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Rai, Mediaset y grandes eventos: guía de la nueva televisión

Autore: Francesco Zinghinì | Data: 30 Novembre 2025

La televisión en Italia ya no es solo una caja luminosa en el centro del salón, sino un ecosistema complejo que vive en las pantallas de los smartphones, en las aplicaciones de las Smart TV y en los flujos de las redes sociales. Durante décadas, el público italiano se ha dividido entre los canales del servicio público y las cadenas comerciales, creando un duopolio que ha moldeado el imaginario colectivo del país. Hoy, este escenario está experimentando una transformación radical, impulsada por la tecnología y la necesidad de competir en un mercado cada vez más global y europeo.

A pesar del auge de las plataformas de streaming internacionales, la televisión tradicional (o lineal) mantiene un papel central, especialmente cuando se trata de grandes eventos en directo. Entender cómo moverse entre las parrillas tradicionales, las plataformas bajo demanda como RaiPlay o Mediaset Infinity y las nuevas ofertas híbridas es fundamental para el espectador moderno que no quiere perderse nada, desde el Festival de Sanremo hasta la final de la Champions League.

El duopolio en la era digital: Rai vs. Mediaset

La histórica rivalidad entre Rai y Mediaset ha evolucionado. Ya no se trata solo de una carrera por obtener un punto más de share por la noche, sino de dos filosofías editoriales que buscan sobrevivir y prosperar en la era de internet. Por un lado, está la Rai, concesionaria del servicio público, financiada por una mezcla de canon y publicidad; por otro, Mediaset, un coloso comercial que vive exclusivamente de los ingresos publicitarios.

En 2024 y 2025, los datos muestran una clara división de roles. La Rai, impulsada por Rai 1, mantiene el liderazgo en el “prime time” (la franja de máxima audiencia) y sobre el público generalista, confirmándose como la casa institucional de los italianos. Es el lugar donde la gente se reúne para las grandes series de ficción, los telediarios de las 20:00 y los eventos que unen al país. Mediaset, en cambio, domina el llamado target comercial (público de entre 15 y 64 años), el más codiciado por los anunciantes, gracias a una programación más ligera, basada en reality shows y entretenimiento puro.

Esta distinción es crucial para el espectador: si buscas análisis y tradición, el mando a distancia apunta a los tres primeros canales; si buscas evasión y ritmos más rápidos, la oferta comercial de Mediaset sigue siendo el punto de referencia, capaz de adaptarse rápidamente a los gustos cambiantes.

La estrategia europea: el nacimiento de MFE

Mientras que la Rai permanece fuertemente anclada al territorio nacional por mandato, Mediaset ha iniciado una ambiciosa expansión más allá de las fronteras italianas. Bajo la dirección de Pier Silvio Berlusconi, la empresa se ha transformado en MFE – MediaForEurope. El objetivo es claro: crear un polo televisivo paneuropeo capaz de competir con los gigantes estadounidenses del streaming y de la web.

Esta estrategia ha llevado a MFE a adquirir participaciones significativas en grandes grupos televisivos extranjeros, como la alemana ProSiebenSat.1 y, más recientemente, el grupo portugués Impresa. Para el telespectador italiano, esto significa que Mediaset se está convirtiendo cada vez más en una “fábrica de contenidos” internacional. Las producciones ya no se piensan solo para Milán o Roma, sino para un mercado que abarca desde Madrid hasta Múnich.

La expansión europea no es un capricho financiero, sino una necesidad de supervivencia: solo creando economías de escala pueden los broadcasters europeos sostener los costes de las grandes producciones necesarias para desafiar a Netflix y YouTube.

Grandes eventos: el caso de Sanremo 2025

Si hay un momento en el que la televisión tradicional demuestra todo su poder, es durante los “grandes eventos”. El Festival de Sanremo representa la cúspide de este fenómeno, transformándose en un rito colectivo que paraliza Italia durante una semana. La edición de 2025 ha confirmado que la televisión lineal está lejos de estar muerta, registrando récords de audiencia y una recaudación publicitaria que superó los 65 millones de euros.

El éxito de Sanremo ya no se mide solo con el Auditel clásico. La “Total Audience” incluye a quienes ven el festival en una tablet, a quienes recuperan los clips en YouTube y a quienes comentan en las redes sociales en tiempo real. Para profundizar en los resultados y las dinámicas de la última edición, es útil consultar el análisis sobre la clasificación final de Sanremo 2025, que evidencia cómo el voto popular y el de los jurados se han entrelazado en un contexto cada vez más digital.

El impacto económico de un evento así es devastador en el buen sentido: genera un efecto inducido que va mucho más allá de la música, afectando al turismo, la moda y la industria discográfica. Sanremo es la demostración de que cuando la televisión pública logra conectar con el lenguaje de los jóvenes (con un share del 84 % en la franja de 15 a 24 años), se convierte en una “hoguera digital” imprescindible.

Tradición vs. innovación: el desafío del streaming

La verdadera batalla por la atención se libra hoy en las plataformas propias: RaiPlay y Mediaset Infinity. Estas aplicaciones ya no son simples archivos donde volver a ver el episodio que te perdiste el día anterior, sino verdaderos competidores de los servicios de pago.

RaiPlay: el servicio público bajo demanda

RaiPlay apuesta por la amplitud de su catálogo. Ofrece acceso gratuito a un inmenso archivo histórico (las Teche Rai), además de series de televisión en primicia y retransmisiones en directo de todos los canales. Su fuerza reside en la calidad editorial y en la ausencia de barreras económicas directas para el usuario (al estar financiada por el canon). Es la plataforma ideal para quienes buscan documentales, cine de autor italiano y ficción de calidad.

Mediaset Infinity: el modelo híbrido

Mediaset Infinity adopta un enfoque diferente, proponiendo un modelo “freemium”. La visualización de los programas de televisión (Le Iene, Grande Fratello, las telenovelas turcas) es gratuita y se financia con publicidad. Sin embargo, existe un nivel de pago (Infinity+) que ofrece cine internacional y, sobre todo, el gran fútbol de la Champions League. Este modelo permite a Mediaset monetizar tanto al usuario ocasional como al aficionado apasionado.

Para entender cómo se posicionan estas plataformas frente a los gigantes internacionales, puede ser útil leer la comparativa sobre Netflix o Prime Video, que ayuda a perfilar el panorama competitivo en el que deben operar nuestras televisiones nacionales.

El deporte en la televisión: derechos y fragmentación

Junto con Sanremo, el deporte (y el fútbol en particular) es el otro gran pilar que mantiene viva la televisión en directo. Sin embargo, para el aficionado italiano, la situación se ha vuelto compleja debido a la fragmentación de los derechos televisivos. Ya no existe un único canal donde verlo “todo”.

La Rai mantiene un firme control sobre los partidos de la selección nacional, un verdadero deber de servicio público que garantiza audiencias masivas. Mediaset, por su parte, ha apostado fuerte por la Coppa Italia (transmitida en exclusiva en abierto) y por algunos partidos de la Champions League, usándolos como motor para promocionar su plataforma Infinity. Para orientarse en este laberinto de horarios y plataformas, es esencial consultar guías actualizadas como la de el gran fútbol europeo en la televisión.

Esta división obliga al usuario a convertirse en un “espectador híbrido”, capaz de pasar de la TDT para el partido de Italia, a la aplicación de streaming para el partido de liga, y hasta la televisión de pago para las copas europeas.

Tecnología y experiencia de usuario

La innovación tecnológica ha cambiado la forma en que consumimos Rai y Mediaset. La clave es la HbbTV (Hybrid Broadcast Broadband TV). Si tienes una Smart TV reciente conectada a internet, habrás notado que al pulsar un botón de color o la flecha hacia arriba del mando a distancia mientras ves un canal, aparece un menú interactivo.

Esta tecnología permite iniciar desde el principio un programa ya empezado (función “Restart”), acceder a los telediarios regionales de otras regiones o votar en encuestas en directo. Es el punto de encuentro perfecto entre la comodidad del flujo televisivo tradicional y la flexibilidad de internet. Rai y Mediaset han invertido mucho en esta tecnología para retener al espectador en el canal, ofreciéndole contenidos extra sin tener que cambiar de dispositivo (la llamada “segunda pantalla”).

Conclusiones

El panorama televisivo italiano de 2025 es un organismo vivo en el que la tradición y la innovación se retroalimentan. Rai y Mediaset, aunque mantienen sus identidades históricas, han comprendido que para sobrevivir ya no basta con transmitir; hay que interactuar. La televisión pública sigue siendo la guardiana de la memoria y la identidad nacional a través de los grandes eventos, mientras que la televisión comercial evoluciona hacia una media company europea ágil y agresiva.

Para el espectador, el reto es aprender a orquestar estas herramientas: usar el mando a distancia para el directo, la aplicación para la visualización a la carta y el smartphone para la interacción. La televisión no ha muerto, simplemente se ha extendido por todas partes, convirtiéndose en una experiencia total que requiere una elección consciente por parte de quien mira.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo seguir el Festival de Sanremo y los grandes eventos si no tengo un televisor tradicional?

Hoy en día ya no es indispensable tener una antena clásica. Gracias a la estrategia de Total Audience, puedes seguir los grandes eventos populares en directo por streaming o bajo demanda a través de las plataformas oficiales como RaiPlay (para Sanremo y la selección nacional) y Mediaset Infinity. Estas aplicaciones, que se pueden descargar en smartphones, tablets y Smart TV, a menudo ofrecen contenidos exclusivos, la función de reinicio para ver el programa desde el principio y una calidad de vídeo en alta definición que supera a la de la antigua TDT.

¿Cuál es la principal diferencia entre el modelo de negocio de la Rai y el de Mediaset?

La distinción fundamental reside en la fuente de financiación y en la misión. La Rai, al ser la televisión estatal, se financia parcialmente con el canon que pagan los ciudadanos y tiene la obligación de servicio público, garantizando una programación educativa e informativa. Mediaset, ahora parte del holding europeo MFE (MediaForEurope), es una empresa comercial privada que se sostiene exclusivamente a través de la recaudación publicitaria, apostando por tanto por contenidos de entretenimiento capaces de atraer al target comercial de referencia.

¿Qué es la ‘Total Audience’ y por qué se habla cada vez más de ella?

La ‘Total Audience’ es el nuevo sistema de medición introducido por Auditel que ya no solo cuenta a los telespectadores sentados frente al televisor, sino que también suma a quienes consumen los contenidos en segundas pantallas como smartphones, PC y tablets. Es crucial porque demuestra que la televisión no ha muerto, sino que ha evolucionado: programas como Sanremo o los reality shows registran cifras récord precisamente gracias a los jóvenes que los ven en streaming y no en el televisor clásico.

¿Por qué los eventos en directo resisten tan bien la competencia de Netflix y del streaming bajo demanda?

El secreto reside en el concepto de rito colectivo. Mientras que las plataformas de streaming ofrecen un consumo solitario y asíncrono, los grandes eventos de la televisión generalista (como Sanremo o los partidos de fútbol) crean un momento de agregación nacional simultáneo. Este fenómeno se ve amplificado por las redes sociales, donde el comentario en tiempo real se convierte en parte integrante de la experiencia, convirtiendo al espectador en protagonista y generando lo que se denomina Social TV.

¿Qué cambia para el espectador con el paso a los nuevos estándares de la TDT?

El paso a estándares como el DVB-T2 sirve para liberar frecuencias y mejorar la calidad técnica de las transmisiones. Para el espectador, significa poder acceder a canales en alta definición (HD) e incluso en 4K para los grandes eventos, con colores más nítidos y mejor audio. Sin embargo, requiere tener un televisor o un decodificador compatible (generalmente comprados después de 2017) para seguir viendo la oferta completa de Rai y Mediaset sin interrupciones.