumidor conocer de antemano el coste exacto y decidir si proceder o cancelar la operación, buscando eventualmente un cajero más conveniente.
Evitar o reducir las comisiones por retirada de efectivo es posible adoptando algunos hábitos sencillos y eligiendo con cuidado los instrumentos financieros. Una gestión consciente de tus retiradas de efectivo, unida a un uso inteligente de las alternativas digitales, permite reducir costes que, sumados en el tiempo, pueden convertirse en un gasto considerable.
La solución más eficaz para eliminar las comisiones es elegir una cuenta corriente que incluya retiradas gratuitas. Muchos bancos online y fintech ofrecen cuentas sin comisiones con retiradas ilimitadas o un número considerable de operaciones gratuitas cada mes, tanto en Italia como en Europa. También algunos bancos tradicionales proponen paquetes específicos, a menudo dedicados a los clientes más jóvenes o a quienes domicilian la nómina, que eliminan estos costes. Comparar las ofertas es el primer paso para encontrar la solución más adecuada a tus necesidades.
Otra estrategia consiste en planificar tus necesidades de efectivo. Realizar retiradas menos frecuentes pero de mayor importe puede reducir la incidencia de las comisiones fijas. Utilizar siempre que sea posible los cajeros de tu propio banco es un hábito que casi siempre garantiza la gratuidad de la operación. Gracias a las nuevas normativas sobre transparencia, ahora es más fácil comparar los costes entre diferentes cajeros y elegir el más económico que tengas cerca.
La forma más segura de no pagar comisiones por retirada es… no sacar dinero. Italia, aunque todavía está ligada a la cultura del efectivo, está viendo un crecimiento constante de los pagos electrónicos. Utilizar tarjetas de débito, crédito o aplicaciones de pago para los gastos diarios no solo es conveniente, sino también más seguro. Tecnologías como las retiradas sin tarjeta y con NFC también están haciendo las operaciones aún más sencillas y seguras, disminuyendo la dependencia del efectivo físico y los riesgos asociados, como las sofisticadas estafas de skimming en cajeros automáticos.
Las comisiones por retirada en cajeros automáticos representan un coste que, con la información adecuada y un enfoque estratégico, puede reducirse significativamente o incluso eliminarse. Comprender la diferencia entre comisiones interbancarias, costes aplicados por tu propio banco y recargos por conversión de divisa es el primer paso para una gestión financiera más consciente. Las recientes normativas europeas sobre transparencia ofrecen al consumidor una herramienta adicional para elegir con conocimiento de causa, visualizando el coste de la retirada antes de confirmar la operación. Elegir una cuenta corriente moderna, planificar las retiradas y priorizar los pagos digitales son las acciones clave para transformar un gasto recurrente en un ahorro concreto, conciliando la tradición del efectivo con la innovación de los medios de pago.
El coste de una retirada en un cajero de otro banco depende de las condiciones de tu cuenta corriente. Generalmente, los bancos tradicionales aplican una comisión fija, que ronda de media entre 1,50 y 2,50 euros por operación. En cambio, muchos bancos online ofrecen un número de retiradas gratuitas al mes o aplican comisiones reducidas, especialmente por encima de un cierto importe. A partir de 2025, el banco propietario del cajero debe mostrar el coste de la comisión directamente en la pantalla antes de confirmar la operación, dándote la posibilidad de cancelarla.
Sí, es posible. La forma más sencilla es utilizar siempre los cajeros automáticos de tu banco. Si no tienes uno cerca, comprueba si tu contrato incluye un número de retiradas gratuitas en otros bancos. Una alternativa es abrir una cuenta en un banco digital o una fintech, que a menudo incluye retiradas gratuitas en toda la zona euro o en el mundo, dentro de ciertos límites mensuales. Por último, planificar las retiradas para reducir su frecuencia puede ayudarte a minimizar los costes totales.
Dentro de los países de la zona euro, la normativa europea establece que las comisiones por una retirada en euros deben ser las mismas que se aplican por una retirada nacional en otro banco. Sin embargo, ten cuidado con los cajeros automáticos de operadores independientes (a menudo situados en aeropuertos o zonas turísticas), que podrían aplicar costes adicionales. Además, rechaza siempre la ‘conversión dinámica de divisa’ (DCC) si te la ofrecen: elige siempre completar la transacción en la moneda local (euros) para obtener el tipo de cambio más ventajoso.
Por ley, cualquier cajero automático está obligado a informarte de forma transparente sobre cualquier coste adicional antes de que finalices la operación. En la pantalla aparecerá un mensaje que especifica el importe exacto de la comisión. En ese momento, siempre tendrás la opción de aceptar y proceder con la retirada, o de cancelar la transacción sin ningún cargo y buscar otro cajero.
La Conversión Dinámica de Divisa (DCC) es un servicio que te permite ver y pagar el importe de la retirada directamente en la moneda de tu cuenta (por ejemplo, en euros si te encuentras fuera de la eurozona). Aunque pueda parecer cómodo, el tipo de cambio aplicado por el operador del cajero es casi siempre mucho menos conveniente que el oficial de tu red de pago (Visa o Mastercard). Para ahorrar, es fundamental rechazar siempre esta opción y elegir que se te cobre en la moneda local del país en el que te encuentres.