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El sistema educativo italiano se enriquece con dos figuras profesionales clave: el docente tutor y el docente orientador. Introducidas por el Decreto Ministerial n.º 328 del 22 de diciembre de 2022, estas nuevas profesiones responden a una necesidad precisa de renovación. El objetivo es personalizar el aprendizaje y guiar a los estudiantes hacia elecciones futuras más conscientes. Esta iniciativa, parte integral de la reforma de la orientación prevista por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), busca reducir el abandono escolar y mejorar la alineación entre la formación y el mundo laboral. Para preparar a los docentes para estos roles estratégicos, se ha establecido un itinerario formativo obligatorio de 20 horas, impartido por INDIRE.
Este artículo ofrece una guía completa de dicho itinerario, analizando su estructura, objetivos y las competencias que se desarrollan. Se explorará cómo esta formación se enmarca en el contexto europeo más amplio, que promueve la orientación como herramienta para el crecimiento individual y social. Además, se profundizará en el vínculo con la cultura mediterránea, valorando un enfoque que combina la tradición humanística y la innovación tecnológica para preparar a los jóvenes para los desafíos del futuro. Un itinerario que, como veremos, no es solo una obligación normativa, sino una oportunidad para repensar el propio rol del educador.
Las figuras del docente tutor y del docente orientador, aunque estrechamente relacionadas, desempeñan roles distintos y complementarios dentro de los centros de educación secundaria superior. El docente tutor tiene la tarea de apoyar a un grupo reducido de estudiantes, ayudándolos a tomar conciencia de su potencial y a superar posibles dificultades. Este docente actúa como un consejero, facilitando un diálogo constante con los alumnos y sus familias, especialmente en los momentos cruciales de las decisiones formativas. Su acción se centra en la personalización del itinerario de aprendizaje, valorando los talentos e inclinaciones de cada uno.
El docente orientador, por su parte, tiene una función más estratégica y transversal. Su tarea es recopilar y hacer accesibles datos e información sobre la oferta formativa post-bachillerato (universidad, ITS Academy) y sobre las tendencias del mercado laboral. Colabora con los tutores para proporcionar un panorama completo de las oportunidades disponibles, favoreciendo el encuentro entre las aspiraciones de los estudiantes y las demandas del contexto socioeconómico. En resumen, mientras que el tutor trabaja en el «yo» del estudiante, el orientador trabaja en la conexión entre el estudiante y el «mundo exterior», garantizando elecciones informadas y conscientes.
La introducción del docente tutor y del orientador se enmarca en un contexto normativo preciso, delineado por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) y el Decreto Ministerial 328/2022. El PNRR, en su Misión 4 dedicada a «Educación e Investigación», ha destinado fondos significativos para reformar el sistema de orientación escolar. El objetivo es doble: combatir el abandono escolar y reducir el desajuste entre las competencias adquiridas por los estudiantes y las requeridas por el mercado laboral, en línea con las recomendaciones europeas. Las «Directrices para la orientación» implementan esta visión, transformándola en acciones concretas.
Estas directrices no se limitan a crear nuevas figuras, sino que rediseñan la orientación como un proceso continuo e integrado en el itinerario curricular. Se prevén módulos de orientación formativa de al menos 30 horas anuales para todos los estudiantes, a partir de la educación secundaria obligatoria. Esta reforma, financiada con 150 millones de euros solo para las figuras del tutor y del orientador, marca un paso decisivo hacia un modelo de escuela que pone en el centro al estudiante y su proyecto de vida, un cambio fundamental para convertirse en un docente más eficaz en 2025.
Para habilitar a los docentes para desempeñar los nuevos roles, el Ministerio de Educación y Mérito ha encargado a INDIRE (Instituto Nacional de Documentación, Innovación e Investigación Educativa) el diseño e impartición de un itinerario formativo específico. Se trata de un curso obligatorio de 20 horas, impartido en modalidad asíncrona a través de un MOOC (Massive Open Online Course) en la plataforma «Scuola Futura». Esta formación es un requisito previo para asumir el cargo, que luego es formalizado por el director del centro.
La elección de una modalidad online asíncrona garantiza flexibilidad, permitiendo a los docentes compatibilizar la formación con sus compromisos didácticos. El itinerario ha sido diseñado para ser único tanto para los tutores como para los orientadores, subrayando la fuerte sinergia entre ambos roles. El objetivo es proporcionar una base común de conocimientos y herramientas, indispensables para implementar las nuevas Directrices sobre orientación. Al finalizar el curso, los docentes deben superar una prueba final para obtener el certificado de participación, un requisito para poder ser nombrados. Todo el sistema formativo está pensado como un punto de partida, que luego se enriquecerá con actividades de acompañamiento y comunidades de práctica.
El itinerario formativo «OrientaMenti» de INDIRE está estructurado en seis módulos distintos, diseñados para cubrir todos los aspectos teóricos y prácticos de la nueva orientación. Cada módulo se compone de breves videolecciones, materiales de profundización y tests de autoevaluación, para un total de 20 horas formativas. El enfoque combina el análisis de los escenarios futuros con herramientas operativas concretas, para una integración eficaz en la didáctica diaria.
Los módulos del curso abordan las siguientes temáticas:
El objetivo principal del curso INDIRE es dotar a los docentes de las competencias necesarias para actuar eficazmente como tutores y orientadores. La formación busca desarrollar competencias transversales, como la capacidad de comunicación eficaz, la escucha activa y la empatía, fundamentales para establecer un diálogo constructivo con estudiantes y familias. Se pretende transformar al docente de mero transmisor de conocimientos a un verdadero mentor, capaz de guiar a los jóvenes en el descubrimiento de sus talentos y pasiones.
Otra competencia clave es el uso estratégico de las herramientas digitales. Los docentes aprenden a utilizar la plataforma UNICA para la orientación y, sobre todo, a apoyar a los estudiantes en la cumplimentación del E-Portfolio. Esta innovadora herramienta digital permite a los estudiantes documentar su itinerario, recopilando experiencias significativas y reflexionando sobre las competencias adquiridas, incluida la «obra maestra» personal, un producto elegido por el estudiante como representativo de su año. El objetivo final es promover la autoconciencia y la autoevaluación, convirtiendo al estudiante en protagonista activo de sus propias elecciones. Este itinerario de crecimiento profesional puede, además, representar un valor añadido en el propio currículum, útil para aumentar la puntuación en las listas de clasificación.
La introducción de la formación para docentes tutores y orientadores presenta indudables ventajas. En primer lugar, proporciona un marco estructurado y homogéneo a nivel nacional, garantizando que todos los docentes implicados partan de una base común de conocimientos y herramientas. La disponibilidad de una plataforma dedicada, rica en recursos y manuales, apoya concretamente el trabajo diario. El énfasis en la personalización y en la valorización de los talentos representa una evolución cultural significativa para la escuela italiana, con el potencial de tener un impacto positivo directo en la vida de los estudiantes, reduciendo la desmotivación y el abandono.
Sin embargo, también surgen desafíos. La duración de solo 20 horas ha sido considerada por algunos como insuficiente para abordar la complejidad de roles tan delicados. La formación, por muy bien diseñada que esté, corre el riesgo de ser solo un primer paso, que necesita un acompañamiento sólido y continuo en el tiempo. Otra dificultad se refiere a la integración de estas nuevas funciones en la organización escolar existente, lo que requiere un replanteamiento de las cargas de trabajo y una fuerte colaboración dentro de los consejos de clase. La eficacia de la reforma dependerá en gran medida de la capacidad del sistema para apoyar a estos docentes no solo con la formación inicial, sino también durante todo el itinerario profesional y el año de prácticas.
La formación de 20 horas para docentes tutores y orientadores, a cargo de INDIRE, representa un pilar fundamental de la nueva estrategia de orientación de la escuela italiana. Nacida bajo el impulso del PNRR y de las Directrices ministeriales, esta iniciativa marca un punto de inflexión, desplazando el foco de una orientación esporádica a un proceso estructurado y continuo. El objetivo es ambicioso: formar educadores que no solo enseñen, sino que también sepan guiar, escuchar y valorar a cada estudiante, en un delicado equilibrio entre tradición pedagógica e innovación digital.
Las figuras del tutor y del orientador están llamadas a convertirse en los motores de una escuela más inclusiva y personalizada, capaz de preparar a los jóvenes no solo para un oficio, sino para la construcción de un sólido proyecto de vida. Aunque los desafíos, como la duración de la formación y la integración en el sistema, no son despreciables, el camino emprendido es claro. Se trata de una inversión estratégica en el capital humano más valioso del país: sus estudiantes. El éxito de esta reforma dependerá de la capacidad de todos los actores implicados para transformar esta visión en una práctica diaria eficaz y sentida.
El docente tutor y el docente orientador son dos nuevas figuras profesionales introducidas en la educación secundaria superior italiana con el DM 328/2022. El docente tutor apoya a un pequeño grupo de estudiantes en su crecimiento personal y formativo, ayudándoles a reconocer sus talentos y a superar las dificultades. El docente orientador, por su parte, tiene un rol más estratégico: recopila y proporciona información sobre la oferta formativa post-bachillerato y sobre las oportunidades del mercado laboral, colaborando con los tutores para guiar a los estudiantes hacia elecciones conscientes.
La formación obligatoria es un curso de 20 horas impartido online por INDIRE, el Instituto Nacional de Documentación, Innovación e Investigación Educativa. Está estructurado en modalidad asíncrona (MOOC) y se compone de seis módulos que cubren temas como la cultura de la orientación, las profesiones del futuro, el sistema de educación terciaria y el uso de herramientas digitales como la plataforma UNICA y el E-Portfolio. El curso es un requisito previo para el nombramiento y concluye con una prueba final para la emisión de un certificado.
Los objetivos principales están ligados a la reforma de la orientación prevista por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR). Las nuevas figuras buscan reducir el abandono escolar y mejorar el éxito formativo de los estudiantes. Además, tienen la tarea de favorecer una mayor alineación entre las competencias adquiridas en la escuela y las requeridas por el mundo laboral y la educación superior. En resumen, se proponen hacer que los estudiantes sean protagonistas activos y conscientes de su propio itinerario educativo y profesional.
El E-Portfolio es una innovadora herramienta digital a disposición de cada estudiante en la plataforma UNICA. Sirve para documentar todo el itinerario formativo, incluyendo no solo los resultados académicos sino también las competencias desarrolladas a través de actividades extraescolares, certificaciones y reflexiones personales. Una parte importante es la «obra maestra», un producto elegido por el estudiante como significativo de su aprendizaje anual. El docente tutor tiene el papel fundamental de guiar y apoyar al estudiante en la cumplimentación del E-Portfolio, ayudándole a reflexionar sobre su itinerario y a valorar sus propias experiencias.
La cuestión es debatida. La formación de 20 horas proporciona una base común y estructurada, introduciendo a los docentes en los conceptos clave, las herramientas y las metodologías de la nueva orientación. Sin embargo, muchos expertos y docentes consideran que una formación tan breve puede ser solo un punto de partida, dada la complejidad de los roles. Por ello, el Ministerio e INDIRE han previsto actividades adicionales de acompañamiento, la creación de comunidades de práctica y itinerarios de formación continua para apoyar a los docentes a largo plazo y garantizar la eficacia de la reforma.
Es un itinerario formativo obligatorio llamado ‘OrientaMenti’, impartido por INDIRE por encargo del Ministerio de Educación y Mérito. El curso, de 20 horas de duración en modalidad asíncrona (MOOC), está diseñado para proporcionar a los docentes de secundaria las competencias necesarias para desempeñar los roles de tutor y orientador, figuras introducidas para apoyar a los estudiantes en sus elecciones formativas y profesionales.
No, no es obligatoria para todos los docentes. La participación en el curso es voluntaria y está dirigida a los docentes de educación secundaria superior seleccionados por su centro educativo para desempeñar el rol de tutor o de orientador. Sin embargo, haber completado satisfactoriamente la formación es un requisito para poder ser nombrado para dichos cargos.
El curso se articola en 6 módulos formativos disponibles online en la plataforma ‘Scuola Futura’. Los módulos cubren diversas áreas temáticas: el significado de la orientación, el análisis de las profesiones futuras, el conocimiento del sistema de educación terciaria (como los ITS), el rol específico del tutor, enfoques operativos para la didáctica y el uso de la plataforma digital única y del E-portfolio del estudiante.
El curso tiene como objetivo desarrollar competencias transversales y específicas. Los docentes aprenden a apoyar a los estudiantes en la valorización de sus talentos y en el desarrollo de elecciones conscientes. Adquieren habilidades en la gestión del diálogo con estudiantes y familias, en el diseño de itinerarios de orientación personalizados y en el uso de herramientas digitales como el E-portfolio. Además, se potencian las capacidades comunicativas y de escucha activa, fundamentales para guiar a los estudiantes.
Sí, para obtener el certificado final es necesario seguir todas las videolecciones, completar las actividades previstas y superar una prueba final. La prueba consta de 30 preguntas basadas en los contenidos de los módulos. Una vez concluido satisfactoriamente el itinerario, el docente puede ser nombrado oficialmente tutor u orientador por el director del centro, aunque no existe la obligación de aceptar el cargo.