En Breve (TL;DR)
A veces, el teclado del MacBook escribe caracteres incorrectos: aquí tienes las causas más comunes y cómo solucionar fácilmente el problema.
Veremos juntos las causas más comunes y las soluciones rápidas para restaurar el correcto funcionamiento de tu teclado.
Descubre cómo solucionar el problema, desde modificar los ajustes de entrada hasta la limpieza física del teclado.
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¿Alguna vez te ha pasado que, al escribir en el teclado de tu MacBook, aparecen caracteres inesperados, letras repetidas o, peor aún, que algunas teclas no dan señales de vida? No estás solo. Es un problema frustrante que afecta a muchos usuarios, profesionales y estudiantes, convirtiendo una tarea tan sencilla como escribir un correo electrónico en un auténtico desafío. Ya sea un problema de software momentáneo o un fallo de hardware más complejo, entender el origen del mal funcionamiento es el primer paso para recuperar la fluidez de escritura a la que estás acostumbrado. En España y en el resto de Europa, donde el MacBook es sinónimo de innovación y diseño, un contratiempo así puede parecer una traición a la confianza depositada en la marca.
Este artículo explora las causas más comunes de las entradas incorrectas del teclado en los MacBook, ofreciendo soluciones prácticas y aptas para todo tipo de usuarios. Desde simples comprobaciones de la configuración del sistema, pasando por la limpieza física de las teclas, hasta los procedimientos de reinicio más técnicos, te guiaremos paso a paso. También abordaremos la controvertida cuestión de los teclados de mariposa, un capítulo significativo en la historia de Apple que combina tradición e innovación, no siempre con éxito. El objetivo es proporcionarte toda la información necesaria para diagnosticar y resolver el problema, permitiéndote volver a trabajar o estudiar sin interrupciones.

Causas comunes de las entradas incorrectas del teclado
Cuando el teclado de un MacBook empieza a comportarse de forma anómala, las causas pueden reducirse a dos grandes categorías: problemas de software o problemas de hardware. Es fundamental distinguirlas para poder intervenir de manera específica y eficaz. A menudo, la solución es más sencilla de lo que se piensa y no requiere necesariamente una intervención técnica especializada. Comprender el origen del problema te permitirá ahorrar tiempo y, en muchos casos, también dinero.
Problemas de software: cuando el sistema operativo es el culpable
Un comportamiento anómalo del teclado no siempre es síntoma de un fallo físico. A veces, el problema reside en el software. Una distribución de teclado incorrecta es una de las causas más frecuentes: puede que hayas cambiado accidentalmente el idioma de entrada, lo que provoca que no haya correspondencia entre las teclas que pulsas y los caracteres que se muestran. Esto puede ocurrir después de una actualización del sistema o al modificar los ajustes sin darte cuenta. Por ejemplo, si al pulsar la “Z” aparece una “W”, es probable que esté activa una distribución no española. Otras veces, errores temporales del sistema operativo o conflictos con aplicaciones de terceros pueden interferir en el correcto funcionamiento del periférico. En estos casos, un simple reinicio del ordenador puede ser suficiente para solucionar el problema.
Otra causa de software común es la activación involuntaria de funciones de accesibilidad como “Teclas lentas” o “Teclas para el ratón”. “Teclas lentas” introduce un retardo entre la pulsación de una tecla y su aparición en la pantalla, dando la impresión de que el teclado no responde. “Teclas para el ratón”, por su parte, permite controlar el puntero con el teclado numérico, desactivando la función normal de esas teclas. Comprobar estos ajustes en el panel de Accesibilidad de los Ajustes del Sistema es un paso rápido que puede resolver el problema al instante. Si el problema persiste, podrías considerar solucionar un bloqueo en el reinicio que podría estar afectando a la carga correcta de los drivers.
Problemas de hardware: del polvo a los defectos de fabricación
Si las soluciones de software no han dado resultado, es probable que la causa sea de hardware. La más trivial, pero también muy común, es la presencia de polvo, migas u otros pequeños residuos atascados bajo las teclas. Estos pueden impedir el contacto correcto del mecanismo, provocando que las teclas no respondan, se “peguen” o registren múltiples pulsaciones. Una limpieza a fondo, realizada siguiendo las directrices de Apple, a menudo puede restaurar la plena funcionalidad. Se recomienda usar aire comprimido para eliminar la suciedad sin dañar los delicados componentes internos.
Un capítulo aparte merecen los teclados con mecanismo de mariposa, introducidos por Apple en 2015. Diseñados para ser más finos, resultaron ser extremadamente sensibles al polvo, lo que provocó problemas generalizados de fiabilidad, como teclas bloqueadas o entradas repetidas. Este defecto de diseño llevó a Apple a lanzar un programa de asistencia global para la sustitución gratuita de los teclados defectuosos, un programa que afectó a varios modelos de MacBook, MacBook Air y MacBook Pro fabricados hasta 2019. Aunque este programa ya ha finalizado oficialmente para muchos modelos, representa un precedente importante en la historia de la marca.
Soluciones de software inmediatas

Antes de ponerse en lo peor y pedir cita en un centro de asistencia, existen varios procedimientos de software que puedes intentar por tu cuenta. Estos pasos son sencillos, rápidos y, a menudo, resolutivos. Desde la comprobación de los ajustes básicos hasta el reinicio de componentes específicos del sistema, estas soluciones pueden restaurar el correcto funcionamiento de tu teclado sin coste alguno.
Comprobación y corrección de los ajustes de entrada
La primera y más sencilla comprobación que debes hacer se refiere a los ajustes de la fuente de entrada. Una distribución de teclado incorrecta es una causa común de caracteres inesperados. Para comprobarlo, ve a Ajustes del Sistema > Teclado. En la sección “Entrada de texto”, haz clic en “Editar” y asegúrate de que solo esté seleccionada la distribución correcta, como “Español”. Si hay otras distribuciones, como “ABC” o “EE. UU.”, elimínalas para evitar cambios accidentales entre ellas. También es útil activar la opción “Mostrar el menú de teclado en la barra de menús” para tener siempre a mano un icono que indique la distribución activa y permita cambiarla rápidamente.
Reinicio de SMC y PRAM/NVRAM
Si los ajustes son correctos pero el problema persiste, el siguiente paso es reiniciar el Controlador de Gestión del Sistema (SMC) y la PRAM/NVRAM. El SMC gestiona funciones de bajo nivel como la alimentación, la batería y también el teclado. Reiniciarlo puede solucionar problemas relacionados con la retroiluminación o la falta de respuesta de las teclas. El procedimiento varía según el modelo de MacBook (con o sin chip T2, con batería extraíble o no), pero generalmente implica una combinación de teclas que se deben pulsar al arrancar.
La PRAM (Parameter RAM) o NVRAM (Non-Volatile Random-Access Memory) almacena ajustes del sistema como el volumen, la resolución de la pantalla y, precisamente, la selección del idioma del teclado. Un reinicio de esta memoria puede corregir errores como la escritura de símbolos extraños en lugar de letras. Para reiniciar la PRAM/NVRAM en los Mac con procesador Intel, apaga el ordenador y vuelve a encenderlo manteniendo pulsadas simultáneamente las teclas Opción + Comando + P + R durante unos 20 segundos. Suelta las teclas cuando oigas el segundo sonido de arranque o veas aparecer y desaparecer el logo de Apple por segunda vez.
Intervenciones de hardware y limpieza
Cuando las soluciones de software no son suficientes, es el momento de considerar una intervención física. La limpieza es el primer paso fundamental, capaz de resolver muchos problemas relacionados con teclas “pegajosas” o que no responden. Si esto tampoco funciona, podría ser necesario acudir a un centro especializado, especialmente si tu dispositivo entraba en los programas de asistencia específicos de Apple.
La limpieza casera: cómo proceder de forma segura
Una limpieza correcta puede hacer milagros. La propia Apple proporciona una guía detallada para esta operación. Primero, apaga el MacBook. Luego, sujetándolo con una inclinación de unos 75 grados, usa un bote de aire comprimido para rociar aire sobre el teclado. Muévete de izquierda a derecha, manteniendo la boquilla a unos centímetros de distancia para evitar daños. Gira el MacBook hacia ambos lados y repite la operación para asegurarte de llegar a todos los rincones bajo las teclas. Para la suciedad más superficial o las manchas, puedes usar un paño de microfibra ligeramente humedecido, evitando siempre rociar líquidos directamente sobre la superficie. Si notas que tu trackpad del MacBook no funciona, podría ser una señal de suciedad más profunda o de un problema de hardware relacionado.
El programa de asistencia para el teclado de mariposa
Entre 2015 y 2019, Apple utilizó un mecanismo de mariposa para los teclados de sus portátiles, una elección de diseño que priorizaba un grosor reducido pero que resultó ser problemática. La escasa tolerancia a la infiltración de polvo causaba fallos generalizados, lo que llevó a la empresa a lanzar un programa de asistencia específico. Este programa ofrecía la reparación o sustitución gratuita del teclado para los modelos elegibles, incluso fuera del período de garantía estándar. Aunque el programa ha finalizado para la mayoría de los dispositivos, es importante comprobar si tu MacBook formó parte de él, ya que esto indica una vulnerabilidad conocida. En caso de problemas, aunque el programa haya expirado, mencionar la naturaleza histórica del defecto podría ser útil al solicitar asistencia.
Cuándo acudir al servicio técnico
Si has probado todas las soluciones de software y una limpieza a fondo no ha resuelto el problema, es probable que se trate de un fallo de hardware que requiere una intervención profesional. En estos casos, intentar reparaciones complejas por tu cuenta podría causar más daños. Confiar en técnicos cualificados es la opción más segura y garantiza un diagnóstico preciso y una reparación impecable.
Puedes contactar directamente con el Soporte de Apple o acudir a una Apple Store o a un Centro de Servicio Autorizado Apple. Estos centros utilizan componentes originales y siguen los procedimientos oficiales. Como alternativa, existen centros de reparación especializados independientes que pueden ofrecer soluciones igualmente válidas, a veces a costes más reducidos, especialmente para dispositivos fuera de garantía. Cuando solicites un presupuesto, describe detalladamente el problema y las soluciones que ya has intentado. Esto ayudará al técnico a identificar más rápidamente la causa del fallo. Recuerda que la sustitución de todo el teclado en un MacBook puede ser una operación costosa, ya que a menudo implica la sustitución de toda la “carcasa superior”, que también incluye la batería y el trackpad. Un problema similar puede ocurrir si el micrófono del MacBook no funciona, lo que podría indicar problemas a nivel de componentes internos.
Conclusiones

Enfrentarse al problema de un teclado de MacBook que escribe caracteres incorrectos puede ser frustrante, pero, como hemos visto, las soluciones suelen estar al alcance de la mano. Es fundamental proceder con método, empezando por las comprobaciones de software más sencillas, como la revisión de la distribución del teclado y el reinicio del SMC y la PRAM/NVRAM. Estos pasos, rápidos y no invasivos, resuelven una buena parte de los fallos relacionados con errores de software o ajustes incorrectos.
Si el problema persiste, la causa es probablemente de hardware. Una limpieza a fondo con aire comprimido, siguiendo las directrices oficiales, puede eliminar los residuos y el polvo que obstaculizan el mecanismo de las teclas. Para los modelos equipados con el controvertido teclado de mariposa, la sensibilidad a la suciedad es un defecto conocido. Si ninguna de estas soluciones resulta eficaz, el último recurso es el servicio técnico. Acudir a profesionales cualificados garantiza un diagnóstico correcto y una reparación segura, preservando la integridad y el valor de tu dispositivo. Actuar con prontitud y de forma informada es la clave para volver a escribir sin estrés.
Preguntas frecuentes

Este problema puede tener dos causas principales: de software o de hardware. A nivel de software, la causa más común es una configuración incorrecta de la distribución del teclado. Puedes comprobarlo y corregirlo yendo a ‘Ajustes del Sistema’, luego ‘Teclado’ y finalmente ‘Fuentes de entrada’, asegurándote de que esté seleccionado ‘Español’. A nivel de hardware, el problema era tristemente conocido en los modelos con teclado de ‘mecanismo de mariposa’ (fabricados aproximadamente entre 2015 y 2019), donde el polvo y los residuos podían bloquear las teclas, causando entradas incorrectas, dobles o nulas.
La primera solución, a menudo eficaz, es la limpieza. La propia Apple recomienda usar un bote de aire comprimido, manteniendo el MacBook inclinado a 75 grados y rociando aire entre las teclas con movimientos de izquierda a derecha. Otra operación útil es restablecer los ajustes del sistema que gestionan el hardware, como la NVRAM/PRAM y el SMC (Controlador de Gestión del Sistema). Si el problema persiste, comprueba si hay actualizaciones de macOS, ya que un error de software podría ser la causa.
Apple estableció un ‘Programa de servicio para el teclado’ para los modelos de MacBook, MacBook Air y MacBook Pro con el problemático mecanismo de mariposa. Este programa cubría la sustitución gratuita del teclado para los modelos elegibles. Sin embargo, la cobertura del programa está limitada a cuatro años desde la fecha de compra original del dispositivo. En consecuencia, para muchos de los modelos más antiguos, como los de 2015-2017, el programa podría haber expirado ya. Es aconsejable verificar la elegibilidad de tu modelo específico en el sitio de soporte de Apple.
El coste de reparación del teclado de un MacBook fuera de garantía o no cubierto por programas específicos puede variar considerablemente. Para intervenciones más sencillas como la limpieza profesional o la sustitución de teclas individuales, el precio puede empezar en torno a los 45-90 euros. Sin embargo, si es necesaria la sustitución de toda la ‘carcasa superior’ (la parte superior del portátil que incluye el teclado y, en algunos modelos, también la batería y el trackpad), el coste puede aumentar significativamente, llegando a varios cientos de euros, dependiendo del modelo y del año del MacBook.
Sí, es una posibilidad. Funciones de Accesibilidad como ‘Teclas para el ratón’ o ‘Teclas lentas’ pueden alterar el comportamiento normal del teclado. ‘Teclas para el ratón’ permite controlar el puntero con el teclado numérico, mientras que ‘Teclas lentas’ introduce un retardo entre la pulsación de una tecla y su activación. Puedes comprobar estos ajustes yendo a ‘Ajustes del Sistema’ > ‘Accesibilidad’ y revisando las opciones relativas al teclado. Asegúrate de que estas funciones estén desactivadas si no las usas intencionadamente.

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