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Imagina que entras en una tienda: querrías que estuviera bien iluminada, ordenada y que el personal estuviera listo para responder a tus preguntas de inmediato. Una página web no es diferente. Su capacidad para recibir al usuario de forma rápida y eficiente es fundamental. Google ha creado un sistema para medir precisamente esta “calidad de la acogida”: las Core Web Vitals. Se trata de indicadores específicos que evalúan la experiencia de usuario (User Experience) y que tienen un impacto directo en el posicionamiento de una web en los resultados de búsqueda.
Estas métricas no son simples detalles técnicos, sino una verdadera señal de respeto hacia el tiempo y la atención de los visitantes. Una web que carga rápido, responde con prontitud a los comandos y no presenta molestos “saltos” visuales comunica profesionalidad y fiabilidad. Optimizar las Core Web Vitals significa, por tanto, mejorar la satisfacción de quien navega y, en consecuencia, aumentar las propias posibilidades de éxito online, ya sea para vender productos, ofrecer servicios o simplemente compartir información.
Las Core Web Vitals, o Métricas Web Principales, son un conjunto de tres métricas específicas que Google considera fundamentales para evaluar la experiencia real de un usuario en una página web. Estos indicadores forman parte de un grupo más amplio de señales conocidas como “Page Experience”, que ayudan al algoritmo de Google a premiar a las webs que ofrecen una navegación fluida y agradable. El objetivo es medir de forma objetiva tres aspectos clave: la velocidad de carga, la capacidad de respuesta y la estabilidad visual de una página.
Es importante señalar que estas métricas evolucionan con el tiempo para adaptarse a las expectativas de los usuarios. Por ejemplo, a partir de marzo de 2024, la métrica First Input Delay (FID) fue sustituida oficialmente por Interaction to Next Paint (INP), un indicador más completo de la capacidad de respuesta. Las tres Core Web Vitals actuales son, por tanto: Largest Contentful Paint (LCP), Interaction to Next Paint (INP) y Cumulative Layout Shift (CLS).
El Largest Contentful Paint (LCP) mide el tiempo que tarda en hacerse visible el elemento más grande (normalmente una imagen o un bloque de texto) dentro de la ventana de visualización del usuario. En otras palabras, indica la rapidez con la que se carga el contenido principal de una página. Piénsalo como la espera del plato principal en un restaurante: un LCP rápido asegura al usuario que la página es útil y funciona correctamente. Para ofrecer una buena experiencia, Google recomienda un LCP inferior a 2,5 segundos.
Mejorar el LCP requiere un análisis de todo el proceso de carga. Las estrategias más eficaces incluyen un enfoque específico para hacer tu sitio de WordPress más rápido y con mayor capacidad de respuesta. Aquí tienes algunas acciones prácticas:
El Interaction to Next Paint (INP) es la métrica que evalúa la capacidad de respuesta general de una página a todas las interacciones del usuario, como clics, toques y escritura. Sustituyó al First Input Delay (FID) porque este último solo medía el retardo de la primera interacción, ofreciendo una visión parcial. El INP, en cambio, considera todo el ciclo de vida de la página, proporcionando una imagen más fiel de la fluidez de la experiencia. Imagina que hablas con un asistente: el FID solo medía la rapidez de la primera respuesta, mientras que el INP evalúa si el asistente se mantiene atento y receptivo a cada una de tus siguientes peticiones. Un valor de INP inferior a 200 milisegundos se considera bueno.
La optimización del INP se centra principalmente en la gestión eficiente de JavaScript, que suele ser la causa principal de una baja capacidad de respuesta. Aquí tienes algunas acciones concretas:
El Cumulative Layout Shift (CLS) mide la estabilidad visual de una página, cuantificando los desplazamientos inesperados de los elementos durante la carga. ¿Alguna vez has intentado hacer clic en un enlace o un botón y has visto cómo se movía en el último momento por culpa de una imagen o un banner publicitario que ha aparecido de repente? Eso es un “layout shift” y puede ser muy frustrante. El CLS suma todos estos desplazamientos inesperados. Una puntuación de CLS inferior a 0,1 se considera óptima.
Garantizar la estabilidad visual suele ser más sencillo de lo que parece y se basa en buenas prácticas de desarrollo y diseño adaptable. A continuación te explicamos cómo reducir el CLS:
Para optimizar las Core Web Vitals, es fundamental medirlas primero. Google ofrece varias herramientas gratuitas que proporcionan datos tanto “de laboratorio” (simulados) como “de campo” (basados en usuarios reales). La combinación de estos datos permite diagnosticar problemas y verificar la eficacia de las optimizaciones.
En el mercado español y europeo, donde la cultura mediterránea valora tanto la tradición como la innovación, la experiencia de usuario de una página web adquiere un significado especial. Una empresa artesanal que vende productos hechos a mano online debe comunicar calidad y atención al detalle. Una web lenta (LCP deficiente) o inestable (CLS elevado) transmite una imagen de dejadez, minando la confianza que la marca ha construido sobre su tradición de excelencia.
Al mismo tiempo, la innovación es un motor fundamental de la economía. Una empresa que se presenta como moderna y vanguardista no puede permitirse una web poco receptiva (INP deficiente). La experiencia digital debe estar a la altura de las promesas de la marca. Para un e-commerce que vende la excelencia de los productos locales, optimizar las Core Web Vitals no es solo una cuestión técnica, sino una elección estratégica. Significa ofrecer un escaparate digital impecable, que refleje la calidad del producto y respete el tiempo del cliente, transformando una simple visita en una experiencia de compra memorable y, finalmente, en una conversión.
Las Core Web Vitals son mucho más que un simple factor técnico de posicionamiento para el SEO. Representan un cambio fundamental en la forma en que Google evalúa las páginas web, situando la experiencia de usuario en el centro de todo. Optimizar LCP, INP y CLS significa construir una web más rápida, receptiva y estable, que no solo será premiada por los motores de búsqueda, sino, sobre todo, apreciada por los usuarios. En un mundo digital cada vez más competitivo, ofrecer una navegación impecable es una forma concreta de demostrar profesionalidad, ganar la confianza de los visitantes y alcanzar los objetivos de negocio. Empezar hoy a medir y mejorar estos parámetros es una inversión crucial para el futuro de cualquier proyecto online.
Las Core Web Vitals son un conjunto de tres métricas específicas (LCP, INP, CLS) que Google utiliza para medir la experiencia real de un usuario en una página web. Evalúan la velocidad de carga, la capacidad de respuesta y la estabilidad visual, y son un factor de posicionamiento para determinar la posición de una web en los resultados de búsqueda.
Son cruciales porque influyen directamente en el posicionamiento de tu web en Google. Una buena puntuación significa ofrecer una mejor experiencia de usuario, algo que Google premia. Esto se traduce en mayor visibilidad, más tráfico y puede aumentar las conversiones, porque los usuarios prefieren webs rápidas y fáciles de navegar.
Los tres indicadores son: LCP (Largest Contentful Paint), que mide la velocidad de carga del elemento más grande de la página; INP (Interaction to Next Paint), que evalúa la capacidad de respuesta de la página a las interacciones del usuario (como un clic); y CLS (Cumulative Layout Shift), que controla la estabilidad visual, es decir, si los elementos se desplazan de forma inesperada durante la carga.
Puedes usar varias herramientas gratuitas que ofrece Google. Las más comunes son Google PageSpeed Insights, que analiza una página concreta y ofrece sugerencias, y el informe ‘Métricas web principales’ en Google Search Console, que supervisa el rendimiento de toda la web a lo largo del tiempo basándose en datos reales de los usuarios.
Algunas optimizaciones son sencillas y están al alcance de cualquiera, como comprimir las imágenes antes de subirlas. Otras, como modificar archivos CSS o JavaScript, pueden requerir conocimientos técnicos. Sin embargo, muchas plataformas como WordPress ofrecen plugins específicos (p. ej., para la gestión de la caché) que ayudan a mejorar estos valores sin necesidad de escribir código.