En Breve (TL;DR)
Descubre cuáles son las apps que más consumen la batería de tu smartphone y aprende a gestionarlas para optimizar la autonomía de tu dispositivo.
Descubre cómo identificar las apps que más energía consumen y aplica estrategias específicas para optimizar el uso de la batería sin renunciar a las funciones importantes para ti.
Adopta estrategias sencillas para optimizar su consumo sin renunciar a sus funcionalidades.
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El smartphone es el compañero inseparable de nuestros días, un concentrado de tecnología que une tradición e innovación. Desde los chats con amigos hasta la organización del trabajo, pasando por el entretenimiento, todo pasa a través de su pantalla. Pero hay un enemigo silencioso que amenaza constantemente nuestra vida digital: el consumo excesivo de batería. A menudo, la culpa es de las aplicaciones que, aunque nos son útiles, resultan ser verdaderas «sanguijuelas» de energía. Aprender a reconocer y gestionar las apps que más consumen es fundamental para garantizar a nuestro dispositivo una autonomía que nos acompañe hasta la noche, sin la ansiedad de buscar un enchufe.
En este artículo, exploraremos cuáles son las categorías de aplicaciones que más pesan sobre la batería y por qué. Analizaremos las diferencias entre los sistemas operativos Android e iOS, proporcionando herramientas prácticas para monitorizar los consumos. Finalmente, descubriremos estrategias eficaces para optimizar el uso de las apps sin tener que renunciar a sus funcionalidades. El objetivo es encontrar un equilibrio sostenible que nos permita aprovechar al máximo el potencial de nuestro smartphone, preservando el recurso más valioso: la energía.

Por Qué Algunas Apps Consumen Más Batería que Otras
No todas las aplicaciones están creadas de la misma manera, especialmente en lo que respecta a su impacto energético. Algunas apps, por su naturaleza, requieren un mayor esfuerzo por parte de los componentes de hardware del smartphone, como el procesador, el chip gráfico y los módulos de conectividad. Las causas principales de un consumo elevado están ligadas a funciones que operan constantemente, incluso cuando no estamos utilizando activamente la aplicación. Entre estas, la actualización de contenido en segundo plano es una de las más costosas: apps de redes sociales y noticias, por ejemplo, se sincronizan continuamente para mostrar las últimas novedades. Otro factor crítico es el uso de los servicios de ubicación (GPS), indispensable para mapas y apps de transporte, pero extremadamente exigente en energía. También las notificaciones push, aunque útiles, contribuyen a «despertar» el teléfono del modo de bajo consumo, incidiendo en la duración de la batería.
Las Categorías de Apps que Más Consumen
Identificar los tipos de apps que descargan más rápidamente la batería es el primer paso para una gestión consciente. En la cima de la lista encontramos casi siempre las redes sociales. Plataformas como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube son conocidas por su elevado consumo, debido a la reproducción automática de vídeos, la actualización constante del feed y el uso intensivo de notificaciones y ubicación. Justo después se posicionan las apps de navegación y mapas, como Google Maps o Waze, que para funcionar correctamente necesitan un acceso continuo al GPS y la pantalla encendida. También las apps de mensajería instantánea, como WhatsApp y Telegram, aunque están optimizadas, pueden incidir notablemente debido a la elevada frecuencia de uso y las notificaciones. Finalmente, no hay que subestimar los juegos con gráficos complejos y las apps de streaming de vídeo y música, que ponen a prueba el procesador y la conectividad de datos.
Cómo Controlar el Consumo de la Batería en Android e iOS

Tanto Android como iOS ofrecen herramientas integradas para monitorizar qué aplicaciones están teniendo el mayor impacto en la autonomía del dispositivo. Conocer estas herramientas es esencial para tomar decisiones informadas.
En Android
En los dispositivos Android, es posible acceder a un informe detallado del consumo energético. Generalmente, la ruta a seguir es Ajustes > Batería. Aquí se encuentra una lista de las apps ordenadas según el porcentaje de batería utilizado por cada una desde la última carga completa. Esta sección permite identificar fácilmente las «apps devoradoras» e intervenir. Tocando una app específica, se pueden visualizar detalles adicionales y acceder a opciones de gestión, como la restricción de la actividad en segundo plano. Esta sencilla verificación periódica puede marcar una gran diferencia en la duración diaria de la batería.
En Android
En los dispositivos Android, es posible acceder a un informe detallado del consumo energético. Generalmente, la ruta a seguir es Ajustes > Batería. Aquí se encuentra una lista de las apps ordenadas según el porcentaje de batería utilizado por cada una desde la última carga completa. Esta sección permite identificar fácilmente las «apps devoradoras» e intervenir. Tocando una app específica, se pueden visualizar detalles adicionales y acceder a opciones de gestión, como la restricción de la actividad en segundo plano. Esta sencilla verificación periódica puede marcar una gran diferencia en la duración diaria de la batería.
En Android
En los dispositivos Android, es posible acceder a un informe detallado del consumo energético. Generalmente, la ruta a seguir es Ajustes > Batería. Aquí se encuentra una lista de las apps ordenadas según el porcentaje de batería utilizado por cada una desde la última carga completa. Esta sección permite identificar fácilmente las «apps devoradoras» e intervenir. Tocando una app específica, se pueden visualizar detalles adicionales y acceder a opciones de gestión, como la restricción de la actividad en segundo plano. Esta sencilla verificación periódica puede marcar una gran diferencia en la duración diaria de la batería.
En iOS
También los usuarios de iPhone pueden contar con un sistema de monitorización similar y muy intuitivo. Yendo a Ajustes > Batería, se accede a gráficos que muestran el nivel de la batería en las últimas 24 horas o en los últimos 10 días. Desplazándose hacia abajo, una lista muestra el uso de la batería para cada app, tanto con la pantalla encendida (uso activo) como en segundo plano. Esta distinción es particularmente útil para entender qué apps consumen energía incluso cuando no las estamos usando. iOS permite además gestionar la actualización de las apps en segundo plano de modo selectivo, una opción potente para optimizar los consumos. Una correcta gestión de los permisos de las apps es un paso fundamental para la privacidad y para el ahorro energético.
Estrategias Eficaces para Reducir el Consumo
Una vez identificadas las apps más costosas, existen diversas estrategias prácticas para limitar su impacto sin tener que desinstalarlas necesariamente. Una de las primeras acciones a realizar es la gestión de las notificaciones: desactivar las no esenciales reduce los «despertares» del dispositivo. Otro movimiento crucial es limitar la actualización en segundo plano para las apps que no necesitan una sincronización constante. También es aconsejable regular el acceso a la ubicación, configurándola en «Al usar la aplicación» o «Preguntar la próxima vez», en lugar de «Siempre». Para las apps que lo soportan, activar el tema oscuro puede contribuir a un significativo ahorro energético, especialmente en pantallas OLED. Finalmente, mantener las apps y el sistema operativo siempre actualizados es importante, ya que los desarrolladores lanzan a menudo versiones optimizadas que mejoran la eficiencia energética. Para una visión general, puede ser útil consultar una guía completa para maximizar la duración de la batería.
La importancia de las versiones Lite y de las alternativas
Para quien vive la tecnología como un puente entre tradición e innovación, encontrar soluciones inteligentes es fundamental. Muchos desarrolladores, conscientes del impacto de sus apps, ofrecen versiones «Lite». Aplicaciones como Facebook Lite o Instagram Lite están diseñadas para funcionar en redes más lentas y en dispositivos menos potentes, pero su ventaja principal es un consumo reducido de datos y batería. Estas versiones mantienen las funcionalidades esenciales, eliminando elementos superfluos que sobrecargan la app principal. Otra estrategia es explorar alternativas. Por ejemplo, en lugar de usar la app de una red social, se podría acceder a través de un navegador atento a la privacidad, que a menudo limita los rastreadores y los scripts en segundo plano, ofreciendo una experiencia más ligera y con un menor impacto energético.
Conclusiones

La gestión de la batería del smartphone se ha convertido en una habilidad esencial en la vida cotidiana. Comprender qué apps consumen más energía y por qué es el primer paso para retomar el control sobre la autonomía de nuestro dispositivo. Redes sociales, apps de navegación y streaming son a menudo los principales responsables, pero no es necesario renunciar a su utilidad. Aprovechando las herramientas de monitorización integradas en Android e iOS y adoptando sencillas estrategias como la limitación de la actividad en segundo plano, la gestión de las notificaciones y el uso de versiones Lite, es posible obtener un equilibrio perfecto. En un mundo que celebra tanto la tradición de las relaciones humanas como la innovación tecnológica, optimizar nuestro smartphone significa garantizarnos la libertad de permanecer conectados más tiempo, sin la ansiedad de una batería que se agota demasiado rápido.
Preguntas frecuentes

Un consumo anómalo y repentino de la batería puede depender de diversas causas. A menudo está ligado a una actualización reciente del sistema operativo o de una aplicación que introduce errores o procesos en segundo plano no optimizados. Otras causas comunes incluyen la instalación de una nueva app particularmente exigente, una señal de red débil que obliga al teléfono a una búsqueda continua, o simplemente el envejecimiento natural de la batería. Para identificar el problema, el primer paso es controlar la sección «Batería» en los ajustes del dispositivo, que muestra qué apps han consumido más energía.
Las apps más costosas en términos de energía son habitualmente aquellas que utilizan intensivamente los recursos del teléfono. En la cima de la lista encontramos las redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok, debido a las continuas actualizaciones en segundo plano, las notificaciones y la reproducción de vídeo. Siguen las apps de streaming de vídeo como YouTube y Netflix, y las apps de navegación como Google Maps o Waze, que requieren un uso constante del GPS. También los juegos con gráficos complejos y las apps de mensajería como WhatsApp, usadas muy frecuentemente, tienen un impacto significativo en la duración de la batería.
No, el modo de ahorro de energía no daña la batería. Se trata de una función de software diseñada para prolongar la autonomía limitando temporalmente algunas funcionalidades del teléfono, como el rendimiento del procesador, la actualización de las apps en segundo plano y el brillo de la pantalla. Es una herramienta segura y eficaz para utilizar cuando se necesita preservar la carga restante. La única «desventaja» es una reducción temporal del rendimiento del dispositivo.
Contrariamente a una creencia extendida, cerrar forzosamente las apps usadas frecuentemente no solo no ayuda, sino que puede incluso consumir más batería. Los sistemas operativos modernos como Android e iOS están diseñados para gestionar la memoria RAM de modo eficiente, «congelando» las apps en segundo plano. Reabrir una app desde cero requiere más energía al procesador respecto a reactivarla desde la memoria. El cierre manual se recomienda solo cuando una aplicación deja de funcionar correctamente o se bloquea.
Sí, el modo oscuro puede ahorrar una cantidad significativa de batería, pero solo en los dispositivos con pantallas de tipo OLED o AMOLED. En esta tecnología, cada píxel se ilumina individualmente y los píxeles negros están simplemente apagados, por lo que no consumen energía. En las pantallas LCD, en cambio, hay una retroiluminación constante para todos los píxeles, independientemente del color visualizado; en este caso, el modo oscuro ofrece solo un beneficio estético y de confort visual, pero el ahorro energético es mínimo o nulo.

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