Tarjetas Virtuales Desechables: Pagos Seguros Online

Protege tus compras online con las tarjetas virtuales desechables. Descubre cómo funcionan y los mejores servicios para pagar con seguridad.

Publicado el 08 de Ene de 2026
Actualizado el 08 de Ene de 2026
de lectura

En Breve (TL;DR)

Las tarjetas virtuales desechables son datos de pago temporales generados mediante app para una única compra online.

Ofrecen un nivel de seguridad elevadísimo, protegiendo los datos de tu tarjeta principal contra fraudes y clonaciones.

Representan una herramienta práctica para controlar los gastos y gestionar compras en sitios desconocidos o para activar periodos de prueba.

El diablo está en los detalles. 👇 Sigue leyendo para descubrir los pasos críticos y los consejos prácticos para no equivocarte.

Hacer compras online se ha convertido en parte de nuestra rutina diaria, ¿verdad? Cómodo, rápido, a veces indispensable. Pero siempre existe esa pequeña preocupación por la seguridad. Introducir los datos de nuestra tarjeta de crédito principal en cada sitio, quizás incluso en aquellos que no conocemos muy bien… no es lo mejor para nuestra tranquilidad. Por eso, precisamente para responder a esta necesidad, hoy quiero hablarte de una herramienta que he aprendido a apreciar muchísimo: las tarjetas virtuales desechables. Son una solución práctica e increíblemente eficaz para proteger nuestras finanzas cuando compramos en la web. En este artículo, exploraremos juntos qué son, cómo funcionan en detalle y por qué podrían convertirse en tus mejores aliadas para las compras online seguras. Confía en mí, después de leer esto, verás los pagos digitales con otros ojos.

Tarjeta virtual desechable para pagos online seguros
Las tarjetas virtuales desechables son la solución más segura para hacer compras online sin exponer los datos de la tarjeta principal.

Qué Son y Cómo Funcionan las Tarjetas Virtuales Desechables

Admitámoslo, el mundo de los pagos digitales puede parecer complejo. Tarjetas de crédito, débito, prepago, revolving… y ahora también virtuales. Pero, ¿qué significa exactamente “virtual” y, sobre todo, qué las hace “desechables”? Intentemos aclararlo, empezando por lo básico, como a mí me gusta.

Definición de Tarjeta Virtual: Más Allá del Plástico

Imagina tu tarjeta de pago habitual, la que llevas en la cartera. Ahora quítale el cuerpo físico, el plástico. ¿Qué queda? Los números. El número de la tarjeta (el PAN, ese largo código de 16 cifras), la fecha de caducidad y el código de seguridad de tres cifras en el reverso (el CVV o CVC). Pues bien, una tarjeta virtual es esencialmente esto: un conjunto de datos de pago que existen solo en formato digital. No la puedes tocar, no la puedes introducir físicamente en un TPV, pero la puedes usar exactamente igual que una tarjeta normal para las compras online o, mediante monederos digitales como Google Pay o Apple Pay, también en tiendas físicas que acepten pagos contactless.

La gran diferencia, y el corazón de su utilidad, reside en el hecho de que estos datos (PAN, caducidad, CVV) son a menudo temporales o diferentes de los de tu tarjeta física principal. Esto crea un primer y fundamental nivel de protección.

El Concepto Clave: Desechable (o de Un Solo Uso)

Aquí la cosa se pone interesante. No todas las tarjetas virtuales son iguales. Algunas son simplemente la versión digital de tu tarjeta física, compartiendo los mismos datos y límites (N26 las llama “tarjetas digitales”). Otras son virtuales recurrentes o de duración: puedes generarlas con un límite y una caducidad definidos (por ejemplo, para pagar una suscripción mensual).

Y luego están ellas, las protagonistas de hoy: las tarjetas virtuales desechables, llamadas también de un solo uso o efímeras. Como sugiere su nombre, estas tarjetas están diseñadas para ser utilizadas una sola vez. Las generas específicamente para una única compra online. Apenas completada la transacción, la tarjeta deja de existir o, más precisamente, sus datos se vuelven completamente inutilizables. ¡Puf! Desaparecida.

Esto significa que, aunque el sitio en el que has comprado sufriera una violación de datos (un data breach, como se dice en la jerga), los datos de tu tarjeta desechable serían totalmente inútiles para los ciberdelincuentes. No pueden ser reutilizados, ni para otras compras ni para clonar tu tarjeta principal, porque simplemente… ya no son válidos. Genial, ¿no?

Cómo Nace y Cómo Vive (Poco) una Tarjeta Desechable

¿Pero cómo se crea una de estas tarjetas efímeras? El proceso es sorprendentemente sencillo y rápido, casi siempre gestionado a través de la app de tu banco o del servicio financiero que utilices (como Revolut, N26, Intesa Sanpaolo a través de isybank, etc.).

Por lo general, los pasos son estos:

  1. Accede a tu app: Entras con tus credenciales seguras.
  2. Ve a la sección Tarjetas: Encuentras el área dedicada a la gestión de tus tarjetas de pago.
  3. Elige “Generar Tarjeta Virtual”: O una opción similar.
  4. Selecciona “Desechable” / “De un solo uso”: Especificas que necesitas este tipo de tarjeta.
  5. (Opcional) Establece un importe: Algunos servicios podrían pedirte que definas un importe máximo de gasto, que a menudo coincide con el importe de la compra que vas a realizar. Esto añade un nivel adicional de control. Otros, como Revolut, simplemente toman el importe necesario de tu cuenta principal en el momento de la transacción.
  6. Confirma y Obtén los Datos: En pocos segundos, la app te muestra el número de la tarjeta virtual, la caducidad (a menudo muy próxima) y el CVV.

En este punto, tienes los datos frescos y listos para ser introducidos en el sitio de comercio electrónico donde quieres hacer la compra. Copias y pegas, confirmas el pago (quizás con una autorización adicional 3D Secure vía app, como para las tarjetas normales) y listo. Inmediatamente después, esa combinación de números se convierte en papel mojado digital.

¿De Dónde Vienen? Los Proveedores en Italia

Vale, todo muy bonito, pero ¿quién ofrece estas tarjetas mágicas en Italia? La buena noticia es que están cada vez más extendidas. Muchos bancos tradicionales se están adaptando, a menudo a través de sus apps o bancos digitales “filiales”. Por ejemplo, Intesa Sanpaolo ofrece la posibilidad de crear tarjetas virtuales desechables a través de la app del banco o la de isybank, su banco digital. Puedes generar hasta 4 al día.

Pero son sobre todo los bancos fintech y las cuentas online los que las han hecho populares. Aquí algunos nombres conocidos que ofrecen tarjetas virtuales, incluidas a menudo las versiones desechables (aunque siempre es bueno verificar las condiciones específicas de tu propio plan):

  • Revolut: Uno de los pioneros, ofrece tarjetas virtuales de un solo uso fácilmente generables desde la app, incluso en el plan gratuito.
  • N26: Ofrece tarjetas virtuales de débito vinculadas a la cuenta, pero la funcionalidad “de un solo uso” específicamente no emerge claramente de los resultados recientes, aunque hablan de “código de un solo uso” para Mastercard Click to Pay. Podría ser una funcionalidad menos enfatizada o vinculada a socios.
  • Wise (ex TransferWise): Permite generar tarjetas virtuales vinculadas a la cuenta multidivisa, excelentes para compras internacionales y para mantener separados los datos.
  • Hype: Cuenta y tarjeta muy extendidas en Italia, a menudo incluyen opciones virtuales.
  • Flowe, SelfyConto (Banca Mediolanum), illimity bank, BuddyBank (UniCredit): Otras realidades digitales o cuentas smart de bancos tradicionales que a menudo integran tarjetas virtuales. UniCredit, por ejemplo, promociona su Genius Card prepago con IBAN, activable digitalmente, pero no parece impulsar específicamente la función desechable para esta.
  • Cuentas Business: Existen también soluciones específicas para empresas como Qonto, Finom, Wallester, Soldo, que ofrecen tarjetas virtuales (incluso ilimitadas o desechables) para gestionar los gastos de los empleados.

En resumen, no faltan opciones. Mi consejo es verificar siempre las condiciones de tu cuenta corriente o de tu tarjeta prepago: ¡podrías tener ya esta funcionalidad a tu disposición sin saberlo!

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Ventajas y Desventajas en el Uso Diario

Tarjetas Virtuales Desechables: Pagos Seguros Online - Infografía resumen
Infografía resumen del artículo "Tarjetas Virtuales Desechables: Pagos Seguros Online"

Hemos entendido qué son y cómo funcionan. Pero, en la práctica del día a día, ¿cuáles son los verdaderos pros y contras de usar una tarjeta virtual desechable? ¿Vale realmente la pena hacer ese pequeño esfuerzo extra para generar una en cada compra online? Desde mi punto de vista, y basándome en la experiencia, la respuesta es a menudo un rotundo “sí”, pero como con cualquier herramienta, es bueno conocer sus luces y sombras.

La Seguridad Ante Todo: Un Muro Contra el Fraude

Esta es, sin lugar a dudas, la ventaja número uno. En un mundo digital donde las noticias de robos de datos y clonaciones de tarjetas están a la orden del día, poder hacer una compra sin exponer los datos de la propia tarjeta principal es una tranquilidad impagable.

Piénsalo: cada vez que introduces el número de tu tarjeta física en un sitio, estás entregando potencialmente las llaves de tu cuenta. Si ese sitio no es seguro, o si es atacado por hackers, tus datos acaban en manos equivocadas. Con una tarjeta desechable, en cambio, aunque esos datos fueran robados, serían completamente inútiles porque son válidos solo para esa única transacción ya realizada. Es como dar a alguien una llave que abre una puerta solo una vez y luego se disuelve.

Esto reduce drásticamente el riesgo de:

  • Transacciones no autorizadas: Nadie puede usar los datos “caducados” para hacer otras compras.
  • Clonación de la tarjeta: Los datos efímeros no permiten replicar tu tarjeta principal.
  • Phishing dirigido: Incluso si cayeras en una trampa de phishing e introdujeras los datos de la desechable, el daño se limitaría a esa única operación (o sería nulo si no se completa).

Es una protección particularmente útil cuando se compra en sitios nuevos, poco conocidos, o quizás en plataformas extranjeras de las que no se está seguro al 100%. Mejor prevenir que curar, ¿no?

Control Granular de los Gastos: Presupuesto Bajo Llave

Otro aspecto que aprecio mucho es el control sobre los gastos. Muchas tarjetas virtuales, incluso aquellas no estrictamente “desechables” sino “de duración”, permiten establecer un límite máximo. Por ejemplo, ¿tienes que comprar un software que cuesta 50 euros? Creas una tarjeta virtual con un límite exacto de 50 euros. Aunque el sitio intentara cobrarte más, la transacción sería bloqueada.

Las tarjetas desechables llevan este control al extremo: están intrínsecamente ligadas a un solo gasto. Esto las hace perfectas para:

  • Compras puntuales: ¿Compras ese libro, ese billete de tren, ese regalo? Usas una tarjeta dedicada y fin.
  • Periodos de prueba gratuitos: Muchos servicios online piden los datos de la tarjeta incluso para activar una prueba gratuita, esperando que luego te olvides de cancelar. Usando una tarjeta desechable (o una virtual de duración con límite cero o mínimo), evitas cargos no deseados al finalizar la prueba. ¡Una pequeña astucia que puede ahorrarte algunos euros!
  • Monitorización: Aunque el cargo se realice en la cuenta principal, ver transacciones específicas vinculadas a tarjetas virtuales diferentes puede ayudar a categorizar mejor las salidas en el extracto de cuenta.

Es una forma sencilla pero eficaz de evitar gastos imprevistos o desviaciones del presupuesto.

Comodidad e Inmediatez: Listas para Usar en un Toque

A pesar de que pueda parecer un paso extra, generar una tarjeta virtual desechable es increíblemente rápido y cómodo, sobre todo si se compara con la espera para recibir una tarjeta física.

Bastan unos pocos toques en la app de tu banco o fintech, y en pocos segundos tienes los datos listos para usar. Esto es utilísimo si necesitas hacer una compra online al vuelo y quizás no tienes la tarjeta física contigo, o si acabas de abrir una cuenta online y quieres empezar a hacer compras antes de que te llegue la tarjeta de plástico.

Además, la posibilidad de copiarlas y pegarlas directamente en los campos de pago de los sitios de comercio electrónico hace que el proceso sea fluido. Y la gestión se realiza totalmente de forma digital, sin necesidad de llevar encima otras tarjetas o preocuparse de perderlas.

Límites y Consideraciones: No es Oro Todo lo Que Reluce

Obviamente, como cualquier herramienta, también las tarjetas virtuales desechables tienen alguna limitación o aspecto a considerar.

  • Retiradas de Efectivo: Generalmente, no están pensadas para retirar efectivo en cajeros automáticos (ATM). Son herramientas nacidas para los pagos online o, como mucho, mediante monederos en tiendas. Si necesitas efectivo, debes usar tu tarjeta de débito física. (Nota: N26 menciona retiradas NFC con tarjetas virtuales, pero es probable que se refiera a sus tarjetas virtuales estándar, no específicamente a las de un solo uso. Verificar siempre con el propio proveedor).
  • Reembolsos y Pre-autorizaciones: Aquí las cosas pueden complicarse un poco. Si tienes que devolver un producto comprado con una tarjeta desechable, el reembolso podría requerir procedimientos particulares, dado que la tarjeta original “ya no existe”. Algunos sistemas consiguen de todos modos volver a acreditar en la cuenta vinculada, pero no está garantizado y podría requerir más tiempo o la intervención de la atención al cliente. De manera similar, son poco adecuadas para servicios que requieren una pre-autorización (bloqueo temporal de un importe), como el alquiler de coches o la reserva de hoteles, porque la tarjeta podría no ser válida cuando el comerciante intente finalizar el cargo o desbloquear la suma.
  • Suscripciones Recurrentes: Por su naturaleza, las desechables no van bien para pagar suscripciones (Netflix, Spotify, gimnasio online…). Para estos, es mejor usar una tarjeta virtual “de duración” o la tarjeta principal, monitorizando los cargos.
  • ¿Costes Ocultos?: Aunque la generación de la tarjeta desechable individual sea a menudo gratuita (sobre todo con cuentas fintech como Revolut en el plan básico), podría haber costes asociados a la cuenta a la que están vinculadas (cánones mensuales para planes premium, costes de emisión para la tarjeta física asociada). Es importante leer bien las condiciones económicas de la propia cuenta. Intesa Sanpaolo, por ejemplo, parecía ofrecer la Carta Flash desechable con un coste de emisión, pero la información más reciente sobre las tarjetas virtuales desde la app isybank no menciona costes específicos para las desechables, sino para las tarjetas físicas asociadas a los planes.
  • Fatiga (Mínima) de la Generación: Sí, es una operación rápida, pero tienes que acordarte de hacerla cada vez. Para quien hace muchísimas compras online en sitios de confianza, podría parecer una pequeña molestia repetitiva.

Es fundamental, por tanto, evaluar el contexto. Para compras en sitios nuevos, importes elevados, o simplemente para máxima tranquilidad, el esfuerzo vale absolutamente la pena. Para la suscripción mensual del periódico online favorito, quizás no.

Guía Práctica para la Elección y el Uso

Smartphone que muestra una tarjeta de crédito virtual para pagos seguros online.
Las tarjetas desechables ofrecen una barrera eficaz contra los fraudes en los pagos digitales.

Ahora que hemos desgranado ventajas y desventajas, pasemos a la práctica. ¿Cómo elegir la solución de tarjeta virtual desechable más adecuada para ti? ¿Y cómo usarla mejor en la vida de todos los días? Aquí tienes algunos consejos basados en mi experiencia y en la información disponible.

Cómo Elegir la Tarjeta (o el Servicio) Adecuado para Ti

Lo primero que hay que hacer es mirar… en tu cartera (¡digital, obviamente!). Comprueba si tu banco actual o el servicio de pago que ya utilizas ofrece la funcionalidad de tarjetas virtuales desechables. A menudo es la opción más cómoda porque está integrada con una cuenta que ya gestionas.

Si tu banco no las ofrece, o si quieres evaluar alternativas, esto es lo que debes considerar:

  • Costes: ¿La generación de la tarjeta desechable individual es gratuita? ¿Hay límites en el número de tarjetas generables gratuitamente al mes o al día (Intesa/isybank permite 4 al día)? ¿La cuenta a la que está asociada tiene un canon mensual? Compara los planes de tarifas de los diferentes proveedores (ej. Revolut tiene planes de 0€ a 45€/mes, N26 parte de 0€, otras cuentas business tienen costes variables).
  • Facilidad de Uso: ¿La app es intuitiva? ¿Generar la tarjeta requiere pocos pasos? ¿Es fácil copiar los datos para su uso? Prueba a buscar reseñas online o vídeos demostrativos (como aquel, un poco antiguo pero útil, de Intesa Sanpaolo).
  • Límites: ¿Hay límites sobre el importe máximo de la transacción individual con tarjeta desechable? ¿Hay límites diarios o mensuales sobre el número de tarjetas generables?
  • Integración con Wallet: Si quieres usarlas (aunque no sea su propósito principal) para pagos contactless mediante smartphone, verifica la compatibilidad con Google Pay / Apple Pay.
  • Tipo de Cuenta Vinculada: ¿Están vinculadas a una cuenta corriente o a una tarjeta prepago? Esto puede influir en cómo se gestionan los fondos y los reembolsos. N26, por ejemplo, ofrece tarjetas virtuales de débito, mientras que otras podrían estar ligadas a sistemas prepago.
  • Atención al Cliente: En caso de problemas (ej. con un reembolso), ¿cómo es la asistencia del proveedor? ¿Es fácil contactar con ellos?

Podría ser útil crear una pequeña tabla comparativa personal con los servicios que te interesan, anotando estos puntos clave.

Generar tu Primera Tarjeta Desechable: ¡Hagámoslo Juntos (Virtualmente)!

Vale, simulemos la creación de una tarjeta. Digamos que has descargado la app de “Banca Segura Online” (un nombre ficticio, obviamente) y quieres comprar un par de auriculares en un sitio que no conoces bien.

  1. Abre la App y Accede: Introduce tu contraseña o usa la huella digital.
  2. Encuentra la Sección “Tarjetas”: Normalmente es bien visible en el menú principal o en la barra inferior.
  3. Toca “Mis Tarjetas” o “Gestionar Tarjetas”: Entras en el área específica.
  4. Busca la Opción “Crear Tarjeta Virtual”: Podría ser un botón “+” o una opción de menú.
  5. Elige el Tipo: “Tarjeta Desechable”: Ignora las opciones “De Duración” o “Estándar”.
  6. Confirma (y Establece Importe si se Requiere): La app podría pedirte el importe exacto de los auriculares (ej. 79€). Introdúcelo. Si no lo pide, la tarjeta usará simplemente los fondos necesarios de tu cuenta en el momento del pago.
  7. Autoriza la Creación: Quizás con un PIN u otra medida de seguridad.
  8. ¡Aquí están los Datos!: La app te muestra el número de tarjeta de 16 cifras, la fecha de caducidad (ej. válida solo por 24 horas o hasta el primer uso) y el CVV de 3 cifras. A menudo hay un cómodo botón “Copiar” para cada dato.

Ahora no te queda más que ir al sitio de los auriculares, proceder al checkout y, cuando se solicite, pegar los datos recién generados en los campos de la tarjeta de crédito. Completa la compra como harías normalmente. ¡Misión cumplida! Y tu tarjeta principal ha permanecido segura en tu cartera (física o digital que sea).

Consejos para un Uso Inteligente y Seguro

Para aprovechar al máximo esta herramienta, aquí tienes algún consejo final:

  • Úsalas Estratégicamente: No tienes que usarlas para cada compra online individual. Resérvalas para los sitios nuevos, para aquellos que no te inspiran total confianza, para importes significativos, o para activar pruebas gratuitas.
  • No Guardes los Datos en el Navegador/Sitio: Aunque sean desechables, evita guardar sus datos en los navegadores o en las cuentas de los sitios de comercio electrónico. Es un buen hábito en general.
  • Controla las Notificaciones: Activa las notificaciones push de tu app bancaria. Recibirás un aviso inmediato cuando la tarjeta desechable sea utilizada (y cuando eventualmente un pago sea rechazado), así tienes siempre todo bajo control.
  • Atención a los Reembolsos: Si piensas que podrías tener que devolver un producto, valora si usar una tarjeta desechable es la mejor opción o si puede complicar el proceso de reembolso. En caso de dudas, contacta primero con la atención al cliente del vendedor o de tu proveedor de tarjetas.
  • No las Uses para Suscripciones: Reitero, para pagos recurrentes, prefiere una tarjeta virtual “de duración” (si está disponible) u otro método de pago más estable.

Usadas con consciencia, las tarjetas virtuales desechables son realmente un escudo potente para nuestras finanzas digitales.

Conclusiones

disegno di un ragazzo seduto a gambe incrociate con un laptop sulle gambe che trae le conclusioni di tutto quello che si è scritto finora

Hemos llegado al final de este viaje por el mundo de las tarjetas virtuales desechables. Debo decir que, personalmente, encuentro esta tecnología realmente fascinante e increíblemente útil. Vivimos en una época en la que nuestra vida digital y la financiera están cada vez más entrelazadas, y la seguridad nunca es demasiada. Herramientas como las tarjetas de un solo uso representan una respuesta concreta e inteligente a las amenazas siempre presentes online. No son la solución a todos los problemas, claro. Tienen sus límites, como hemos visto, sobre todo en lo que respecta a reembolsos o pagos recurrentes. Pero para esa necesidad específica – la compra única, segura, sin dejar huellas duraderas – son, en mi opinión, imbatibles.

Me gusta pensar en ellas como unos “ninjas” de los pagos: aparecen, hacen su trabajo silenciosamente y desaparecen sin dejar rastro. Es un cambio de paradigma respecto a la tarjeta física, que llevamos siempre con nosotros, casi como un trozo de nuestra identidad financiera, exponiéndola continuamente a riesgos. Las desechables nos ofrecen en cambio un control activo, una elección consciente sobre cuándo y cómo exponer un dato de pago. Es un pequeño gesto – generar la tarjeta en la app – que sin embargo encierra un gran poder: el de protegernos a nosotros mismos.

Cierto, requieren un mínimo de esfuerzo extra respecto a introducir siempre los mismos números de memoria o mediante el guardado automático del navegador. Pero es un esfuerzo que compensa ampliamente en términos de serenidad. Saber que, aunque ese pequeño e-commerce desconocido tuviera un fallo de seguridad, los datos de tu tarjeta principal están a salvo… bueno, duermes más tranquilo. Y en un mundo que corre rápido y nos expone continuamente online, un poco de tranquilidad extra no tiene precio. O quizás sí, el precio es el de un toque más en nuestra app. Diría que vale la pena.

Preguntas frecuentes

disegno di un ragazzo seduto con nuvolette di testo con dentro la parola FAQ
«¿Las tarjetas virtuales desechables son gratuitas?»

A menudo la generación de la tarjeta individual es gratuita, sobre todo con cuentas fintech como Revolut (plan Estándar). Sin embargo, podría haber costes vinculados a la cuenta a la que están asociadas (canon mensual) o límites en el número de tarjetas generables gratuitamente. Verifica siempre las condiciones de tu proveedor específico.

«¿Puedo usar una tarjeta virtual desechable para retirar efectivo?»

Generalmente no. Están diseñadas principalmente para compras online. Para las retiradas, debes usar tu tarjeta de débito física o verificar si tu proveedor ofrece retiradas contactless NFC específicas para tarjetas virtuales estándar.

«¿Funcionan también para compras en tiendas físicas?»

Sí, si las añades a un monedero digital como Google Pay o Apple Pay, puedes usarlas para pagos contactless en las tiendas habilitadas, tal y como harías con la versión digital de tu tarjeta física.

«¿Qué pasa si tengo que recibir un reembolso sobre una compra hecha con una tarjeta desechable?»

El proceso podría ser más complejo porque la tarjeta original ya no está activa. Algunos sistemas consiguen abonar el importe en la cuenta vinculada, pero es aconsejable verificar el procedimiento con el vendedor y el proveedor de la tarjeta, porque podría haber retrasos o dificultades.

«¿Qué bancos o servicios ofrecen tarjetas virtuales desechables en Italia?»

Muchos bancos digitales y fintech como Revolut, Wise, Hype, N26 (verificar funcionalidad específica de un solo uso), y también bancos tradicionales a través de sus apps o bancos digitales (ej. Intesa Sanpaolo/isybank). También servicios business como Qonto o Finom las ofrecen.

«¿Son más seguras que las tarjetas prepago normales?»

Sí, específicamente para la transacción online individual. Una tarjeta prepago normal, si sus datos son robados, puede ser vaciada de todo su saldo. Una tarjeta desechable se vuelve inutilizable después de una sola compra, haciendo que los datos robados carezcan de valor.

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