En Breve (TL;DR)
En esta guía te muestro cómo he destapado técnicamente el timo de los falsos discos duros de 256 TB y cómo puedes obtener un reembolso completo sin tener que devolver el producto.
Aprende a verificar la capacidad real del disco con software específico y descubre cómo obtener el reembolso completo sin realizar la devolución.
Descubre las herramientas gratuitas para verificar la capacidad real de la unidad y el procedimiento para obtener el reembolso completo sin tener que devolverla.
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Imagina la escena: estás navegando por internet en busca de espacio extra para tus archivos. De repente, te topas con una oferta que parece el chollo del siglo. Un disco duro externo, o mejor dicho, un SSD portátil de 256 TB por solo 39,90 euros. El diseño es elegante, las reseñas (a menudo falsas) son entusiastas y la promesa de almacenar toda tu vida digital en un bolsillo es irresistible.
En nuestra cultura mediterránea, la búsqueda de la ganga es casi un deporte nacional. Nos gusta pensar que hemos encontrado esa joya oculta que los demás han pasado por alto. Sin embargo, cuando se trata de memorias digitales en 2025, la innovación avanza rápido, pero no tanto. Decidí comprar uno de estos dispositivos para destapar el mecanismo que se esconde detrás de estas ofertas y ofrecerte una guía práctica para defenderte.
Lo que he descubierto no es solo un producto de mala calidad, sino un sofisticado fraude informático diseñado para engañar al sistema operativo de tu ordenador. En este artículo, analizaremos técnicamente cómo funciona el timo, qué herramientas gratuitas utilizar para destaparlo y, sobre todo, cómo obtener un reembolso completo sin caer en la trampa de la costosa devolución.
La regla de oro de la informática es implacable: si el precio por terabyte es cien veces inferior a la media del mercado, no es una oferta, es una trampa matemática.

La imposibilidad física: por qué 256 TB no existen (a ese precio)
Para comprender el alcance del timo, debemos fijarnos en los datos reales del mercado de hardware de 2025. Actualmente, los principales fabricantes mundiales como Seagate o Western Digital producen discos duros mecánicos (HDD) que a duras penas alcanzan los 30-32 TB de capacidad real. Estos dispositivos están destinados a centros de datos, son voluminosos y cuestan varios cientos, si no miles, de euros.
Cuando hablamos de SSD (unidades de estado sólido), la tecnología es aún más cara por gigabyte. Un SSD de consumo de 8 TB todavía cuesta una cifra considerable. Pensar que se pueden comprar 256 TB, es decir, una capacidad treinta veces superior a los tope de gama actuales, al precio de una cena en una pizzería, es pura ciencia ficción. Es físicamente imposible compactar esa densidad de memoria en una carcasa barata sin gastar decenas de miles de euros en chips NAND de altísima calidad.
Estos dispositivos fraudulentos se aprovechan del desconocimiento técnico del usuario medio. A menudo, dentro de la brillante carcasa no hay un disco sofisticado, sino una simple tarjeta microSD de 32 GB o 64 GB de descarte, pegada a un controlador USB barato. Para profundizar en cómo elegir el hardware adecuado sin riesgos, te recomiendo leer nuestra guía de informática sobre hardware y software.
El truco técnico: el Data Looping

La pregunta surge de forma espontánea: si dentro solo hay una tarjeta de 32 GB, ¿por qué mi ordenador dice que hay 256 TB libres? Aquí entra en juego la parte más insidiosa del timo: la manipulación del firmware. Los estafadores reprograman el controlador del disco, es decir, el chip que gestiona el tráfico de datos, para mentir descaradamente al sistema operativo.
Cuando conectas el disco, Windows o macOS leen la información proporcionada por el controlador. El controlador declara una capacidad enorme y el ordenador, confiando en él, la muestra en pantalla. Tú empiezas a copiar tus archivos. Los primeros 30 GB se copian con normalidad. Todo parece funcionar. Pero ¿qué sucede cuando superas la capacidad real de la memoria física instalada?
Se activa el fenómeno del Data Looping (o sobrescritura circular). El controlador sigue diciéndole al ordenador que hay espacio. En realidad, empieza a sobrescribir los datos más antiguos con los nuevos. El sistema operativo sigue viendo los nombres de los archivos y las carpetas en la «tabla de contenidos» (MFT o FAT), pero el contenido real de los archivos ha sido destruido. Solo te darás cuenta del daño cuando intentes abrir esas fotos antiguas y las encuentres corruptas o vacías.
Herramienta 1: ValiDrive para una comprobación rápida
Para destapar este fraude no hace falta ser ingeniero informático. Existen herramientas gratuitas muy eficaces. La primera que recomiendo para una comprobación visual inmediata es ValiDrive. Este software, desarrollado por Steve Gibson, se ha vuelto esencial para quienes compran memorias por internet.
A diferencia de las pruebas tradicionales que escriben en todo el disco (lo que requeriría días para 256 TB falsos), ValiDrive realiza una comprobación por muestreo «spot-check». Escribe pequeños bloques de datos en ubicaciones aleatorias del disco e intenta releerlos inmediatamente después. Si el disco es falso, la lectura fallará o devolverá datos vacíos en las áreas que no existen físicamente.
El resultado es un mapa visual: verás mucho rojo (áreas que faltan) y solo una pequeña franja verde al principio (la memoria real presente). Esta prueba dura unos pocos minutos y suele ser suficiente para entender que estamos ante un dispositivo falsificado.
Herramienta 2: H2testw, la prueba definitiva
Si necesitas una prueba irrefutable para presentar en una disputa legal o comercial (por ejemplo, en PayPal o Amazon), H2testw es el estándar global. Es un software alemán, antiguo pero infalible. Su funcionamiento es brutal: llena todo el espacio disponible con datos verificables y luego los relee todos para confirmar que están íntegros.
Pero cuidado: en un disco falso de 256 TB, la prueba podría durar una eternidad porque el controlador es muy lento. El truco es probar solo una porción superior a la capacidad sospechosa (p. ej., probar 100 GB). Si después de 32 GB empieza a dar errores de «Data Lost», tienes la prueba matemática del timo. Haz una captura de pantalla del resultado: esa pantalla roja llena de errores es tu seguro para el reembolso.
Si te preocupa la seguridad de tus datos durante estas pruebas o en general, es fundamental tener una estrategia de copia de seguridad sólida. Consulta nuestro análisis sobre copias de seguridad de datos y la nube segura para evitar desastres.
Herramienta 3: ChipGenius para la ID de hardware
Para quienes quieren ir aún más allá y entender exactamente qué han comprado, existe ChipGenius. Esta herramienta no prueba la memoria, sino que interroga directamente al chip controlador USB para obtener la información de fábrica, saltándose las mentiras del firmware.
Al ejecutar ChipGenius, podrás ver el verdadero fabricante del chip (a menudo marcas genéricas desconocidas) y, en muchos casos, la capacidad real del módulo flash NAND soldado en su interior. A menudo descubrirás que el «disco SSD ultrarrápido» está gestionado por un obsoleto controlador USB 2.0, lo que también explica las velocidades de transferencia ridículamente bajas (a menudo por debajo de 20 MB/s), incompatibles con un SSD real.
Conocer el hardware real es poder: a menudo, estos programas revelan que el chip de memoria es un descarte de producción destinado al reciclaje, recuperado para crear estos dispositivos «Frankenstein».
Estrategia de reembolso: ¡no hagas la devolución!
Este es el punto crucial en el que a muchos consumidores españoles se les estafa dos veces. Cuando descubres el timo, el instinto es solicitar la devolución. El vendedor, a menudo con sede en China, aceptará inmediatamente la devolución. Te dirá: «No hay problema, envíalo de vuelta a nuestro almacén en Shenzhen y te reembolsaremos».
Esto es una trampa. El envío certificado internacional a China para un particular suele costar más que el propio disco (30-40 euros). Además, los paquetes a menudo «se pierden» o son rechazados en la aduana china. Resultado: has perdido el dinero del disco y el del envío.
La estrategia correcta es abrir una reclamación por «artículo no conforme a su descripción» o «mercancía falsificada». Adjunta las capturas de pantalla de H2testw y ValiDrive como prueba. Especifica claramente que, al tratarse de material falsificado y peligroso para los datos, solicitas el reembolso completo sin devolución. Plataformas como eBay, AliExpress y Amazon tienden a proteger al consumidor ante pruebas técnicas evidentes de fraude. Para evitar caer en otras trampas en línea, lee también nuestros consejos sobre cómo bloquear el spam y los timos.
Conclusiones

El timo de los discos duros de 256 TB es un ejemplo perfecto de cómo la tecnología puede usarse para explotar nuestra confianza y nuestro deseo de ahorrar. Hemos visto que los límites físicos actuales hacen imposibles tales capacidades a precios irrisorios y hemos analizado el mecanismo del «Data Looping» que destruye tus archivos silenciosamente.
Utilizando herramientas como ValiDrive y H2testw, puedes destapar estos dispositivos en pocos minutos. Recuerda siempre que la mejor defensa es el conocimiento: si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, en el mundo del almacenamiento de datos, es casi seguro que se trata de un timo. Protege tus recuerdos digitales invirtiendo en soportes de marcas reconocidas y desconfía siempre de los milagros tecnológicos a bajo coste.
Preguntas frecuentes

El precio es el principal indicador: una unidad de 256 TB no puede costar unas pocas decenas de euros, ya que su valor de mercado es de miles de euros. Además, la capacidad máxima actual para los discos de consumo ronda los 30-32 TB.
Si has superado la capacidad real del chip (a menudo 32 GB), los nuevos datos han sobrescrito a los antiguos debido al ‘Data Looping’, haciéndolos irrecuperables. Si estás por debajo del umbral, cópialos inmediatamente a otro lugar.
No, es muy poco recomendable. El firmware manipulado es inestable y los chips de memoria suelen ser descartes de producción, lo que hace que la pérdida repentina de datos sea casi segura.
Porque el controlador del disco ha sido reprogramado para comunicar al sistema operativo una capacidad falsa, independientemente de la memoria física realmente instalada.
ValiDrive es ideal para una comprobación visual rápida en Windows. Para una verificación exhaustiva que escriba en todo el disco, se recomienda H2testw.



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