En Breve (TL;DR)
Gracias a la domótica es posible solucionar el problema de los múltiples mandos a distancia, simplificando el manejo de la TV, el decodificador y los equipos de audio para las personas mayores a través de apps intuitivas o comandos de voz.
Descubre cómo las soluciones de domótica pueden unificar los mandos de la TV y los equipos de audio, simplificando su gestión mediante apps o comandos de voz.
Gracias a la domótica es posible unificar los diferentes dispositivos en una única app o controlarlos simplemente con la voz.
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En Italia, un país con una fuerte tradición familiar y una de las poblaciones más longevas de Europa, la televisión siempre ha sido una compañera diaria para muchísimas personas mayores. Es fuente de información, entretenimiento y, sobre todo, compañía. Sin embargo, el avance de la tecnología ha traído consigo una complicación inesperada: la multiplicación de los mandos a distancia. Uno para la tele, otro para el decodificador, otro más para el equipo de sonido o la barra de sonido. Esta jungla de dispositivos puede convertir un momento de relax en una fuente de estrés y frustración para quienes tienen menos familiaridad con la tecnología.
La buena noticia es que la misma tecnología que creó el problema ofrece hoy la solución. La domótica, o smart home, está revolucionando la gestión de los dispositivos domésticos, haciéndola más sencilla y accesible para todos. Unificar el control de la televisión y los equipos de sonido ya no es una utopía para expertos en tecnología, sino una realidad concreta que puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas mayores, devolviéndoles autonomía y serenidad. Veamos cómo la tradición y la innovación pueden unirse para simplificar la vida cotidiana.

El problema: una mesa llena de mandos a distancia
Imaginemos una escena común en muchos hogares italianos: la mesita del salón abarrotada con tres, a veces cuatro, mandos a distancia diferentes. Cada uno tiene su función específica, botones distintos y una lógica de uso no siempre intuitiva. Para una persona mayor, recordar la secuencia correcta —encender la tele con un mando, seleccionar la entrada adecuada, encender el decodificador con otro y ajustar el volumen con un tercero— puede convertirse en un obstáculo insuperable. Esta complejidad genera confusión y una sensación de incapacidad, llevando a veces a renunciar por completo a ver sus programas favoritos.
La brecha digital es una realidad confirmada también por los datos del ISTAT: en 2023, solo el 19,3 % de la población de entre 65 y 74 años poseía competencias digitales básicas. La principal barrera para la adopción de la tecnología por parte de las personas mayores suele ser la falta de familiaridad y el miedo a no ser capaces de utilizarla correctamente. Esto no solo afecta a ordenadores o smartphones, sino que se extiende también al entretenimiento doméstico, un aspecto central en la cultura mediterránea donde la televisión es un importante ritual social y familiar.
La tecnología que simplifica: la domótica para el entretenimiento
La domótica asistencial nace precisamente para responder a estas necesidades, con el objetivo de convertir la tecnología en una aliada para la autonomía y la seguridad. En el contexto del entretenimiento, la solución consiste en unificar el control de los distintos dispositivos en un único punto de acceso, ya sea un mando a distancia universal inteligente, una aplicación en el smartphone o, de forma aún más sencilla, la propia voz. La idea de fondo es ocultar la complejidad tecnológica detrás de una interfaz intuitiva, transformando una serie de acciones complicadas en un único y simple gesto.
Los asistentes de voz como Alexa de Amazon y Google Home son la punta de lanza de esta revolución. Estos dispositivos, que nacieron como simples altavoces inteligentes, se han convertido en verdaderos centros de control para la casa inteligente para personas mayores. Permiten ejecutar comandos complejos usando el lenguaje natural, eliminando la necesidad de interactuar con botones y menús. La posibilidad de decir simplemente “Enciende la tele en La 1” y ver cómo todos los dispositivos se activan y sintonizan correctamente representa un cambio de época para la accesibilidad.
Soluciones prácticas para unificar el control
Existen varios caminos para alcanzar el objetivo de un control simplificado. La elección depende de las necesidades específicas y del nivel de comodidad con la tecnología de la persona mayor. Cada solución ofrece un equilibrio diferente entre innovación y familiaridad.
Mando a distancia universal inteligente
Para quienes prefieren la fisicidad de un botón, los mandos a distancia universales son un excelente primer paso. Los modelos modernos, a menudo denominados “inteligentes”, se pueden programar para controlar varios dispositivos a la vez (televisión, decodificador, barra de sonido). Algunos están diseñados específicamente para un público sénior, con teclas grandes, retroiluminadas y solo con las funciones esenciales. La configuración inicial suele requerir la ayuda de un familiar o un técnico, pero una vez configurado, el uso diario se vuelve extremadamente sencillo: un solo mando para todo.
Hubs domóticos y apps dedicadas
Un hub domótico es un pequeño dispositivo que actúa como “traductor” universal para las señales de infrarrojos de los mandos antiguos. Conectado a la red wifi, recibe los comandos desde una app en el smartphone y los retransmite a los distintos aparatos. Esto permite crear “escenas” o “rutinas”: con un solo toque en la app (por ejemplo, un botón “Ver la tele”), el hub enciende el televisor, el decodificador y el equipo de sonido, ajustando todo en los canales correctos. Aunque el uso de una app pueda parecer un obstáculo, se puede simplificar colocando los iconos de las escenas directamente en la pantalla de inicio del teléfono.
Asistentes de voz: la revolución de la sencillez
El control por voz es, sin duda, la solución más potente e intuitiva. Combinando un asistente de voz con un hub de infrarrojos o con una smart TV compatible, es posible gestionar todo el sistema de entretenimiento sin tocar ningún mando. Comandos como “Alexa, sube el volumen de la tele” u “Ok Google, pon Antena 3” se convierten en parte de la conversación diaria. Esta tecnología es especialmente ventajosa para personas con dificultades motoras o visuales, devolviéndoles un nivel de independencia que antes era impensable. Muchas smart TV nuevas ya integran estas funcionalidades, simplificando aún más la configuración.
Ventajas tangibles para la vida cotidiana de las personas mayores
La adopción de un sistema de gestión simplificado para la televisión y el audio aporta beneficios que van mucho más allá de la simple comodidad. En primer lugar, se produce una drástica reducción del estrés y la frustración, eliminando una fuente innecesaria de ansiedad cotidiana. Esto se traduce en un aumento de la sensación de autonomía y autoestima, ya que la persona mayor ya no tiene que depender de hijos o nietos para realizar una acción tan simple como ver el telediario.
La tecnología, si se emplea bien, también puede mejorar la seguridad en el hogar. Por ejemplo, integrar el control de la televisión con el de las luces permite crear escenarios en los que, al encender la televisión por la noche, se enciendan también las luces del salón, reduciendo el riesgo de caídas. Soluciones como la iluminación inteligente para personas mayores se integran perfectamente en un ecosistema doméstico inteligente. Por último, un acceso facilitado al entretenimiento y a la información ayuda a combatir el aislamiento social, un problema que afecta a una parte significativa de la población mayor.
Un vistazo al mercado: productos y costes
El mercado ofrece hoy una amplia gama de soluciones para todos los bolsillos. Un hub domótico de infrarrojos, como los que fabrica Broadlink, tiene un coste asequible y puede hacer “inteligente” casi cualquier dispositivo con mando a distancia. Las tomas de corriente inteligentes, además, permiten controlar el encendido y apagado de aparatos sencillos como radios antiguas o lámparas, añadiendo un nivel más de control. Muchos fabricantes de televisores, como LG, están introduciendo gamas de productos pensadas específicamente para las personas mayores, con interfaces simplificadas, audio mejorado y mandos optimizados.
La inversión inicial para hacer más accesible el sistema de televisión y audio puede variar desde unas pocas decenas de euros para un hub y algunas tomas inteligentes, hasta cifras más importantes si se decide comprar una nueva smart TV. En cualquier caso, es fundamental considerar este gasto no como un mero coste tecnológico, sino como una inversión en el bienestar y la independencia de nuestros seres queridos. También existen soluciones para la seguridad y el ahorro que se pueden integrar, optimizando aún más la inversión.
Conclusiones

En la era digital, el reto ya no es inventar tecnologías potentes, sino hacerlas humanas, accesibles e inclusivas. La gestión simplificada de la televisión y los equipos de audio para personas mayores es un ejemplo perfecto de cómo la innovación puede ponerse al servicio de la tradición, mejorando la calidad de vida sin trastocar hábitos consolidados. Pasar de un puñado de mandos confusos a un único comando, ya sea por voz o manual, significa derribar una barrera digital y devolver a las personas mayores el pleno control de un pasatiempo importante. En una Italia que envejece, invertir en estas soluciones no es solo una elección de comodidad, sino un acto de cuidado y respeto hacia las generaciones que nos han precedido, garantizándoles independencia, seguridad y conexión con el mundo.
Preguntas frecuentes

Para simplificarle la vida a un familiar mayor, la solución más inmediata es un *mando a distancia universal simplificado*. Estos dispositivos están diseñados específicamente para la tercera edad, con pocos botones, grandes y bien visibles, que gestionan solo las funciones esenciales: encendido, cambio de canal y ajuste de volumen. La programación suele ser sencilla y consiste en “clonar” las señales de los mandos originales. De este modo, con un único dispositivo se pueden controlar tanto la televisión como el decodificador, eliminando la confusión que generan varios mandos sobre la mesa.
Sí, es totalmente posible y representa una de las innovaciones más útiles para la tercera edad. Utilizando un *asistente de voz* como Amazon Alexa o Google Assistant, una persona mayor puede manejar la televisión y el equipo de sonido con simples comandos de voz. Frases como “Alexa, pon La 1” u “Ok Google, sube el volumen” eliminan la necesidad de buscar botones pequeños o recordar procedimientos complejos. Aunque la configuración inicial requiere la ayuda de un familiar o un técnico, el uso diario es extremadamente intuitivo y fomenta la autonomía y la seguridad, reduciendo la frustración.
Además de la evidente *sencillez de uso*, las ventajas son numerosas. En primer lugar, aumenta la independencia de la persona, que puede gestionar de forma autónoma el entretenimiento doméstico sin tener que pedir ayuda. Esto mejora la autoestima y la calidad de vida. En segundo lugar, ofrece *tranquilidad a los familiares y cuidadores*, al saber que una actividad cotidiana como ver la tele ya no es una fuente de estrés. Por último, estos sistemas pueden ser el primer paso hacia un hogar más inteligente y seguro, integrando en el futuro también el control de luces, persianas o sistemas de teleasistencia.
Los costes varían mucho según la solución elegida. Se parte de opciones muy económicas, como un *mando a distancia universal para personas mayores*, que puede costar entre 10 y 30 euros. Si se opta por una solución basada en comandos de voz, es necesario comprar un altavoz inteligente (como un Amazon Echo Dot o un Google Nest Mini), con un coste que suele rondar entre los 30 y los 70 euros. Un sistema domótico más completo, que integre televisión, audio y otros dispositivos, requiere una inversión mayor y la posible intervención de un instalador, pero ofrece beneficios más amplios en términos de confort y seguridad.
Por supuesto. Muchas soluciones están diseñadas teniendo en cuenta las necesidades específicas de la tercera edad. Para los problemas de vista, existen *mandos con teclas retroiluminadas, muy grandes y con símbolos de alto contraste*. En cuanto al oído, los sistemas domóticos y las smart TV modernas ofrecen funcionalidades avanzadas. Por ejemplo, es posible conectar audífonos Bluetooth directamente al televisor para recibir el audio sin interferencias, o utilizar asistentes de voz que confirman la ejecución de un comando, ofreciendo una respuesta auditiva clara.

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