En Breve (TL;DR)
Representan la ganancia que obtiene el banco.
Se indican en el cuadro de amortización.
Es el producto del capital pendiente y el tipo de interés.
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Los intereses pasivos de la hipoteca representan el coste que el prestatario debe asumir por el préstamo recibido del banco. En la práctica, son la ganancia que el banco obtiene por haber prestado el dinero. Su importe se calcula aplicando un tipo de interés, que puede ser fijo o variable, al importe residual del capital a devolver.

Los intereses pasivos
Los intereses pasivos de la hipoteca son, por tanto, un componente esencial del coste total de un préstamo. Se calculan sobre la base del capital pendiente y del tipo de interés aplicado, que, como se ha mencionado, puede ser fijo o variable.
Representan una especie de “alquiler” que el banco se asigna por el uso temporal de su dinero. La gestión atenta y consciente de estos intereses puede marcar una diferencia significativa en el coste total de la hipoteca.
Cálculo de los intereses en la hipoteca con sistema de amortización francés
El cálculo de los intereses en la hipoteca con sistema de amortización francés se realiza de manera progresiva. Inicialmente, la parte de intereses que pagarás será más alta, mientras que la parte de capital será menor.
A medida que pasa el tiempo y avanzas con la devolución del préstamo, la parte de capital aumentará mientras que la de intereses disminuirá. Esto sucede porque los intereses se calculan sobre el importe pendiente del préstamo, que disminuye con cada cuota pagada.
Para calcular el importe a devolver mensualmente, se utiliza la fórmula matemática del sistema de amortización francés, que tiene en cuenta el tipo de interés, el capital prestado y el número de cuotas.
Fórmula para el cálculo de los intereses de un plan de amortización francés
La fórmula para el cálculo de la cuota de una hipoteca con sistema de amortización francés es la siguiente:
R = C * (i/(1 – (1 + i) ^ -n))
Donde:
- R es la cuota de la hipoteca
- C es el capital prestado
- i es el tipo de interés periódico (anual dividido por el número de cuotas al año)
- n es el número total de cuotas
Esta fórmula permite calcular la cuota constante (parte de capital más parte de intereses) que el deudor deberá pagar en cada período. Recuerda, sin embargo, que el componente de intereses disminuirá con el paso del tiempo, mientras que la parte de capital aumentará.
Los requisitos para solicitar la deducción de los intereses pasivos de la hipoteca
Para poder beneficiarse de la deducción de los intereses pasivos de la hipoteca, se necesitan algunos requisitos específicos:
- La hipoteca debe haberse contratado para la compra o construcción de la vivienda habitual, o para reformas importantes;
- El inmueble no debe ser de lujo, según las categorías identificadas por el Catastro;
- El inmueble debe estar destinado a la vivienda habitual del solicitante o de su familia.
Es importante subrayar que la deducción también es aplicable a las hipotecas contratadas para la compra de garajes o plazas de aparcamiento anexas, siempre que no se encuentren a más de un kilómetro de la vivienda habitual.
Recuerda, la deducción es un derecho, pero es necesario cumplir estas condiciones para poder beneficiarse de ella.
Límite a la deducción de los intereses pasivos
En cuanto al límite a la deducción de los intereses pasivos, el importe máximo de los gastos deducibles está fijado en 4.000 euros al año.
Esto significa que se puede deducir el 19 % de los intereses pasivos, hasta un máximo de 760 euros al año. Es fundamental recordar que, si no se alcanza el límite de 4.000 euros de intereses pagados en un año, la diferencia no puede trasladarse a los años siguientes.
En cualquier caso, siempre recomendamos consultar a un profesional o a un asesor fiscal para una correcta aplicación de las normas en materia de deducción de los intereses pasivos.
La documentación a conservar para deducir los intereses pasivos
Para beneficiarse de la deducción de los intereses pasivos, es fundamental conservar una serie de documentos. Entre ellos, es necesario tener:
- El contrato de hipoteca, que acredita la firma de la hipoteca y sus condiciones.
- Los recibos de las cuotas pagadas, que demuestran el pago de los intereses.
- El certificado de los intereses pasivos emitido por el banco, que indica el importe de los intereses pagados en el año fiscal.
Recuerda, la conservación de estos documentos es esencial para demostrar el derecho a la deducción en caso de eventuales inspecciones por parte de la Agencia Tributaria. Siempre es aconsejable consultar a un asesor fiscal para asegurarse de cumplir todas las normativas relativas a la deducción de los intereses pasivos.
Conclusiones

En resumen, la deducibilidad de los intereses pasivos de la hipoteca puede tener un impacto significativo en tu situación fiscal. Sin embargo, hay múltiples factores a considerar, como el tipo de propiedad adquirida con la hipoteca, tus ingresos y eventuales cambios en tu situación fiscal.
Recuerda que los intereses pasivos pueden perderse en diversas circunstancias, por ejemplo, en caso de amortización anticipada de la hipoteca o de venta del inmueble. Por lo tanto, siempre es aconsejable consultar a un profesional fiscal para obtener asesoramiento personalizado y para comprender plenamente las posibles implicaciones de tus decisiones financieras.
Preguntas frecuentes

Los intereses pasivos de la hipoteca representan la ganancia que el banco obtiene a cambio del préstamo ofrecido. Se calculan sobre la base del capital pendiente de la hipoteca y del tipo de interés aplicado. Se trata, por tanto, de la parte de la cuota de la hipoteca que no contribuye a reducir la deuda pendiente, sino que se paga al banco como coste del préstamo.
Los intereses pasivos funcionan como una especie de “coste” por el préstamo recibido del banco. Cuando se paga una cuota de la hipoteca, se reduce la deuda restante y se paga el coste del préstamo. El cálculo de los intereses pasivos se basa en el capital pendiente y en el tipo de interés aplicado al préstamo. Generalmente, al inicio del plan de amortización, la parte de los intereses pasivos es más alta y disminuye con el tiempo, mientras que la parte de capital aumenta.
Los intereses pasivos de la hipoteca se calculan multiplicando el capital pendiente de la hipoteca por el tipo de interés. Por ejemplo, si el capital pendiente de la hipoteca es de 100.000 € y el tipo de interés es del 3 %, los intereses pasivos para ese año serán de 3.000 €. Este cálculo es simplificado y no tiene en cuenta las cuotas mensuales que se pagan y que reducen el capital pendiente. Por lo tanto, para tener un cálculo preciso de los intereses pasivos, es aconsejable utilizar una calculadora de amortización de hipotecas o consultar a un asesor financiero.
Los intereses pasivos pueden visualizarse en el cuadro de amortización de la hipoteca que el banco proporciona en el momento de la firma del contrato hipotecario. En este documento, cada cuota de la hipoteca se divide en capital e intereses. Se puede ver cuánto se paga para cubrir el coste del préstamo (intereses pasivos) y cuánto reduce el capital pendiente. Además, los intereses pasivos suelen indicarse en los documentos de resumen anual de la hipoteca que el banco envía al cliente. Siempre es aconsejable revisar estos documentos o contactar con tu banco para cualquier aclaración.
Para incluir los intereses pasivos de la hipoteca en el modelo 730 precompilado, es necesario seguir algunos pasos. En primer lugar, es fundamental tener a mano el certificado de los intereses pasivos enviado por el banco, ya que este documento proporciona la información necesaria. Después de abrir el modelo 730 precompilado, se debe seleccionar la sección “Intereses pasivos” e introducir los importes correspondientes. Una vez introducidos, es esencial verificar que las cifras coincidan con las que figuran en el certificado del banco. Finalmente, se confirma la declaración y se procede al envío del modelo 730 precompilado. Recordamos que siempre es aconsejable solicitar la ayuda de un profesional o de un centro autorizado en caso de dudas o dificultades.
La recuperación fiscal por los intereses pasivos de las hipotecas depende de la renta total del contribuyente y del tipo de inmueble. Para la vivienda habitual, es posible deducir los intereses pasivos de la hipoteca hasta un máximo de 4.000 euros al año. Por ejemplo, si has pagado 1.000 euros de intereses pasivos en un año, podrás deducir el importe íntegro. Si, por el contrario, has pagado 5.000 euros, solo podrás deducir 4.000 euros. Recuerda, es una deducción, no una desgravación. No recibes dinero, sino que reduces la base imponible, pagando potencialmente menos impuestos. Siempre es aconsejable consultar a un profesional para obtener una estimación más precisa y personalizada.
No es posible deducir los intereses pasivos de la hipoteca en algunos casos específicos. Por ejemplo, si la hipoteca se ha contratado para la compra de una segunda vivienda o de una propiedad alquilada, los intereses pasivos no son deducibles. Si la hipoteca se ha utilizado para fines distintos a la compra o reforma de una vivienda, no es posible deducir los intereses. Por ejemplo, si se ha empleado para la compra de un coche o para pagar gastos personales. Finalmente, si la renta del contribuyente supera un cierto límite, establecido por la ley, la deducción de los intereses pasivos podría ser limitada o eliminada. En cualquier caso, es aconsejable consultar a un profesional para obtener un asesoramiento personalizado basado en la propia situación fiscal.
Los intereses pasivos de la hipoteca se pueden perder en diversas circunstancias. Si se amortiza la hipoteca anticipadamente o se vende la propiedad para la que se contrató, ya no se pueden deducir los intereses pasivos. Si el inmueble para el que has contratado la hipoteca no es tu vivienda habitual o lo alquilas, ya no puedes deducir los intereses pasivos. Finalmente, si la situación fiscal del contribuyente cambia y la renta supera el límite impuesto por la ley para la deducibilidad de los intereses pasivos, estos ya no serán deducibles. Recuerda siempre consultar a un profesional fiscal para comprender plenamente las implicaciones de tus decisiones financieras.

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