En Breve (TL;DR)
En esta guía descubrirás los procedimientos, no siempre disponibles, para solicitar a tu banco la desactivación de la función contactless en tu tarjeta de pago.
Una guía práctica que ilustra las diferentes modalidades para bloquear la tecnología NFC en tu tarjeta de débito o crédito, cuando el banco lo prevea.
Descubre los métodos y procedimientos para solicitar a tu banco la desactivación de esta tecnología.
El diablo está en los detalles. 👇 Sigue leyendo para descubrir los pasos críticos y los consejos prácticos para no equivocarte.
Los pagos contactless han revolucionado nuestra forma de comprar, transformando una simple tarjeta en una herramienta rápida e inmediata. Acercar la tarjeta al TPV se ha convertido en un gesto cotidiano, un símbolo de modernidad que une velocidad y practicidad. Sin embargo, en un contexto cultural como el italiano, donde la tradición a menudo dialoga con la innovación, no todos acogen esta tecnología con el mismo entusiasmo. Muchos usuarios, preocupados por la seguridad o simplemente apegados a métodos de pago más tradicionales, se preguntan si es posible dar un paso atrás. La pregunta es sencilla: ¿se puede desactivar la función contactless de la propia tarjeta? La respuesta, no obstante, es más compleja de lo que se podría pensar.
Esta guía nace para arrojar luz sobre el tema. Exploraremos las razones detrás de esta elección, analizaremos los procedimientos para solicitar la desactivación y verificaremos qué ofrecen los principales bancos italianos. El objetivo es proporcionar a cada lector, independientemente de su edad o profesión, la información necesaria para tomar una decisión consciente, equilibrando la comodidad de la tecnología con la necesidad de seguridad y control personal.

¿Por qué Desactivar el Contactless? Entre Seguridad y Elección Personal
La principal preocupación que empuja a muchos a querer desactivar el contactless es la seguridad. El temor más extendido es el de sufrir transacciones no autorizadas, especialmente en caso de robo o pérdida de la tarjeta. La idea de que alguien pueda realizar pagos simplemente acercando la tarjeta a un TPV, sin necesidad de introducir un PIN para pequeñas cantidades, genera una sensación de vulnerabilidad. Aunque las transacciones están protegidas por cifrado y los bancos ofrecen reembolsos en caso de fraudes confirmados, la percepción del riesgo sigue siendo un factor determinante para muchos.
Más allá de la seguridad, entra en juego un factor de elección personal. En una cultura mediterránea, el hábito y el control son valores importantes. Algunas personas prefieren la acción deliberada de insertar la tarjeta y teclear el PIN, un gesto que sienten como una confirmación explícita y segura de la transacción. Esta preferencia no es solo una cuestión de edad, sino una visión diferente de la relación con el dinero y la tecnología. Por último, la creciente digitalización conlleva el deseo de un mayor control sobre las propias herramientas financieras, y la posibilidad de activar o desactivar funciones se ve como un derecho fundamental del consumidor.
¿Es Siempre Posible Desactivar la Función Contactless?

La posibilidad de desactivar la tecnología contactless no es universal y depende enteramente de las políticas de la entidad de crédito que ha emitido la tarjeta. Muchos bancos consideran la funcionalidad NFC (Near Field Communication) una característica intrínseca y estándar de la tarjeta moderna, casi como el propio chip. En consecuencia, para muchas entidades, sobre todo las más tradicionales, la desactivación no es una opción prevista ni gestionable autónomamente por el cliente. En estos casos, la función contactless permanece activa durante todo el periodo de validez de la tarjeta.
Sin embargo, el mercado está evolucionando. Impulsados por las peticiones de los clientes y por el enfoque más flexible de los bancos digitales, incluso algunos bancos tradicionales están empezando a ofrecer un mayor control. Por lo general, la posibilidad de desactivación es más común con los bancos online o con las tarjetas de última generación, donde la gestión se realiza a través de la app. Para las tarjetas más antiguas o para las entidades con infraestructuras tecnológicas menos recientes, la solución más común sigue siendo solicitar, en el momento de la renovación o de una nueva emisión, una tarjeta específicamente desprovista de la funcionalidad contactless, si está disponible.
Cómo Verificar y Solicitar la Desactivación: El Procedimiento General

Si deseas desactivar la función contactless, el camino a seguir prevé algunos pasos específicos, cuya eficacia varía según tu banco. Es un proceso que requiere un enfoque metódico, partiendo de las soluciones más inmediatas hasta aquellas que requieren un contacto directo con la entidad.
Consultar la App de Banca Online
El primer y más sencillo paso es explorar la app de banca online de tu entidad. Los bancos más modernos y las fintech ofrecen a menudo un panel de control completo para cada tarjeta. Accede a la sección dedicada a tus tarjetas, selecciona la que te interese y busca un menú de configuración o seguridad. Aquí podrías encontrar un interruptor para habilitar o deshabilitar los pagos contactless. Esta opción, si está presente, es instantánea y te permite gestionar la función con total autonomía, activándola y desactivándola según tus necesidades.
Contactar con el Servicio de Atención al Cliente
Si la aplicación no ofrece esta posibilidad, el siguiente paso es contactar con el servicio de atención al cliente. Puedes hacerlo a través del número gratuito indicado en el reverso de la tarjeta o en la web del banco. Explica claramente al operador tu necesidad de desactivar la tecnología NFC. El operador podrá informarte si la política del banco lo permite y, en caso afirmativo, podría guiarte en el procedimiento o ejecutarlo por ti. Ten a mano tus datos personales y los de la tarjeta para agilizar el proceso de identificación.
Acudir a la Sucursal
Como última opción, puedes acudir en persona a una sucursal de tu banco. Este enfoque, más tradicional, puede ser útil si prefieres una interacción directa o si las opciones remotas no han dado fruto. Habla con un gestor en ventanilla, explicando tu solicitud. Aunque la desactivación inmediata podría no ser posible, el personal de la sucursal puede proporcionarte información definitiva sobre las políticas internas y, si está previsto, iniciar el trámite para la sustitución de tu tarjeta por un modelo sin contactless en la próxima renovación.
Las Políticas de los Principales Bancos Italianos
Los procedimientos para la desactivación del contactless varían notablemente entre las diferentes entidades bancarias en Italia. Mientras que los bancos digitales tienden a ofrecer mayor flexibilidad, los tradicionales suelen tener políticas más rígidas. Veamos algunos ejemplos específicos.
Poste Italiane (Postepay)
Poste Italiane es una de las entidades que ofrece mayor control a sus clientes. Para tarjetas como la Postepay Evolution, es posible desactivar la función contactless directamente desde la app Postepay o a través del sitio web. Accediendo al área personal y seleccionando la configuración de la tarjeta, el usuario puede encontrar la opción para habilitar o deshabilitar los pagos “sin contacto”. La modificación suele ser inmediata, ofreciendo una gestión flexible y autónoma del servicio.
Bancos Tradicionales: Intesa Sanpaolo y UniCredit
Para grandes grupos bancarios como Intesa Sanpaolo y UniCredit, la situación es generalmente más restrictiva. A menudo, no es posible desactivar la función contactless en una tarjeta ya emitida a través de la app o el servicio al cliente. La tecnología NFC se considera una característica estándar integrada. La solución más común, si un cliente no desea esta funcionalidad, es solicitar explícitamente su exclusión en el momento de la emisión de una nueva tarjeta o durante la renovación de la que está por caducar. Por tanto, es fundamental comunicar esta preferencia directamente en la sucursal.
Bancos Digitales y Fintech (N26, Revolut)
Los bancos nativos digitales como N26 o Revolut están a la vanguardia en lo que respecta a la personalización. Sus apps están diseñadas para dar al usuario el control total sobre las funcionalidades de la tarjeta. Típicamente, en la sección dedicada a la gestión de la tarjeta, hay un simple interruptor para activar o desactivar los pagos contactless con un solo toque. Esta flexibilidad representa una de las principales ventajas competitivas de estos nuevos actores del mercado financiero, respondiendo directamente a la necesidad de control y seguridad de los consumidores modernos.
Alternativas a la Desactivación: Cómo Protegerse de Otra Forma
Si tu banco no permite desactivar el contactless, no todo está perdido. Existen diversas estrategias y herramientas alternativas para proteger tus datos y prevenir transacciones no deseadas, encontrando un equilibrio entre seguridad e innovación.
Carteras con Protección RFID
Una de las soluciones más sencillas y eficaces es el uso de una cartera con blindaje RFID (Radio-Frequency Identification). Estas carteras están fabricadas con materiales especiales, como finas capas metálicas, que crean una jaula de Faraday alrededor de tus tarjetas, bloqueando las ondas de radio. De este modo, cualquier intento de escaneo por parte de un lector TPV no autorizado queda neutralizado. Existen también fundas protectoras para tarjetas individuales, que ofrecen el mismo nivel de seguridad y pueden insertarse en cualquier cartera. Para quien busca una protección constante sin modificar sus hábitos, esta es una solución ideal y siempre activa.
¿Dañarla Tú Mismo? Una Pésima Idea
En internet circulan “consejos” que sugieren dañar físicamente la antena NFC de la tarjeta, por ejemplo perforándola con una aguja o exponiéndola a fuentes de calor. Esta práctica está fuertemente desaconsejada. La antena contactless está integrada en el cuerpo de la tarjeta y un intento de manipulación puede dañar fácilmente también el chip principal, dejando la tarjeta completamente inutilizable tanto para los pagos con Chip y PIN como para las retiradas en cajeros automáticos. Además, una tarjeta visiblemente dañada podría ser rechazada por los comerciantes o retenida por un cajero automático, creando notables inconvenientes.
Utilizar los Monederos Digitales
Una alternativa innovadora y altamente segura es asociar tu tarjeta a un monedero digital como Google Pay, Apple Pay o Samsung Pay. Estos servicios no transmiten los datos reales de la tarjeta durante el pago, sino que utilizan un código virtual único (token). Además, cada transacción debe ser autorizada mediante un método de desbloqueo seguro como la huella dactilar, el reconocimiento facial o un PIN. De esta forma, aunque se pierda el smartphone, nadie podría realizar pagos. Utilizar un monedero móvil te ofrece la comodidad del contactless con un nivel de seguridad superior, dejando la tarjeta física a buen recaudo en la cartera.
- Consulta la App de Banca Online
Accede a tu área personal y busca la sección "Gestión de Tarjetas". Muchos bancos digitales y Poste Italiane permiten apagar el contactless con un simple interruptor en la configuración.
- Llama al Servicio de Atención al Cliente
Si no encuentras la opción en la app, llama al número gratuito del banco. Pregunta al operador si es posible desactivar la función NFC de forma remota o si es necesario iniciar un procedimiento específico.
- Acude a la Sucursal
Para los bancos tradicionales, ve a la ventanilla. Podría ser necesario solicitar la sustitución de la tarjeta por un modelo sin NFC en el momento de la renovación o de la nueva emisión.
- Usa una Cartera RFID
Si la desactivación no está permitida, compra una cartera o funda con blindaje RFID. Estos accesorios bloquean las ondas de radio e impiden escaneos no autorizados de tu tarjeta.
- Activa los Monederos Digitales
Vincula la tarjeta a Google Pay o Apple Pay. Estos servicios usan tokens virtuales y requieren desbloqueo biométrico, ofreciendo mayor seguridad respecto al uso físico de la tarjeta contactless.
- Evita el Bricolaje
No intentes dañar el chip o la antena de la tarjeta con agujas o calor. Arriesgarías dejar la tarjeta inutilizable también para retiradas en cajeros y pagos estándar con PIN.
Conclusiones

La elección de utilizar o no la tecnología contactless es profundamente personal y refleja el delicado equilibrio entre la búsqueda de conveniencia y la necesidad de seguridad. Como hemos visto, la posibilidad de desactivar esta función no es una opción universalmente garantizada, sino que depende estrictamente de las políticas de tu propio banco. Mientras que entidades como Poste Italiane y los modernos bancos digitales ofrecen un control granular a través de la app, muchos bancos tradicionales aún no prevén esta flexibilidad, haciendo necesaria una solicitud explícita en el momento de la renovación de la tarjeta.
Para quien no puede desactivar el contactless, existen de todos modos soluciones eficaces para mitigar los riesgos. La adopción de carteras con protección RFID representa una barrera física contra los escaneos no autorizados, mientras que el uso de monederos digitales como Apple Pay o Google Pay añade un nivel de seguridad biométrica y de tokenización que supera al de la tarjeta física. Es fundamental, en cambio, evitar soluciones “caseras” como dañar la tarjeta, que pueden comprometer toda su funcionalidad.
En definitiva, informarse es el primer paso para una gestión consciente de las propias herramientas de pago. Verificar las opciones disponibles a través de la propia app bancaria, contactar con el servicio de atención al cliente o valorar las alternativas seguras permite a cada usuario encontrar la solución más adecuada a sus necesidades, navegando con confianza en el mundo de los pagos digitales.
Preguntas frecuentes

El procedimiento depende de la entidad bancaria. El método más inmediato es verificar la app de banca online en la sección «Gestión de Tarjetas», donde algunos bancos permiten apagar el NFC con un simple interruptor. Si esta opción no está presente, es necesario contactar con el servicio de atención al cliente o acudir a la sucursal para verificar si es posible solicitar la sustitución de la tarjeta por un modelo sin esta tecnología.
Generalmente, los bancos digitales (como N26 o Revolut) y Poste Italiane (para las tarjetas Postepay Evolution) ofrecen la máxima flexibilidad, permitiendo activar y desactivar el contactless directamente desde la aplicación. Por el contrario, los bancos tradicionales como Intesa Sanpaolo o UniCredit a menudo consideran la función estándar y no modificable vía app, requiriendo procedimientos más complejos como la reemisión de la tarjeta.
Si la desactivación por software no está prevista, la solución más eficaz es el uso de carteras o fundas con protección RFID (Radio-Frequency Identification). Estos accesorios crean un blindaje que bloquea las ondas de radio, impidiendo a los lectores TPV comunicarse con la tarjeta cuando esta está guardada. Otra alternativa segura es utilizar monederos digitales como Google Pay o Apple Pay, que requieren desbloqueo biométrico.
No, es una práctica totalmente desaconsejada. Intentar perforar o manipular la tarjeta para romper la antena contactless conlleva el riesgo de dañar irreparablemente también el chip principal o la banda magnética. Esto dejaría la tarjeta inutilizable también para retiradas en cajeros y pagos tradicionales con inserción, obligándote a solicitar un duplicado de pago.
La razón principal es la seguridad: desactivar la función elimina el riesgo de transacciones no autorizadas (a menudo por debajo del límite que requiere PIN) en caso de robo o pérdida de la tarjeta, o mediante escaneos fraudulentos en lugares concurridos. Además, algunos usuarios prefieren deshabilitarlo para mantener un control más consciente sobre sus gastos, obligándose a insertar la tarjeta y teclear el código para cada compra.

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