En Breve (TL;DR)
Frente a la inflación y las nuevas opciones del mercado, analizamos de forma imparcial si los productos de ahorro tradicionales de Poste Italiane siguen siendo una opción conveniente en 2025.
Analizaremos los rendimientos, costes y seguridad de los productos de ahorro postal, comparándolos con las principales alternativas disponibles hoy en día para proteger el capital.
Finalmente, analizaremos las principales alternativas a los productos postales para proteger tu capital y contrarrestar la erosión debida a la inflación.
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Durante generaciones, los italianos han confiado sus ahorros a Poste Italiane, considerada un puerto seguro y familiar. La libreta de ahorro postal y los bonos de ahorro postal han sido durante décadas los protagonistas indiscutibles del ahorro gestionado en el ámbito doméstico, símbolos de prudencia y estabilidad. Pero hoy, en un contexto económico global complejo, marcado por la inflación y un mercado financiero en constante evolución, la pregunta surge de forma espontánea: ¿sigue mereciendo la pena tener el dinero en Correos? Este artículo analiza en profundidad los productos de ahorro postal, comparándolos con las alternativas disponibles para ayudar a los ahorradores a tomar una decisión informada, en equilibrio entre la solidez de la tradición y las oportunidades de la innovación.
Poste Italiane ya no es solo la oficina donde se envían cartas y se pagan recibos. Se ha transformado en una institución financiera de pleno derecho, que ofrece una amplia gama de servicios, desde cuentas corrientes hasta inversiones, pasando por seguros. Esta evolución exige una evaluación más crítica y detallada de sus productos estrella para entender si siguen siendo una solución válida para proteger y hacer crecer el propio capital en 2025.

La tradición del ahorro postal en Italia
El vínculo entre los italianos y el ahorro postal tiene raíces profundas, que se remontan a hace más de 150 años con la introducción de las Libretas de Ahorro. Estos instrumentos, junto con los Bonos de Ahorro Postal (Buoni Fruttiferi Postali) creados unos cincuenta años después, han contribuido a forjar una sólida cultura del ahorro en el país. La confianza en Poste Italiane se cimenta en la garantía del Estado, ejercida a través de Cassa Depositi e Prestiti (CDP), una sociedad anónima controlada por el Ministerio de Economía y Finanzas. Esta garantía hace que los productos postales sean extremadamente seguros, un factor que siempre ha atraído a los ahorradores más prudentes y con aversión al riesgo.
El papel de la CDP no es solo emitir productos de ahorro, sino también reinvertir los recursos recaudados para financiar infraestructuras, apoyar a las empresas y sostener el desarrollo económico del territorio. Tener el dinero en Correos, por tanto, adquiere también una dimensión ética: el ahorro de los ciudadanos contribuye directamente al crecimiento del país. Esta combinación de seguridad, sencillez y finalidad social ha convertido el ahorro postal en un pilar del sistema económico italiano y un punto de referencia para millones de familias.
Los productos de ahorro postal bajo la lupa

Para entender si hoy en día sigue mereciendo la pena confiar en Poste Italiane, es fundamental analizar en detalle sus dos productos históricos: la Libreta de Ahorro y los Bonos de Ahorro Postal. Ambos se consideran inversiones de bajo riesgo, pero presentan diferencias sustanciales en términos de liquidez, rendimiento y finalidad de uso.
La Libreta de Ahorro Postal
La Libreta de Ahorro es esencialmente una cuenta de depósito que ofrece liquidez inmediata. Las sumas depositadas se pueden retirar en cualquier momento sin penalizaciones. Sin embargo, esta flexibilidad tiene un coste: los rendimientos son extremadamente bajos. El tipo de interés básico para la Libreta Ordinaria y Smart suele ser cercano a cero (0,001 % anual bruto). Para obtener un interés ligeramente superior, es necesario activar las ofertas Supersmart, que inmovilizan una parte del capital durante periodos definidos (de algunos meses a un año), ofreciendo tipos más ventajosos, que pueden alcanzar hasta el 2,75 % o 3 % bruto en promociones específicas. La tributación sobre los intereses es del 26 %.
Los Bonos de Ahorro Postal (BFP)
Los Bonos de Ahorro Postal son títulos de deuda emitidos por Cassa Depositi e Prestiti y garantizados por el Estado. A diferencia de las libretas, están pensados para un horizonte temporal de medio-largo plazo y ofrecen rendimientos crecientes en el tiempo. Sus principales puntos fuertes son la tributación reducida del 12,50 %, la ausencia de costes de suscripción y reembolso (salvo cargas fiscales) y la exención del impuesto de sucesiones. Es posible solicitar el reembolso del capital en cualquier momento, pero los intereses solo se devengan después de un período mínimo (generalmente, después del primer año). Existen diferentes tipos de bonos, como los 3×4 (hasta el 3 % bruto al vencimiento), los Ordinarios (hasta el 2,50 % a 20 años) o los dedicados a menores, que pueden ofrecer rendimientos de hasta el 5 % bruto anual.
Análisis de los rendimientos: la prueba de fuego
La seguridad es un valor, pero no puede ser el único parámetro de elección. Para evaluar la conveniencia real del ahorro postal, es indispensable comparar los rendimientos netos con la tasa de inflación. Si la inflación es superior al rendimiento, el capital invertido pierde poder adquisitivo. Este concepto se conoce como rendimiento real.
El rendimiento real se calcula restando la tasa de inflación del rendimiento neto de la inversión. Si el resultado es negativo, nuestro dinero, aunque esté seguro, está perdiendo valor con el tiempo.
Pongamos un ejemplo práctico: un Bono de Ahorro Postal ofrece un rendimiento bruto del 3 %. Después de la tributación del 12,50 %, el rendimiento neto es del 2,625 %. Si la inflación anual se sitúa en el 3 %, el rendimiento real es negativo (-0,375 %). En este escenario, el ahorrador está, de hecho, perdiendo poder adquisitivo. Las libretas postales, con sus tipos de interés básicos casi nulos, ofrecen un rendimiento real decididamente negativo. Incluso las ofertas Supersmart, aunque más interesantes, a menudo tienen dificultades para superar la inflación de manera significativa. Por ello, es crucial no quedarse en el rendimiento nominal, sino calcular siempre el impacto de la inflación en los ahorros.
Seguridad vs. rendimiento: un equilibrio delicado
La característica distintiva y la principal ventaja de los productos de ahorro postal sigue siendo la seguridad. La garantía directa del Estado italiano, proporcionada a través de Cassa Depositi e Prestiti, los posiciona como uno de los instrumentos más seguros que existen, ideal para quienes tienen una tolerancia al riesgo muy baja. Esta garantía es diferente y, según algunos analistas, incluso más sólida que la del Fondo Interbancario de Garantía de Depósitos (FITD), que cubre las cuentas corrientes y las cuentas de depósito bancarias hasta 100.000 euros.
Sin embargo, esta seguridad tiene un precio: rendimientos moderados. La elección, por tanto, no es entre un producto «correcto» y uno «incorrecto», sino que se reduce a un compromiso entre la protección del capital y su crecimiento. El ahorro postal es excelente para la conservación del capital, pero no para su valorización a largo plazo, especialmente en contextos de alta inflación. Es un instrumento perfecto para quienes quieren «aparcar» liquidez, crear un fondo de emergencia o acumular ahorros para objetivos a corto plazo sin correr ningún riesgo de mercado.
Las alternativas al ahorro postal en 2025
Para los ahorradores que buscan un rendimiento superior al ofrecido por las libretas y los bonos, manteniendo un perfil de riesgo bajo, el mercado ofrece varias alternativas válidas. Es importante conocerlas para poder diversificar las inversiones y optimizar la gestión del patrimonio.
Cuentas de depósito
Las cuentas de depósito son productos bancarios que funcionan de manera similar a las libretas postales, pero a menudo ofrecen rendimientos más altos. Pueden ser «libres» (dinero siempre disponible) o «a plazo» (sumas bloqueadas durante un período a cambio de un tipo de interés más alto). Están protegidas por el Fondo Interbancario de Garantía de Depósitos (FITD) hasta 100.000 euros por depositante. La principal desventaja en comparación con los BFP es la tributación más alta, fijada en el 26 % sobre los intereses.
Títulos del Estado (BTP, BOT)
Los títulos del Estado como los BTP y los BOT están, al igual que los bonos postales, garantizados por el Estado italiano y se benefician de la misma tributación reducida del 12,50 %. A menudo ofrecen rendimientos más competitivos que los BFP. La diferencia fundamental radica en el riesgo de mercado: el precio de los títulos del Estado comprados en el mercado secundario puede fluctuar, y si se venden antes del vencimiento se podría incurrir en una pérdida de capital. Los bonos postales, en cambio, garantizan siempre la devolución del 100 % del capital invertido.
ETF monetarios y de bonos a corto plazo
Para quienes tienen una mínima familiaridad con los mercados financieros, los ETF (Exchange Traded Funds) monetarios o de bonos a corto plazo representan una alternativa eficiente. Estos instrumentos, que replican el comportamiento de los índices de mercado, ofrecen diversificación y costes de gestión muy bajos. Pueden ser una pieza importante en la construcción de una cartera moderna, pero requieren una comprensión básica de los mecanismos financieros. La tributación es del 26 % para la mayoría de estos instrumentos.
La innovación en Poste Italiane: no solo libretas
Poste Italiane está dando grandes pasos para modernizar su oferta y responder a las nuevas necesidades de los clientes. La innovación tecnológica está en el centro de esta transformación, con una fuerte inversión en inteligencia artificial y plataformas digitales. Hoy en día, gran parte de los servicios son accesibles en línea a través del sitio web o de la App BancoPosta y la App Poste Italiane, que permiten gestionar los ahorros, suscribir productos y supervisar las inversiones con total autonomía. Para quienes necesiten una guía completa, es útil consultar artículos como esta guía para instalar la app de Poste Italiane.
Además de los productos tradicionales, Poste Italiane ofrece hoy soluciones de inversión más complejas, como fondos de inversión, pólizas de seguros y gestión de patrimonios, a menudo en colaboración con empresas especializadas como Moneyfarm. Estos productos se dirigen a un público con objetivos y perfiles de riesgo diferentes, marcando la transición de Poste de simple custodio del ahorro a asesor financiero integral. También las comunicaciones, antes limitadas a la clásica carta certificada (raccomandata market), han evolucionado hacia un ecosistema de servicios digitales integrados.
Conclusiones

A la luz de este análisis, podemos afirmar que tener el dinero en Correos sigue mereciendo la pena, pero solo para objetivos específicos. Los Bonos de Ahorro Postal y las Libretas de Ahorro siguen siendo una opción excelente para quienes buscan la máxima seguridad, para aparcar liquidez a corto plazo, para crear un fondo de emergencia o para los ahorradores con total aversión al riesgo. La garantía del Estado, la sencillez y la tributación reducida de los BFP son ventajas innegables.
Sin embargo, para quienes tienen el objetivo de hacer crecer su capital a medio-largo plazo y protegerlo eficazmente de la inflación, es necesario mirar más allá. Alternativas como las cuentas de depósito, los títulos del Estado o los ETF de bonos ofrecen a menudo rendimientos reales más interesantes, aunque con características y perfiles de riesgo diferentes. La estrategia ganadora, hoy más que nunca, reside en la diversificación y en la construcción de una cartera de inversión moderna y equilibrada, donde los productos postales pueden convivir con otros instrumentos financieros en función de los objetivos y el horizonte temporal de cada ahorrador.
Preguntas frecuentes

Sí, las libretas de ahorro y los Bonos de Ahorro Postal se consideran inversiones de bajo riesgo porque son emitidos por Cassa Depositi e Prestiti S.p.A. y cuentan con la garantía directa del Estado italiano. Esta garantía cubre la totalidad del capital depositado, sin el límite de 100.000 euros previsto para las cuentas corrientes bancarias por el Fondo Interbancario de Garantía de Depósitos.
Los rendimientos de los Bonos de Ahorro Postal varían según el tipo y la duración. Por ejemplo, un Bono ordinario a 20 años puede tener un rendimiento anual bruto al vencimiento de alrededor del 2,50 %, mientras que soluciones a más corto plazo como el Bono 3×4 pueden llegar al 3 %. También existen ofertas específicas, como las destinadas a menores, que pueden alcanzar rendimientos brutos superiores, de hasta el 5 % según la edad y la duración. Es importante consultar siempre las hojas informativas, ya que los tipos de interés se actualizan periódicamente.
Los productos de ahorro postal tradicionales, con rendimientos fijos, podrían no cubrir completamente la tasa de inflación, especialmente en periodos de fuerte subida de precios. Para hacer frente a esta necesidad, Poste Italiane ofrece un Bono de Ahorro Postal indexado a la inflación italiana, que vincula su rendimiento a la evolución de los precios al consumo en Italia, ofreciendo una protección directa del poder adquisitivo del capital invertido.
La elección depende de las necesidades del inversor. Ambos están garantizados por el Estado y tienen una tributación reducida del 12,5 %. Los BFP ofrecen la ventaja de poder ser reembolsados en cualquier momento por su valor nominal, sin riesgo de pérdida de capital. Los BTP, en cambio, cotizan en el mercado y su precio puede fluctuar, ofreciendo potencialmente rendimientos más altos pero exponiendo al riesgo de vender a un precio inferior al de compra. Los BFP suelen considerarse más sencillos y adecuados para quienes buscan la máxima seguridad y flexibilidad.
Generalmente, las Libretas de Ahorro Postal no tienen costes de apertura, gestión o cierre. El único gasto a considerar es el impuesto de timbre (imposta di bollo), que asciende a 34,20 euros al año para las personas físicas. Sin embargo, este impuesto no se aplica si el saldo medio anual total de todas las libretas a nombre de la misma persona no supera los 5.000 euros. Los intereses devengados están sujetos a una retención fiscal del 26 %.

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