En Breve (TL;DR)
Descubre las mejores tarjetas prepago para menores y estudiantes, una guía completa para elegir la solución más segura y adecuada a las necesidades de los más jóvenes, con especial atención al control de gastos y la gestión inteligente.
En esta guía completa, examinamos las alternativas más seguras y convenientes, destacando las funciones de control parental y los costes de gestión.
En esta guía completa, analizaremos las opciones más ventajosas del mercado, evaluándolas en base a seguridad, funcionalidades de control parental y costes de gestión.
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En la era digital, la necesidad de independencia económica se manifiesta cada vez antes entre los jóvenes. Gestionar la paga, comprar un videojuego online o pagar una pizza con amigos se han convertido en gestos cotidianos también para los adolescentes. En este escenario, las tarjetas prepago para menores representan una herramienta fundamental, un puente entre la tradicional propina en efectivo y la moderna gestión del dinero. Estas herramientas no solo ofrecen seguridad y control a los padres, sino que también son un excelente vehículo de educación financiera para los chicos. Elegir la tarjeta adecuada significa dotar a un joven de una herramienta segura para sus primeros gastos, enseñándole el valor del ahorro y la responsabilidad en la gestión de sus propias finanzas.
Este artículo explora las mejores opciones disponibles en el mercado italiano y europeo, analizando costes, funcionalidades y sistemas de control parental. El objetivo es proporcionar una guía clara para padres y chicos, para orientarse en una oferta cada vez más amplia y elegir la solución más adecuada a sus necesidades, conjugando la tradición mediterránea de la «paga» con la innovación de los pagos digitales. La elección de una tarjeta prepago se convierte así en el primer paso hacia un futuro de conciencia económica, en un mundo donde la desmaterialización de los pagos es una realidad consolidada.

¿Por qué una Tarjeta Prepago para un Menor?
Proporcionar a un menor una tarjeta prepago es mucho más que un simple gesto de modernidad. Es un acto de confianza y una oportunidad formativa. Estas herramientas financieras, pensadas específicamente para los más jóvenes, permiten superar la idea del efectivo escondido en un cajón, introduciendo a los chicos en una gestión más madura del dinero. La ventaja principal reside en la seguridad: una tarjeta prepago no permite gastar más del saldo disponible, eliminando el riesgo de endeudamiento. Además, la mayoría de las tarjetas para menores cuenta con sofisticados sistemas de control parental, que permiten a los padres monitorizar los gastos, establecer límites y bloquear determinadas categorías comerciales, como los juegos de azar.
Además de la seguridad, estas tarjetas promueven la autonomía. Los jóvenes pueden gestionar sus gastos diarios, hacer compras online con seguridad e incluso retirar efectivo cuando sea necesario, sintiéndose más responsables. Este proceso es un verdadero entrenamiento para la independencia financiera. Aprender a controlar un saldo, planificar un gasto o ahorrar para un objetivo se convierte en una experiencia concreta y personal. La «paga digital» se transforma así de simple subsidio a herramienta didáctica, preparando a los chicos para las complejidades económicas de la vida adulta en un entorno protegido y controlado.
Características Esenciales de una Tarjeta para Jóvenes

Al elegir una tarjeta prepago para un menor, es fundamental evaluar atentamente algunas características clave que determinan su eficacia y seguridad. No todas las tarjetas son iguales y la solución ideal depende de las necesidades específicas de la familia y del chico. La decisión debería basarse en un análisis ponderado de seguridad, costes y funcionalidades ofrecidas.
Seguridad y Control Parental
La seguridad es el aspecto más importante. Una buena tarjeta para menores debe ofrecer un sólido sistema de control parental. Esta función permite al padre o tutor tener el control total sobre el uso de la tarjeta. A través de una app dedicada, es posible monitorizar en tiempo real todas las transacciones, recibir notificaciones instantáneas por cada gasto y establecer límites de uso diarios o mensuales. Igualmente crucial es la posibilidad de bloquear el acceso a determinadas categorías de tiendas, tanto físicas como online, consideradas no apropiadas, y deshabilitar el uso de la tarjeta en el extranjero si fuera necesario. En caso de robo o pérdida, la tarjeta debe poder bloquearse instantáneamente desde la app, poniendo a salvo el dinero.
Costes y Comisiones
Otro factor determinante son los costes. Las soluciones más competitivas a menudo ofrecen una cuota anual gratuita. Sin embargo, es esencial leer atentamente las hojas informativas para descubrir posibles gastos ocultos. Hay que prestar atención a los costes de emisión de la tarjeta, a las comisiones por recarga (que pueden variar según el método elegido: transferencia, otra tarjeta o efectivo), y a las tarifas por retirada de efectivo en cajeros automáticos (ATM), especialmente si se realizan en el extranjero. Una tarjeta verdaderamente conveniente es aquella que equilibra una cuota baja con comisiones transparentes y contenidas para las operaciones más frecuentes.
Funcionalidades y Límites
Las funcionalidades ofrecidas distinguen una tarjeta básica de una herramienta más evolucionada. La presencia de un IBAN italiano (o local) es una gran ventaja, ya que permite recibir transferencias, como la paga de familiares o incluso un primer sueldo. La compatibilidad con los principales monederos digitales como Google Pay y Apple Pay es ya casi un estándar y permite pagos contactless rápidos y seguros mediante smartphone. Es importante también verificar los límites operativos, como el techo máximo de la tarjeta (el importe máximo que puede contener) y los límites de retirada diaria y mensual, para asegurarse de que sean adecuados a las necesidades del chico.
Comparativa de las Mejores Tarjetas Prepago para Menores y Estudiantes

El mercado ofrece numerosas soluciones para los más jóvenes, cada una con sus propias peculiaridades. Desde las fintech innovadoras hasta las propuestas más tradicionales de las entidades bancarias, la elección es amplia. A continuación, un análisis de algunas de las mejores opciones disponibles en Italia.
HYPE para Menores
Disponible para chicos desde los 12 años en adelante, HYPE para Menores es una de las soluciones más populares y completas. Se trata de una cuenta con cuota gratuita a la que se asocia una tarjeta prepago del circuito Mastercard con IBAN. Esto permite enviar y recibir transferencias, incluso instantáneas. La app es intuitiva y permite al menor gestionar sus propias finanzas, crear huchas de ahorro para objetivos específicos y obtener cashback en las compras. El padre puede supervisar los movimientos y recargar la tarjeta fácilmente. Las retiradas son gratuitas hasta 250€ al mes. HYPE representa un excelente equilibrio entre autonomía para el chico y control para el padre.
Revolut <18
Revolut <18 es la propuesta de la célebre fintech para jóvenes entre 6 y 17 años. Funciona como una extensión de la cuenta Revolut del padre, que puede así monitorizar cada actividad. La fuerza de Revolut <18 reside en la app, diseñada para ser atractiva para los chicos, con funciones como la creación de objetivos de ahorro y «desafíos» establecidos por los padres para ganar pequeñas recompensas. La tarjeta puede personalizarse con dibujos y emojis, un detalle que la hace muy atractiva para el público más joven. Es una excelente solución para quienes viajan, gracias a tipos de cambio ventajosos, aunque las retiradas gratuitas están limitadas a 40€ al mes.
Tinaba para Menores
También Tinaba, en colaboración con Banca Profilo, ofrece una cuenta gratuita para la franja de edad 12-17 años. Incluye una tarjeta prepago Mastercard y un IBAN, permitiendo realizar las principales operaciones bancarias. El punto fuerte de Tinaba es la gestión de gastos compartidos mediante la función «Grupos», ideal para dividir los costes de salidas con amigos o regalos. El padre tiene a su disposición un eficaz control parental para establecer límites de gasto y recibir notificaciones. La cuenta ofrece 24 retiradas gratuitas al año en la Unión Europea, convirtiéndola en una opción muy conveniente para el uso diario.
Postepay Green
Para quien prefiere confiar en una institución tradicional, Postepay Green de Poste Italiane es la solución para chicos de 10 a 17 años. La tarjeta, realizada en material biodegradable, tiene un coste de emisión de 10€ pero no tiene cuota anual. Aunque no tiene un IBAN propio como las competidoras fintech, permite pagos online y en tienda, retiradas y el envío de dinero p2p entre tarjetas Postepay. El padre puede monitorizar y gestionar la tarjeta a través de la app, configurando la «paga automática» y límites de gasto. Elegir una Postepay significa confiar en una red física capilar para recargas y asistencia.
La Importancia de la Educación Financiera
Ofrecer una tarjeta prepago a un hijo es una ocasión valiosa para iniciar un diálogo sobre la educación financiera. Lamentablemente, los datos muestran que los jóvenes italianos aún tienen competencias inferiores a la media de la OCDE en este campo. Una encuesta del Banco de Italia de 2023 reveló que solo el 35% de los jóvenes entre 18 y 34 años comprende plenamente conceptos básicos como inflación, tipo de interés y diversificación del riesgo. Esta brecha evidencia la necesidad de una intervención formativa que puede comenzar precisamente en la familia, utilizando herramientas prácticas como una tarjeta de pago.
Los padres pueden transformar la gestión de la tarjeta en una lección continua. Por ejemplo, pueden sentarse con el hijo para analizar el extracto de cuenta en la app, discutiendo los gastos y distinguiendo entre necesidades y deseos. Pueden fomentar la creación de objetivos de ahorro, como apartar dinero para un nuevo smartphone. Ver crecer el propio saldo en la app hace que el concepto de ahorro sea tangible y gratificante. Este enfoque no solo mejora la alfabetización financiera, sino que refuerza también el sentido de responsabilidad y la capacidad de planificación del joven, competencias cruciales para su futuro.
Tradición e Innovación en el Mediterráneo
La cultura mediterránea, y en particular la italiana, tiene una larga tradición ligada a la «paga», la suma de dinero que los padres confían semanal o mensualmente a los hijos. Este rito de paso siempre ha tenido un doble valor: garantizar una pequeña autonomía y enseñar el valor del dinero. Hoy, esta tradición no desaparece, sino que evoluciona gracias a la innovación tecnológica. La tarjeta prepago para menores es la encarnación moderna de la paga, un puente que conecta una costumbre consolidada con los nuevos hábitos de pago digitales.
El paso de la hucha de cerámica a la app en el teléfono representa un cambio de época. Si antes el ahorro era un acto físico, casi secreto, hoy se convierte en un proceso interactivo y visible. Las apps asociadas a las tarjetas permiten a los chicos rastrear los gastos, categorizarlos y visualizar los progresos hacia un objetivo. Esto no desvirtúa la tradición, sino que la enriquece con nuevas herramientas. La innovación, en este contexto, no sustituye el valor educativo de la paga, sino que lo potencia, ofreciendo a los jóvenes una preparación más adecuada al mundo contemporáneo, donde las transacciones son cada vez más digitales y la seguridad de los datos es fundamental. Por ello, es útil conocer las bases de los pagos seguros con smartphone, un aspecto que padres e hijos pueden explorar juntos.
Conclusiones

Elegir la mejor tarjeta prepago para un menor o un estudiante significa equilibrar autonomía, seguridad y costes. Las opciones fintech como HYPE, Revolut <18 y Tinaba se distinguen por la ausencia de cuota, la presencia de un IBAN y apps ricas en funcionalidades educativas y de control parental. Por otro lado, soluciones más tradicionales como Postepay Green ofrecen la solidez y la capilaridad de una institución consolidada. No existe una tarjeta perfecta en absoluto; la elección ideal depende de las necesidades familiares específicas, de la edad del chico y del nivel de autonomía que se pretenda conceder.
Más allá del producto elegido, el aspecto más importante sigue siendo el valor educativo. Una tarjeta prepago es una herramienta potente para enseñar a los jóvenes la gestión del dinero, la planificación y el ahorro. En una Italia donde la alfabetización financiera aún lleva retraso, especialmente entre las nuevas generaciones, acompañar a los hijos en sus primeros pasos en el mundo de los pagos digitales es una inversión para su futuro. Se trata de transformar la tradicional paga en una experiencia de aprendizaje moderna e interactiva, proporcionándoles las competencias necesarias para convertirse en adultos económicamente conscientes y responsables. Si tu hijo está a punto de cumplir los 18 años, podría ser útil explorar también las opciones para mayores de edad, como la Genius Card de UniCredit, que a menudo ofrece condiciones ventajosas para los menores de 30.
Preguntas frecuentes

¿Cuál es la edad mínima para tener una tarjeta prepago?
La edad mínima para solicitar una tarjeta prepago para menores varía según la entidad emisora. Soluciones como Revolut <18 están disponibles a partir de los 6 años, mientras que Pixpay desde los 8 años. Otras opciones muy difundidas como Postepay Green y Fineco son accesibles desde los 10 años. La mayoría de las ofertas, entre ellas HYPE y Tinaba, se dirige a la franja de edad que parte de los 12 años. En cualquier caso, la solicitud debe ser siempre realizada por un padre o tutor legal, que mantiene la supervisión sobre la tarjeta hasta que el titular cumpla la mayoría de edad.
¿Las tarjetas para menores tienen IBAN?
Sí, muchas de las tarjetas prepago más modernas pensadas para menores están dotadas de un IBAN italiano. Soluciones como HYPE para Menores, Tinaba Under 18 y la Genius Pay de UniCredit ofrecen esta funcionalidad. Tener un IBAN es una ventaja significativa porque transforma la tarjeta en una herramienta similar a una cuenta corriente básica, permitiendo recibir transferencias (por ejemplo la paga, regalos de familiares o los primeros sueldos) y realizarlas. Otras tarjetas, como la Postepay Green, no disponen de un IBAN asociado. La elección depende por tanto de la necesidad o no de realizar y recibir transferencias bancarias.
¿Pueden los padres controlar los gastos de los hijos?
Absolutamente sí. El control parental es una de las características fundamentales y más importantes de las tarjetas para menores. A través de apps dedicadas, los padres pueden monitorizar en tiempo real todos los gastos realizados por el hijo, recibiendo notificaciones por cada transacción. Es posible establecer límites de gasto diarios, semanales o mensuales y definir límites para las retiradas de efectivo. Además, muchas apps permiten bloquear determinadas categorías comerciales (ej. juegos de azar, tabaco) o deshabilitar las compras online y el uso de la tarjeta en el extranjero, garantizando así un entorno de gasto seguro y controlado.
¿Cuáles son los principales costes a considerar?
En la evaluación de una tarjeta para menores, es importante analizar diferentes tipos de costes. Muchas de las mejores opciones, como HYPE y Tinaba, tienen una cuota anual gratuita. Sin embargo, hay que verificar el coste de emisión, que para algunas tarjetas como Postepay Green es de 10€. Otros costes a considerar son las comisiones de recarga, que pueden variar según el método (a menudo gratuitas mediante transferencia, pero de pago en efectivo), y las comisiones sobre retiradas de efectivo en cajeros ATM, que pueden aumentar si se realizan en otros bancos o en el extranjero. Leer atentamente la hoja informativa es esencial para evitar sorpresas.
¿Qué sucede cuando el titular de la tarjeta cumple 18 años?
Al cumplir los 18 años, la gestión de la tarjeta cambia. Generalmente, la cuenta asociada a la tarjeta se transforma automáticamente en una cuenta para adultos. Esto significa que el control parental del padre se desactiva y el joven titular asume el control total de sus propias finanzas. Además, se eliminan los límites de gasto y de recarga específicos para menores, alineándolos con los estándares para mayores de edad. En algunos casos, al nuevo mayor de edad se le podría ofrecer la posibilidad de pasar a un plan superior de pago, con funcionalidades adicionales, según sus nuevas necesidades.
Preguntas frecuentes
<!– wp:yoast/faq-block {"questions":[{"id":"faq-question-c6c41e00","question":"¿A qué edad se puede tener una tarjeta prepago?","answer":["En Italia, la edad mínima para obtener una tarjeta prepago varía según la entidad emisora. Generalmente, las ofertas se dirigen a la franja de edad 12-17 años, pero algunas soluciones como Postepay Green están disponibles ya desde los 10 años, mientras que otras, como Revolut <18, parten incluso desde los 6 años. Para la activación es siempre necesario el consentimiento y la documentación de un padre o tutor legal."]},{"id":"faq-question-d364cf20","question":"¿Cuánto cuesta una tarjeta prepago para menores y estudiantes?","answer":["Los costes varían notablemente. Muchas tarjetas para menores y estudiantes, como HYPE o RevolutEn Italia, la edad mínima para obtener una tarjeta prepago varía según la entidad emisora. Generalmente, las ofertas se dirigen a la franja de edad 12-17 años, pero algunas soluciones como Postepay Green están disponibles ya desde los 10 años, mientras que otras, como Revolut <18, parten incluso desde los 6 años. Para la activación es siempre necesario el consentimiento y la documentación de un padre o tutor legal.
Los costes varían notablemente. Muchas tarjetas para menores y estudiantes, como HYPE o Revolut <18, ofrecen una cuota anual gratuita, pero pueden prever costes por la emisión de la tarjeta física o comisiones sobre las retiradas más allá de cierto umbral. Otras, como Pixpay, tienen una cuota mensual que incluye sin embargo la ausencia de comisiones en recargas y retiradas. Es fundamental comparar las hojas informativas para evaluar todos los costes: emisión, cuota, recargas, retiradas (en Italia y en el extranjero) y comisiones sobre pagos en moneda extranjera.
Para solicitar una tarjeta prepago para un menor, el padre o tutor legal debe presentar su propio documento de identidad válido y el código fiscal. Además, son necesarios también el documento de identidad y el código fiscal del menor a quien se titulará la tarjeta. El procedimiento suele requerir la presencia física del padre en la sucursal o un proceso de identificación online, pero no siempre la del menor.
Sí, la seguridad es un punto central de las tarjetas para menores. La mayoría de ellas está dotada de apps dedicadas que permiten a los padres monitorizar los gastos en tiempo real, establecer límites de gasto diarios o mensuales y bloquear la tarjeta instantáneamente en caso de robo o pérdida. Muchas soluciones, como Pixpay o Postepay Green, inhiben automáticamente los pagos en categorías comerciales no aptas para menores, como juegos de azar o tabaco.
Ciertamente. Diversas tarjetas prepago para menores, como HYPE, Carta Flash de Intesa Sanpaolo y Genius Pay de UniCredit, están dotadas de un código IBAN. Esto permite no solo realizar y recibir pagos como una tarjeta normal, sino también recibir transferencias, como la paga por parte de los padres, regalos de familiares o los primeros pequeños sueldos derivados de trabajos de verano.
Fuentes y Profundización
- Banco de España: Información sobre cuentas y productos bancarios para menores
- Finanzas para Todos (CNMV y Banco de España): Guía educativa sobre el uso de tarjetas
- Banco Central Europeo: Visión general sobre los sistemas de pago y pagos digitales
- Wikipedia: Definición y objetivos de la educación financiera

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