En Breve (TL;DR)
Descubre cómo verificar si tu tarjeta está habilitada para pagos contactless y cómo activarla para empezar a pagar de inmediato de forma sencilla y rápida.
Descubre cómo verificar si tu tarjeta ya está habilitada para esta tecnología y cuáles son los pasos a seguir para activarla o solicitar una nueva.
Descubre cómo comprobar si tu tarjeta ya está habilitada y qué hacer para solicitar una nueva a tu banco.
El diablo está en los detalles. 👇 Sigue leyendo para descubrir los pasos críticos y los consejos prácticos para no equivocarte.
En un mundo cada vez más dinámico, los pagos digitales se han convertido en un estándar que une innovación y practicidad. Italia, aunque apegada a sus tradiciones, ha abrazado con entusiasmo esta revolución, descubriendo la comodidad de pagar con un simple gesto. El contactless, que significa «sin contacto», permite realizar transacciones rápidas y seguras simplemente acercando la tarjeta o el smartphone al lector TPV. Esta tecnología, basada en sistemas como NFC y RFID, no solo agiliza las operaciones en caja, sino que también refuerza la seguridad, reduciendo la necesidad de manipular efectivo e introducir el PIN para pequeños gastos.
La activación de una tarjeta para pagos contactless es un proceso sencillo y al alcance de todos, pensado para responder a las necesidades de una sociedad que se mueve rápido. Ya seas estudiante, profesional o jubilado, esta guía te acompañará paso a paso, mostrando cómo verificar si tu tarjeta ya está lista para su uso y cómo habilitarla, ya sea una tarjeta física o virtual en tu smartphone. Descubriremos juntos cómo esta pequeña innovación puede simplificar la vida cotidiana, desde el café en el bar hasta la compra en el supermercado, con total seguridad.

Cómo saber si tu tarjeta ya es contactless
Antes de iniciar cualquier procedimiento de activación, es fundamental verificar si tu tarjeta de débito, crédito o prepago ya está preparada para los pagos sin contacto. La forma más inmediata es buscar su símbolo distintivo: cuatro ondas de radio crecientes, similares al icono del Wi-Fi. Este logotipo universal, generalmente impreso en la parte delantera o trasera de la tarjeta, certifica su capacidad para comunicarse con los terminales TPV habilitados mediante tecnología NFC (Near Field Communication). Si este símbolo está presente, tu tarjeta es nativamente contactless.
Otro método consiste en comprobar los ajustes a través de la app de banca móvil de tu entidad financiera. Accediendo a la sección dedicada a la gestión de tarjetas, podrás visualizar todas las funcionalidades activas, incluida la de pagos «sin contacto». Muchos bancos, como Intesa Sanpaolo o UniCredit, ofrecen paneles de control intuitivos donde es posible no solo verificar el estado del servicio, sino también activarlo o desactivarlo con un simple toque. Si no encuentras estas opciones, podría ser necesario solicitar una nueva tarjeta.
La primera activación: un paso necesario
Aunque una tarjeta nazca con la tecnología contactless, a menudo esta funcionalidad no está activa desde el principio por motivos de seguridad. Para habilitarla, casi siempre es necesario realizar una primera transacción «tradicional». Esto significa que, en el primer uso, deberás introducir físicamente la tarjeta en un terminal TPV o en un cajero automático (ATM) y teclear tu código PIN. Esta operación sirve para confirmar que el legítimo propietario ha recibido y está utilizando la tarjeta, desbloqueando así todas sus funcionalidades avanzadas, incluidos los pagos rápidos.
Este mecanismo de seguridad es una práctica común para la mayoría de las entidades bancarias. Por ejemplo, tanto para las tarjetas emitidas por bancos tradicionales como UniCredit y Banco BPM, como para las de operadores digitales como N26, el primer uso con Chip y PIN es un requisito indispensable. Una vez completado este paso, la tarjeta estará lista para ser usada en modo contactless para todas las compras sucesivas, generalmente sin necesidad de PIN para importes inferiores a un cierto umbral, que en Italia y en gran parte de Europa está fijado en 50 euros.
Activar el contactless a través de la app y la banca online

Hoy en día, la gestión de las propias finanzas pasa cada vez más por el smartphone. Las aplicaciones de banca móvil se han convertido en el centro de control principal para nuestras tarjetas, ofreciendo una forma rápida y segura de personalizar sus funcionalidades. Para activar los pagos contactless, el camino es casi siempre similar: accede a la app, selecciona la tarjeta de tu interés y busca la sección «Ajustes» o «Gestión de Tarjeta». Aquí encontrarás un interruptor para habilitar o deshabilitar los pagos sin contacto.
Por ejemplo, los clientes de Poste Italiane pueden activar el contactless en su Postepay Evolution directamente desde la app Postepay, al igual que los titulares de cuentas Intesa Sanpaolo o UniCredit pueden hacerlo desde sus respectivas plataformas digitales. El procedimiento es instantáneo y reversible, ofreciendo un control total. Además de la activación, estas secciones permiten a menudo personalizar otros aspectos, como los límites de gasto o las áreas geográficas de uso, garantizando una experiencia a medida y segura.
Pagar con el smartphone: la tarjeta se vuelve virtual
La evolución del contactless no se detiene en la tarjeta física. Gracias a servicios como Google Wallet y Apple Pay, es posible transformar tu propio smartphone o smartwatch en una verdadera cartera digital. Para hacerlo, es necesario añadir tu tarjeta de crédito, débito o prepago dentro de estas aplicaciones. El proceso es sencillo: abre el wallet, selecciona la opción para añadir una nueva tarjeta e introduce los datos requeridos, a menudo fotografiando simplemente la propia tarjeta.
Una vez completada la configuración y la verificación por parte del banco, podrás pagar en las tiendas acercando tu dispositivo al TPV, exactamente como harías con la tarjeta física. Este método ofrece un nivel adicional de seguridad, ya que cada transacción debe ser autorizada mediante reconocimiento facial, huella dactilar o código de desbloqueo del dispositivo. Muchos bancos, entre ellos Intesa Sanpaolo, UniCredit y N26, soportan plenamente la integración con los principales wallets digitales, haciendo que los pagos contactless sean aún más accesibles y seguros.
Qué hacer si la tarjeta no es contactless
Si tras las oportunas comprobaciones descubres que tu tarjeta está obsoleta y no dispone de la tecnología contactless, la única solución es solicitar una nueva. La mayoría de los bancos hoy emiten por defecto solo tarjetas habilitadas para pagos sin contacto, considerándolo un estándar de mercado. Contacta con el servicio de atención al cliente de tu entidad financiera o acude directamente a la sucursal para iniciar el procedimiento de sustitución. Por lo general, la operación es gratuita, especialmente si tu tarjeta está próxima a caducar.
También los bancos online y los operadores fintech como Revolut, Hype o N26 proporcionan tarjetas contactless como opción estándar en el momento de la apertura de una nueva cuenta. Si ya eres cliente, puedes solicitar una tarjeta de sustitución a través de la app, a menudo con costes de envío mínimos. Recuerda que la nueva tarjeta llegará con un nuevo número, una nueva fecha de caducidad y un nuevo código CVV. Por tanto, será necesario actualizar estos datos en todos los servicios online donde hubieras registrado previamente la tarjeta antigua, como suscripciones o plataformas de comercio electrónico.
Seguridad y límites de gasto: qué saber
La seguridad es una prioridad absoluta en los pagos digitales. Las transacciones contactless están protegidas por varios niveles de seguridad. La tecnología NFC funciona solo a una distancia muy corta (pocos centímetros), haciendo casi imposible la interceptación de los datos por parte de malintencionados. Además, para cada compra se genera un código cifrado único (token), que no puede ser reutilizado para otras transacciones, protegiendo así los datos reales de la tarjeta.
En Europa, para aumentar aún más la seguridad, se ha introducido un límite para los pagos contactless que no requieren la introducción del PIN, actualmente fijado en 50 euros por transacción individual. Superado este umbral, el sistema requerirá siempre teclear el código. Existe también un límite acumulativo, habitualmente de 150 euros, alcanzado el cual es necesario introducir el PIN incluso para gastos inferiores, como medida adicional de verificación. Estos límites, unidos a la posibilidad de recibir notificaciones en tiempo real por cada pago, hacen del contactless un método no solo cómodo, sino también extremadamente seguro, como se explica en detalle en la comparativa entre contactless y Chip & PIN.
- Busca el símbolo de las ondas de radio en la tarjeta
Comprueba el anverso o el reverso de tu tarjeta: si ves el símbolo con cuatro ondas de radio similares al Wi-Fi, la tecnología NFC está presente y lista para usar.
- Verifica los ajustes en la app bancaria
Accede a la app de tu banco, ve a la sección de gestión de tarjetas y comprueba que la opción para los pagos contactless esté activa y no deshabilitada.
- Realiza el primer pago con Chip y PIN
Para desbloquear la función contactless por primera vez, introduce físicamente la tarjeta en un TPV o cajero automático y realiza una transacción tecleando el código PIN.
- Configura el Wallet en el smartphone
Para pagar con el teléfono, añade tu tarjeta en Google Wallet o Apple Pay escaneándola y siguiendo el procedimiento de verificación requerido por tu banco.
- Solicita una nueva tarjeta si es necesario
Si tu tarjeta no tiene el símbolo NFC o está obsoleta, contacta con tu banco o usa la app para solicitar una sustitutiva habilitada para pagos digitales.
Conclusiones

Activar una tarjeta para los pagos contactless es hoy una operación sencilla, rápida y segura, que refleja la imparable transición hacia una sociedad digital. Ya se trate de una verificación del símbolo en la tarjeta física, de una activación mediante app bancaria o de la configuración de un wallet en el smartphone, los procedimientos están pensados para ser intuitivos y accesibles a todos. La adopción de esta tecnología no representa solo una elección de comodidad, sino también un paso adelante en términos de seguridad, gracias a protocolos criptográficos y límites de gasto que protegen al usuario frente a fraudes y usos no autorizados.
En un contexto como el italiano, donde la tradición se casa con la innovación, el pago contactless se inserta como un puente perfecto entre lo viejo y lo nuevo. Permite mantener los propios hábitos de compra, haciéndolos sin embargo más ágiles y adaptados a los ritmos de la vida moderna. Abrazar esta modalidad de pago significa simplificar la cotidianidad, desde el café al vuelo hasta los viajes en transporte público, con la certeza de utilizar una herramienta fiable y protegida, plenamente integrada en el ecosistema financiero europeo.
Preguntas frecuentes

¿Cómo se activa el contactless de una tarjeta nueva?
Para activar la función contactless de una tarjeta nueva, casi siempre es necesario realizar una primera transacción introduciendo la tarjeta físicamente en un terminal (TPV o cajero) y tecleando el PIN. Este paso de seguridad confirma que eres el titular legítimo y desbloquea los pagos «sin contacto» para los usos futuros.
¿Cómo sé si mi tarjeta de débito es contactless?
Para saber si tu tarjeta de débito o crédito es contactless, busca el símbolo de las cuatro ondas de radio crecientes en la parte delantera o trasera de la tarjeta. Este logotipo universal indica que la tarjeta está dotada de tecnología NFC y puede ser utilizada para pagos sin contacto.
¿Cómo se activa el modo contactless en el teléfono?
Para activar el contactless en el teléfono, primero debes asegurarte de que tu dispositivo tenga un chip NFC. Posteriormente, descarga una app de pago como Google Wallet o Apple Pay, añade los datos de tu tarjeta de crédito o débito y sigue el procedimiento de verificación de tu banco. Una vez configurada, podrás pagar acercando el smartphone a los TPV habilitados.
¿Qué hacer si el pago contactless no funciona?
Si el pago contactless no funciona, las causas pueden ser diversas. Verifica que el TPV esté habilitado (debe tener el símbolo contactless), que no hayas superado el límite de gasto acumulativo para el cual se requiere el PIN (habitualmente 150€) o que la función esté activa en los ajustes de tu app bancaria. Si el problema persiste, la tarjeta podría estar desimantada o dañada; en tal caso, contacta con tu banco.
Preguntas frecuentes
Para verificar si tu tarjeta está habilitada para pagos contactless, comprueba la presencia de un símbolo específico en la parte delantera o trasera. Este símbolo está compuesto por cuatro ondas de radio crecientes, similar al icono del Wi-Fi dispuesto horizontalmente. Si ves este logotipo, significa que tu tarjeta está dotada de tecnología NFC (Near Field Communication) y puedes utilizarla para los pagos sin contacto.
Generalmente, la función contactless ya está activa cuando recibes la tarjeta. Sin embargo, por motivos de seguridad, la mayoría de los bancos requiere realizar la primera transacción de modo tradicional, es decir, introduciendo la tarjeta en el lector TPV y tecleando el PIN. Este primer uso sirve para confirmar que eres el legítimo propietario y habilita el modo contactless para todas las compras futuras.
Sí, los pagos contactless son seguros. Utilizan el mismo cifrado que las transacciones con chip y PIN. En Italia y en gran parte de Europa, existe un límite para los pagos sin PIN, habitualmente fijado en 50 euros. Para importes superiores a este umbral, siempre se te pedirá introducir el PIN. Además, para una mayor protección, después de un cierto número de operaciones contactless consecutivas, el sistema podría solicitar el PIN incluso para pequeñas sumas.
Si tu tarjeta es un modelo más antiguo y no presenta el símbolo contactless, no podrás usarla para este tipo de pagos. La solución es sencilla: contacta con tu banco o la entidad financiera que emitió la tarjeta. Puedes hacerlo a través de la app de banca online, llamando al servicio de atención al cliente o acudiendo directamente a la sucursal para solicitar la emisión de una nueva tarjeta dotada de tecnología NFC.
Absolutamente sí. Aunque tu tarjeta física no sea contactless, puedes registrarla en apps de pago como Google Pay, Apple Pay o Samsung Pay. Estas aplicaciones te permiten pagar utilizando el chip NFC de tu smartphone. Una vez asociada la tarjeta a tu wallet digital, podrás realizar pagos contactless acercando el teléfono al TPV, tal y como harías con una tarjeta habilitada.

¿Te ha resultado útil este artículo? ¿Hay otro tema que te gustaría que tratara?
¡Escríbelo en los comentarios aquí abajo! Me inspiro directamente en vuestras sugerencias.