En Breve (TL;DR)
Si el volumen de tu Mac es demasiado bajo, en esta guía completa descubrirás todas las soluciones y trucos para subirlo y volver a disfrutar de un sonido potente y claro.
Analizaremos las causas más comunes y te guiaremos a través de las soluciones de software y hardware más eficaces para resolver definitivamente el problema.
Exploraremos juntos los ajustes que se deben modificar y las mejores aplicaciones que se pueden instalar para subir el volumen de tu Mac.
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Un volumen de audio demasiado bajo en tu portátil Mac puede convertir una experiencia multimedia inmersiva en una frustración. Ya sea una llamada de trabajo importante, una película esperada o tu lista de reproducción favorita, un sonido débil e insuficiente es un problema común para muchos usuarios en España y en el resto de Europa. Este fenómeno, que a menudo se observa en los modelos MacBook, no es solo una molestia técnica, sino que se enmarca en un contexto cultural donde la calidad del audio es fundamental para disfrutar plenamente de los contenidos. Desde la tradición de la ópera hasta la pasión moderna por los pódcast y las series de televisión, un sonido claro y potente es un requisito no negociable. Afortunadamente, existen numerosas soluciones, que van desde simples comprobaciones del sistema hasta intervenciones más técnicas y software especializado.
Antes de aventurarse en procedimientos complejos, es esencial empezar por lo básico. A menudo, el problema del volumen bajo no reside en un fallo de hardware, sino en un simple descuido en los ajustes. macOS ofrece varios niveles de control del volumen, y una configuración incorrecta es una de las causas más frecuentes. Analizar las preferencias del sistema, verificar los volúmenes de las aplicaciones individuales y asegurarse de que no haya dispositivos externos que «secuestren» el audio son los primeros e indispensables pasos para diagnosticar y resolver el problema. Esta guía explorará en detalle cada posible causa, ofreciendo un camino claro y estructurado para devolver a tu Mac la potencia sonora que se merece.

Controles preliminares: las primeras comprobaciones que debes hacer
Cuando el volumen del Mac parece insuficiente, la primera acción que debes realizar es comprobar los ajustes básicos de audio. A menudo, la solución es más simple de lo que se piensa. En primer lugar, es fundamental verificar el volumen del sistema, utilizando las teclas dedicadas del teclado (generalmente F11 para bajar y F12 para subir) o el deslizador en el Centro de Control. Asegúrate de que el volumen no se haya silenciado accidentalmente o se haya ajustado a un nivel mínimo. Otro paso crucial es comprobar los ajustes específicos de las aplicaciones en uso. Programas como Música, Apple TV o navegadores como Safari tienen sus propios controles de volumen independientes que podrían haberse bajado.
Además, es importante descartar que el audio se esté redirigiendo a un dispositivo externo. Desconecta auriculares, altavoces externos, monitores con altavoces integrados o interfaces de audio conectadas a través de puertos USB o HDMI. Si después de desconectar estos dispositivos el audio de los altavoces internos vuelve a funcionar correctamente, el problema estaba relacionado con el periférico. En este caso, deberás verificar los ajustes y el funcionamiento del dispositivo externo. Si estas primeras comprobaciones no resuelven el problema, es el momento de pasar a un análisis más profundo de los ajustes del sistema y las posibles causas de software.
Análisis de los Ajustes de Sonido de macOS
Si los controles básicos no han surtido efecto, es necesario profundizar en las configuraciones de audio dentro de macOS. Abre Ajustes del Sistema (o Preferencias del Sistema en versiones más antiguas) y selecciona la sección Sonido. Dentro del panel Salida, comprueba que esté seleccionada la opción «Altavoces de [modelo de Mac]» como dispositivo de salida. Asegúrate de que el deslizador de «Volumen de salida» esté posicionado hacia la derecha y que la casilla «Silenciar» no esté marcada. A veces, las actualizaciones del sistema o la instalación de nuevas aplicaciones pueden modificar estos ajustes sin que el usuario se dé cuenta. Por lo tanto, una revisión cuidadosa en esta sección es un paso obligado.
Otro aspecto a considerar es el balance del audio. También en los ajustes de salida, encontrarás un deslizador para el Balance. Si este deslizador está desplazado completamente a la derecha o a la izquierda, el audio se reproducirá solo por uno de los dos altavoces, reduciendo a la mitad la percepción del volumen general. Vuelve a colocar el deslizador en la posición central para restaurar una salida estéreo equilibrada. Por último, reiniciar el ordenador puede resolver problemas temporales relacionados con los drivers de audio que podrían no haberse cargado correctamente al arrancar. Si incluso después de estos pasos el volumen sigue siendo bajo, el problema podría residir en un nivel más profundo del sistema operativo.
Restablecimiento de la NVRAM/PRAM y del SMC
Cuando las soluciones de software básicas no funcionan, se puede recurrir a procedimientos de restablecimiento más avanzados. El restablecimiento de la NVRAM (memoria de acceso aleatorio no volátil) o de la PRAM (RAM de parámetros) en los Mac con procesador Intel puede resolver problemas relacionados con ajustes del sistema que se conservan incluso con el ordenador apagado, como el volumen del audio, la resolución de la pantalla y la selección del disco de arranque. Para realizar el restablecimiento, apaga el Mac y vuelve a encenderlo manteniendo pulsadas simultáneamente las teclas Opción + Comando + P + R durante unos 20 segundos. Suelta las teclas cuando oigas el segundo sonido de arranque o veas aparecer y desaparecer el logotipo de Apple por segunda vez. En los Mac con Apple Silicon (M1, M2, etc.), este procedimiento no es necesario, ya que estos ajustes se gestionan de forma diferente.
Otro procedimiento útil para los Mac con procesador Intel es el restablecimiento del SMC (Controlador de Gestión del Sistema). El SMC es un chip que gestiona funciones de hardware de bajo nivel, como la alimentación, la batería, los ventiladores e incluso el comportamiento del audio. Un mal funcionamiento puede causar, entre otras cosas, un volumen de audio anómalo. El procedimiento varía según el modelo de Mac. Para los portátiles con chip de seguridad T2, por ejemplo, se apaga el Mac, se mantienen pulsadas durante 7 segundos las teclas Control (izquierdo) + Opción (izquierdo) + Mayús (derecho), y luego se añade el botón de encendido durante otros 7 segundos. Para los modelos sin chip T2, la combinación de teclas es diferente. También en este caso, los Mac con Apple Silicon no requieren un restablecimiento manual del SMC; un simple reinicio es suficiente.
Soluciones avanzadas y software de terceros

Si los procedimientos estándar no han resuelto el problema del volumen bajo, es el momento de considerar soluciones más avanzadas, incluyendo la limpieza física de los altavoces y el uso de software especializado. La acumulación de polvo y suciedad en las rejillas de los altavoces puede obstruir físicamente la salida del sonido, reduciendo su volumen y claridad. Para la limpieza, es aconsejable utilizar un cepillo de cerdas suaves o un paño de microfibra para retirar delicadamente la suciedad. Es importante actuar con cautela para no empujar los residuos más adentro o dañar los componentes. El uso de aire comprimido debe hacerse con cuidado, manteniendo el bote a distancia para evitar daños por la presión. Recuerda que en muchos modelos de MacBook recientes, gran parte de los orificios visibles son puramente estéticos y solo una pequeña parte es funcional para la salida de audio.
En el ámbito del software, cuando el volumen máximo de macOS no es suficiente, se puede recurrir a aplicaciones de terceros diseñadas para aumentar el volumen más allá de los límites del sistema y ofrecer un control más granular. Estas herramientas actúan como ecualizadores y potenciadores de audio a nivel de sistema, mejorando la experiencia de escucha para música, películas y llamadas. Entre las opciones más populares se encuentran apps como Boom 3D, que no solo aumenta el volumen, sino que también ofrece un ecualizador avanzado y un efecto de sonido envolvente virtual. Otras alternativas válidas incluyen SoundSource, que permite controlar el volumen y aplicar efectos por aplicación, y eqMac, un ecualizador de sistema de código abierto. Aunque estas apps son muy eficaces, es aconsejable usarlas con precaución para evitar distorsiones o posibles daños en los altavoces a volúmenes extremos.
La innovación se une a la tradición: el sonido en el contexto cultural
La atención por un audio de calidad en dispositivos tecnológicos como los portátiles Mac se enmarca en un contexto cultural, especialmente en Europa y en España, donde la herencia sonora está profundamente arraigada. La tradición mediterránea, con su historia ligada a la ópera, la música clásica y el cine de autor, ha educado a generaciones en una escucha atenta y crítica. En este escenario, un portátil no es solo una herramienta de trabajo, sino un portal hacia un universo de contenidos culturales. La innovación tecnológica de Apple, aunque busca un diseño minimalista y un alto rendimiento, a veces choca con la necesidad de un volumen que no siempre está a la altura de las expectativas, especialmente en los modelos más compactos como el MacBook Air.
Esta discrepancia entre la alta fidelidad esperada y el rendimiento real ha abierto un mercado para soluciones innovadoras que fusionan la tecnología con la personalización de la escucha. Software como ecualizadores y potenciadores de volumen no son solo utilidades para «subir el volumen», sino que se convierten en herramientas para moldear el sonido según el gusto propio, un poco como un artesano que modela la materia. El usuario puede así adaptar la salida de audio al contenido específico, ya sea una película de Fellini donde los diálogos son cruciales o un concierto de rock que requiere bajos potentes. De este modo, la innovación de software responde a una necesidad cultural, permitiendo que la tradición de la escucha de calidad prospere también en la era digital y en dispositivos portátiles. En algunos casos, problemas como un audio del Mac distorsionado pueden requerir pasos adicionales para ser resueltos.
Conclusiones

Afrontar el problema del volumen bajo en un portátil Mac requiere un enfoque metódico, que parte de las comprobaciones más sencillas para llegar, si es necesario, a soluciones más complejas. Como hemos visto, las causas pueden ser múltiples: desde un simple ajuste incorrecto del volumen del sistema o de una aplicación individual, hasta problemas relacionados con los drivers de audio que se pueden resolver con un reinicio o con el restablecimiento de la NVRAM y del SMC en los modelos Intel. Tampoco se debe subestimar el mantenimiento físico, como la limpieza de las rejillas de los altavoces, ya que la acumulación de polvo puede tener un impacto tangible en la calidad y la intensidad del sonido. Cuando las soluciones integradas en el sistema operativo no son suficientes, el mercado ofrece software de terceros muy eficaz, como Boom 3D o SoundSource, que permiten superar los límites de volumen impuestos por Apple y personalizar finamente la experiencia de escucha. Lo importante es proceder por pasos, descartando una causa a la vez, para identificar con precisión el origen del problema y aplicar la solución más adecuada. Si también tienes problemas con el micrófono, podría resultarte útil nuestra guía para resolverlo en 5 minutos. En situaciones en las que el Mac presenta otros fallos, como quedarse bloqueado durante la actualización, un recurso útil es nuestra guía para solucionar de inmediato el bloqueo de la actualización del Mac.
Preguntas frecuentes

Las causas de un volumen bajo en un portátil Mac pueden ser diversas. En primer lugar, comprueba los ajustes básicos: asegúrate de que el volumen no se haya bajado por error con las teclas de función (F12 para subirlo) o desde el deslizador en el Centro de Control. Verifica también el volumen específico dentro de las apps que estás utilizando, como Música, Apple TV o reproductores de vídeo en sitios como YouTube, ya que a menudo tienen controles de audio independientes. Si el problema persiste, podría tratarse de una anomalía de software temporal. Un simple reinicio del Mac suele ser la solución más rápida y eficaz.
Si el volumen máximo de tu Mac no es suficiente, puedes recurrir a aplicaciones de terceros diseñadas para este propósito. Software como *Boom* (disponible en la Mac App Store) o *SoundSource* permiten superar el límite impuesto por el sistema operativo, amplificando el audio a nivel de sistema. Estas apps a menudo incluyen también un ecualizador para personalizar la salida de sonido y mejorar la calidad de audio general. Otra técnica, más precisa pero menos potente, consiste en ajustar el volumen en intervalos más pequeños manteniendo pulsadas simultáneamente las teclas *Mayús (⇧) y Opción (alt)* mientras usas las teclas de volumen.
Si las comprobaciones iniciales no lo solucionan, puedes probar a restablecer el controlador de audio del Mac. Abre «Monitor de Actividad» (en la carpeta Aplicaciones > Utilidades), busca el proceso «coreaudiod» y fuerza su salida. El proceso se reiniciará automáticamente, resolviendo posibles conflictos. Otra solución más avanzada es el restablecimiento de la NVRAM (o PRAM en los Mac más antiguos). La NVRAM es una pequeña porción de memoria que almacena ajustes como el volumen de audio, la resolución de la pantalla y el disco de arranque. Para restablecerla, apaga el Mac y vuelve a encenderlo manteniendo pulsadas simultáneamente las teclas *Opción + Comando + P + R* hasta que el logotipo de Apple aparezca y desaparezca por segunda vez. En los Mac con procesador Apple Silicon, esta operación no es necesaria, ya que el sistema realiza una comprobación automática al arrancar.
Existe un debate al respecto, pero la mayoría de los expertos coinciden en que un uso moderado de amplificadores de software no debería dañar los altavoces. Los ingenieros de Apple diseñan los sistemas de audio para resistir el volumen máximo permitido por el sistema operativo. Las apps que superan este límite aumentan la señal a nivel de software, lo que puede llevar a distorsión (clipping) si se exagera. Aunque técnicamente es posible dañar los altavoces con niveles de distorsión elevados y prolongados, es una eventualidad rara. Se recomienda utilizar estas apps con cautela, aumentando el volumen gradualmente y evitando mantenerlo constantemente al máximo nivel de amplificación para no estresar los componentes.
Sí, si ninguna solución de software funciona, el problema podría ser de naturaleza hardware. La causa más común es la acumulación de polvo o suciedad en las rejillas de los altavoces, que puede atenuar el sonido. Prueba a limpiarlas delicadamente con un cepillo de cerdas suaves. En casos más raros, podría haber un mal funcionamiento de los propios altavoces o un problema con la tarjeta de sonido. Si oyes ruidos anómalos como crepitaciones o zumbidos, o si el audio está completamente ausente a pesar de los ajustes correctos, es aconsejable contactar con el soporte de Apple o llevar el dispositivo a un centro de servicio autorizado para un diagnóstico profesional.

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