En Breve (TL;DR)
Una Postepay con la banda magnética desmagnetizada o el chip roto es inutilizable: en este artículo te explicamos todos los pasos a seguir para sustituirla y no perder el saldo.
Descubre el procedimiento completo para solicitar una nueva y transferir el crédito restante.
Veremos además el procedimiento para transferir el saldo restante de la tarjeta antigua a la nueva.
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En la era de los pagos digitales, la tarjeta de prepago se ha convertido en una extensión de nuestra mano, un puente entre la tradición y la innovación que une la concreción de la pequeña compra diaria con la velocidad de las transacciones online. La Postepay, en particular, representa para millones de italianos un símbolo de esta evolución: nacida como una herramienta sencilla y accesible, se ha transformado en un salvoconducto para el mercado global. Pero ¿qué ocurre cuando esta herramienta indispensable se atasca? Una Postepay desmagnetizada o con el chip dañado puede parecer un obstáculo insuperable, una interrupción repentina de nuestra rutina digital y física. Afortunadamente, la solución es más sencilla de lo que se piensa y refleja la eficiencia que esperamos de la tecnología moderna.
Afrontar el problema de una Postepay que no funciona no es solo una cuestión práctica, sino también cultural. En una Italia que avanza a dos velocidades, con un fuerte apego a las tradiciones pero proyectada hacia el futuro, la gestión de un imprevisto tecnológico se convierte en una prueba de fuego. El procedimiento de sustitución, diseñado para ser rápido e intuitivo, demuestra cómo una institución histórica como Poste Italiane ha sabido adaptarse a las necesidades de un público heterogéneo, que abarca desde los nativos digitales hasta quienes se acercan con cautela a las nuevas herramientas de pago. Este artículo se propone como una guía completa para navegar por el proceso de sustitución, transformando una posible molestia en una simple formalidad.

Causas comunes de daño: por qué la Postepay ya no funciona
Antes de entrar en el meollo del procedimiento de sustitución, es útil comprender por qué una tarjeta deja de funcionar. Las causas más frecuentes son el daño físico, como arañazos profundos en el chip o en la banda magnética, y la desmagnetización. Esta última ocurre cuando la tarjeta se expone a campos magnéticos generados por imanes, teléfonos inteligentes, altavoces o cierres magnéticos de bolsos. Incluso el simple desgaste por el uso prolongado puede comprometer la legibilidad de los datos. Reconocer estas señales es el primer paso: si el TPV rechaza repetidamente la transacción o el cajero automático no consigue leer la tarjeta, es muy probable que haya llegado el momento de sustituirla. No se recomienda intentar remedios caseros, ya que podrían empeorar la situación.
El procedimiento de sustitución: todos los pasos

La sustitución de una Postepay dañada es una operación estandarizada y accesible. La forma más directa y recomendada es acudir en persona a cualquier oficina de correos. Es fundamental llevar consigo la tarjeta dañada, un documento de identidad en vigor y el propio código fiscal. El empleado de la ventanilla verificará la identidad del titular, bloqueará la tarjeta antigua e iniciará la solicitud de una nueva. Este paso es crucial para garantizar la seguridad y prevenir usos fraudulentos. Si la tarjeta se ha perdido o ha sido robada, es obligatorio presentar también la copia de la denuncia realizada ante las fuerzas del orden.
Postepay Standard vs. Postepay Evolution
El procedimiento presenta ligeras diferencias según el tipo de tarjeta. Para una Postepay Standard, la sustitución se realiza generalmente en tiempo real: el empleado entrega una nueva tarjeta, con un nuevo número de 16 dígitos y un nuevo PIN. El coste de la operación es de unos 5 euros. Para la Postepay Evolution, que cuenta con IBAN, el procedimiento es ligeramente diferente. También es posible solicitar la sustitución por teléfono al servicio de atención al cliente. La nueva tarjeta, que mantendrá el mismo IBAN que la anterior, se enviará gratuitamente al domicilio del titular. El PIN, por su parte, permanecerá sin cambios, garantizando la continuidad en el uso. También en este caso, hay un coste de emisión de 5 euros.
Transferencia del saldo y activación de la nueva tarjeta
Una de las preocupaciones más comunes se refiere al destino del crédito restante. Es importante destacar que el saldo de la tarjeta antigua no se perderá. En el momento de la sustitución, el importe se transfiere automáticamente a la nueva Postepay. Este proceso suele ser muy rápido y puede tardar un máximo de 24 horas. Una vez recibida la nueva tarjeta, deberá activarse para poder utilizarla. La activación puede completarse directamente en la oficina de correos con la ayuda del empleado, o de forma autónoma en cualquier cajero automático ATM Postamat, a través de la App Postepay o del sitio web oficial. Para la Postepay Evolution recibida en casa, la activación es un paso obligatorio que debe realizarse antes de poder usarla.
Más vale prevenir que curar: consejos para la longevidad de tu tarjeta
Aunque la sustitución es un procedimiento sencillo, adoptar algunas precauciones puede alargar notablemente la vida de tu Postepay. Es aconsejable guardar la tarjeta en una cartera adecuada, evitando el contacto directo con otras tarjetas, monedas o llaves que puedan arañarla. Es fundamental mantenerla alejada de fuentes magnéticas potentes, como imanes y dispositivos electrónicos, para prevenir la desmagnetización. Otro consejo útil es digitalizar la tarjeta, si es posible, asociándola a monederos digitales como Google Pay o Apple Pay. Esto no solo reduce el desgaste físico de la tarjeta, sino que también ofrece un nivel de seguridad adicional gracias a los sistemas de tokenización y biometría. El uso frecuente de los pagos contactless, además, limita la inserción física en el TPV, disminuyendo el riesgo de dañar el chip.
Conclusiones

Una Postepay desmagnetizada o con el chip dañado ya no es un contratiempo insuperable, sino un pequeño inconveniente fácil de resolver. El procedimiento de sustitución desarrollado por Poste Italiane es un ejemplo de cómo la tradición y la innovación pueden converger para ofrecer un servicio eficiente y acorde con los tiempos. Acudiendo a una oficina de correos con los documentos necesarios, es posible obtener una nueva tarjeta y transferir el saldo restante de forma rápida y segura. Ya se trate de una Postepay Standard o de una más avanzada Postepay Evolution, la solución está al alcance de la mano, lo que demuestra que incluso en el mundo digital, un enfoque humano y unos procedimientos claros siguen siendo fundamentales. Adoptando sencillas precauciones para su conservación, también es posible garantizar una mayor durabilidad, para seguir disfrutando sin interrupciones de las ventajas que esta herramienta ofrece en la vida cotidiana.
Preguntas frecuentes

Si tu Postepay está desmagnetizada o tiene el chip dañado, la única solución es solicitar su sustitución. Puedes acudir a cualquier oficina de correos con la tarjeta dañada, un documento de identidad válido y tu código fiscal. Alternativamente, para la Postepay Evolution, puedes llamar al número gratuito 800.00.33.22 para iniciar el procedimiento por teléfono.
El coste de sustitución de una Postepay dañada es de 5 euros. Este importe se aplica tanto al modelo Standard como a la versión Evolution y te permite recibir una nueva tarjeta operativa.
No, no perderás tu crédito. El saldo de la tarjeta antigua dañada se transfiere automáticamente a la nueva Postepay en el momento de su activación. La operación es gratuita y garantiza la continuidad en el uso de tus fondos.
Sí, cuando sustituyes una Postepay Evolution por daño, la nueva tarjeta que recibas mantendrá el mismo IBAN que la anterior. El PIN también permanecerá sin cambios. Lo que sí cambiará será el número de la tarjeta (los 16 dígitos), la fecha de caducidad y el código CVV2.
Si acudes a una oficina de correos, la nueva tarjeta puede ser entregada inmediatamente y activada al instante por el empleado. Si, por el contrario, solicitas la sustitución a través del centro de llamadas, la tarjeta se enviará a tu domicilio. Una vez recibida, podrás activarla en un cajero automático ATM Postamat, en una oficina de correos, o en línea a través del sitio web o la App Postepay.

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