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¿A quién no le ha pasado encontrarse en la caja del supermercado con la tarjeta que no funciona? Un momento de vergüenza, seguido de la frustración de no poder completar la compra. La desmagnetización de las tarjetas de crédito, débito o prepago es un problema más común de lo que se piensa, y puede pasarle a cualquiera. Pero, ¿qué hacer cuando nuestra fiel compañera de pagos nos abandona? Antes de correr al banco a pedir una sustitución, existen algunos remedios caseros que podrían salvarnos el día. En este artículo, exploraremos las causas de la desmagnetización, los métodos para intentar recuperar la tarjeta y, sobre todo, cómo prevenir este molesto inconveniente.
Pero atención: algunos métodos caseros pueden dañar aún más la tarjeta. Os guiaremos con precaución, ilustrando las soluciones más seguras y los mitos a desmentir.
Las tarjetas de pago tradicionales funcionan gracias a una banda magnética situada en el reverso. Esta banda contiene la información necesaria para autorizar las transacciones. La desmagnetización se produce cuando esta banda pierde su capacidad de almacenar datos, haciendo que la tarjeta sea ilegible para los dispositivos TPV. Imaginad la banda magnética como una serie de pequeños imanes alineados: cuando estos imanes pierden su orden, la tarjeta deja de funcionar correctamente.
¿Cómo saber si vuestra tarjeta está desmagnetizada? Las señales más comunes son:
Las causas de la desmagnetización pueden ser diversas:
Veamos ahora algunos remedios caseros que podríais probar antes de contactar con el banco. Sin embargo, recordad que la eficacia de estos métodos no está garantizada y que, en algunos casos, podrían incluso empeorar la situación.
Un método popular, pero de dudosa eficacia, consiste en meter la tarjeta desmagnetizada en una bolsa de plástico y luego en el congelador durante unas horas. La idea base de este método es que el frío pueda realinear las partículas magnéticas de la banda. Sin embargo, no hay pruebas científicas que respalden esta teoría. Al contrario, la humedad presente en el congelador podría dañar aún más la tarjeta.
Otro método extendido consiste en frotar delicadamente la banda magnética con un paño suave y seco. Esto podría eliminar posibles residuos de suciedad o polvo que interfieran con la lectura. No obstante, es importante ser muy delicado para evitar rayar la banda.
En la red se encuentran otros métodos caseros, como acercar la tarjeta a una fuente de calor (por ejemplo, una bombilla), doblarla ligeramente o aplicar cinta adhesiva sobre la banda magnética. Desaconsejamos vivamente probar estos métodos, ya que podrían dañar la tarjeta irremediablemente.
Existen muchas creencias populares sobre la desmagnetización de las tarjetas, pero no todas son ciertas. Desmintamos algunos mitos comunes:
Muchos piensan que tener el móvil cerca de la tarjeta la desmagnetiza inevitablemente. En realidad, los móviles modernos generan un campo magnético relativamente débil, que difícilmente puede dañar una tarjeta. Sin embargo, es una buena práctica evitar mantener la tarjeta en contacto estrecho con el móvil durante largos periodos, especialmente si se trata de un modelo antiguo o de baja calidad.
Las tarjetas con chip EMV son generalmente menos susceptibles a la desmagnetización en comparación con las tarjetas con solo banda magnética. Esto se debe a que el chip contiene la información de forma más segura y protegida. No obstante, incluso las tarjetas con chip pueden dañarse por arañazos, dobleces o exposición a calor excesivo.
Si los remedios caseros no han funcionado, es necesario contactar con el banco o la entidad emisora de la tarjeta para solicitar la sustitución.
El número de teléfono para contactar con atención al cliente suele encontrarse en el reverso de la tarjeta o en la página web del banco. Explicad lo sucedido y seguid las instrucciones proporcionadas por el operador.
El procedimiento para la sustitución de la tarjeta varía según el banco. En general, es necesario:
Los plazos de sustitución varían según el banco y el tipo de tarjeta. En general, la nueva tarjeta llega en pocos días laborables. Podrían aplicarse costes por la sustitución, por lo que es bueno informarse con antelación.
Las tarjetas de pago se dividen en tres categorías principales:
Desde el punto de vista tecnológico, las tarjetas pueden estar dotadas de:
Las tarjetas con solo banda magnética son las más vulnerables a la desmagnetización. Las tarjetas con chip EMV son más seguras, pero pueden dañarse igualmente por arañazos o dobleces. Las tarjetas contactless son las que menos riesgo corren, ya que no requieren el contacto físico con el TPV.
Perder o tener la tarjeta desmagnetizada durante un viaje al extranjero puede ser una experiencia estresante. Aquí tenéis algunos consejos para afrontar la situación:
Antes de partir, anotad el número de teléfono para contactar con vuestro banco desde el extranjero. Este número suele encontrarse en el reverso de la tarjeta o en la web del banco. Si vuestra tarjeta se ha perdido o ha sido robada, bloqueadla inmediatamente.
Si tenéis dificultades para comunicaros en un idioma extranjero, pedid ayuda al personal del hotel o a un amigo que hable el idioma local. Alternativamente, podéis utilizar una app de traducción o buscar online los números de emergencia para turistas.
Si vuestra tarjeta está desmagnetizada y necesitáis realizar pagos, podéis valorar algunas soluciones alternativas:
Si tenéis un smartphone compatible, podéis utilizar un monedero digital como Apple Pay o Google Pay. Estos servicios os permiten pagar a través de vuestro teléfono, sin necesidad de la tarjeta física.
Algunos bancos ofrecen la posibilidad de generar tarjetas virtuales temporales, que pueden utilizarse para realizar compras online o mediante smartphone. Estas tarjetas son ideales para situaciones de emergencia, ya que pueden generarse y utilizarse inmediatamente.
Prevenir es siempre mejor que curar. Aquí tenéis algunos consejos para proteger vuestra tarjeta de la desmagnetización:
Las tarjetas con chip EMV y las tarjetas contactless son menos vulnerables a la desmagnetización en comparación con las tarjetas con solo banda magnética. Si es posible, elegid una de estas opciones para vuestros pagos.
| Tipo de Tarjeta | Seguridad | Practicidad | Susceptibilidad a la Desmagnetización |
|---|---|---|---|
| Tarjeta solo con banda magnética | Baja | Alta | Alta |
| Tarjeta con chip EMV | Media | Alta | Media |
| Tarjeta contactless | Alta | Muy Alta | Baja |
La desmagnetización de la tarjeta de pago puede ser un inconveniente molesto, pero con la información y precauciones adecuadas es posible minimizar los riesgos y gestionar el posible problema de forma eficaz. Recordad que la prevención es fundamental: proteged vuestra tarjeta y guardadla con cuidado para evitar sorpresas desagradables. Si, a pesar de las precauciones, vuestra tarjeta llegara a desmagnetizarse, ¡no desesperéis! Contactad con vuestro banco y solicitad una nueva tarjeta.
Y si estáis buscando una nueva tarjeta de pago, con tecnologías más seguras e innovadoras, visitad la sección de TuttoSemplice.com dedicada a las mejores ofertas de tarjetas de crédito, débito y prepago. ¡Seguro que encontraréis la solución más adecuada a vuestras necesidades!
Es posible, pero improbable. Los móviles modernos generan un campo magnético débil, que difícilmente puede dañar una tarjeta. Sin embargo, es mejor evitar mantener la tarjeta en contacto estrecho con el móvil durante largos periodos.
Si el TPV o el cajero automático no leen la tarjeta, es probable que esté desmagnetizada. Otras señales pueden ser la presencia de arañazos o dobleces en la banda magnética.
Existen algunos remedios caseros, pero su eficacia no está garantizada. En caso de duda, es mejor contactar con el banco y solicitar la sustitución de la tarjeta.
Los costes de sustitución varían según el banco y el tipo de tarjeta. Informaos en vuestro banco para conocer los costes previstos.
Contactad inmediatamente con vuestro banco y bloquead la tarjeta. Llevad con vosotros más de una tarjeta y guardadlas en un lugar seguro.
Sí, existen varias alternativas, como los monederos digitales (Apple Pay, Google Pay) y las tarjetas virtuales temporales.